|
Asia y sus hijas: la historia de un desamor
Cuando la sociedad llega hasta el punto de reducir a las mujeres
al estado de mercancías es inevitable pensar que ha llegado el
momento de actuar
Internacional - 12/06/2009 7:54 - Autor: Concha Pinós - Fuente:
Birmania por la Paz
¿Cómo puede ser que hayan desaparecido 100 millones de mujeres
en Asia en solo unas décadas? ¿Cómo es posible que la selección
de los bebes se siga haciendo a semejante escala, en medio de la
indiferencia internacional? El progreso económico crece en Asia,
en una sociedad sobre informada, híper conectada en la que la
"amenaza terrorista" es más importante que la paz: faltan
mujeres en Asia. ¿Pero donde están estas mujeres?
Estas mujeres que faltan son niñas que no han podido nacer, o
que han sido asesinadas inmediatamente después. Hoy nacen menos
niñas que niños en Asia, la desproporción preocupa a los
demógrafos que no saben como acertar con semejante escabechina.
Si la tendencia continua muchos hombres no podrán casarse y
tendremos una Asia envejecida y sin recambio generacional. Pero
de donde viene esta epopeya patriarcal que niega a las mujeres
su derecho a existir, incluso antes de hacerlo. India, China,
Bangladesh, Pakistán, Afganistán y Corea del Sur. son los países
que muestran una tendencia más alta. La preferencia por los
varones parece obedecer a motivos económicos, el acceso a la
ecografía de las clases emergentes y la costumbre de la dote de
las hijas ha favorecido el acortamiento de la vida de las niñas.
Sería menos preocupante si solo estuviese sucediendo en Asia,
pero la eliminación de las niñas "infanticidio y feticidio",
representa solo la punta del iceberg de un fenómeno mundial que
se conoce como: violencia contra las mujeres. En lo más
simbólico lo vemos en aquellas mujeres que ven negados sus
derechos a la expresión más elemental, encerradas en sociedades
donde los valores del masculino violento dominan. ¿Por qué en
países que han hecho revoluciones importantes, en clases
sociales donde no carecen de educación y prosperidad, se sigue
considerando a las mujeres como propiedad de los hombres.
Privándolas de la educación, se las mantiene en niveles por
debajo del umbral de la pobreza, se las mutila, viola,
esclaviza, vende, mata y ahora se les niega el derecho a nacer.
Esta violencia universal afecta también a los países con un alto
índice de educación y en sociedades avanzadas como la nuestra.
Nunca se permitiría el déficit masculino en la sociedad, el
mundo ya habría reaccionado. Este fenómeno es algo nuevo, los
antropólogos y sociólogos se preguntan que puede pasar en 40 o
50 años en Asia. La evolución de Asia depende mucho de las
clases emergentes, rendidas al mundo del dinero sería bueno que
diesen un paso adelante en la igualdad de hombres y mujeres. Es
lógico que las clases emergentes preocupadas por su status
tiendan a reducir su proviene. Lo que nos daría un continente
envejecido. China e India van a la cabeza de esta tendencia, y
han sido las que han manifestado una mayor hostilidad hacia sus
hijas. Por tanto es urgente que se abra el campo de mirada sobre
las mujeres y las generaciones emergentes en Asia. Aunque
mientras estos cambios se implementan, los malos hábitos- trata
de mujeres, violencia de género, explotación y feticidio- se
consolidan más y más.
Si hay ya más hombres que mujeres, la ley de la oferta y la
demanda hace que las esposas tengan más pretendientes y aumente
su valor en el mercado. Pero significa eso que las mujeres van a
poder elegir marido, o mejorar su suerte. Responder sí, sería no
conocer Asia, con sus procesos mercantiles. El mercado de las
mujeres sacara provecho ilegal de las demandas. En India y
China, desde hace años estamos viendo como las mujeres de las
áreas rurales donde hay mayor escasez son victimas del tráfico
de la población femenina. Ya son muchas las mujeres que se ven
compradas y tratadas como esclavas, eso cuando no son
compartidas por varios hombres a la vez, violadas y maltratadas.
Solo en China en el 2004 se recuperaron 15.000 mujeres que
habían sido vendidas por 200 euros y revendidas hasta por 2.000
según afirma el gobierno chino.
Cómo comprar sale muy caro, se está resucitando la costumbre de
la poliándrica. El matrimonio de una mujer con varios miembros
varones de la misma familia, que es una tradición antigua y poco
habitual que practicaron en Asia Central pueblos mongoles,
tibetanos, nepalíes y llegó hasta Sri Lanka. Aunque en sus
orígenes se practicaba más con el propósito de no dividir las
pequeñas parcelas, y que las tierras formasen parte siempre de
la misma familia.
En los pueblos y ciudades de Asia, la reducción de las mujeres,
novias y esposas ha creado frustración en los hombres. Podríamos
establecer una relación entre este hecho y el aumento de la
violencia contra las mujeres, la prostitución y la esclavitud
sexual. Fenómeno que afecta especialmente a China y el Sudeste
Asiático, donde la oferta comercial de sexo en Asia es superior
a ningún otro continente, siendo un sector floreciente al que
acuden no solo los asiáticos sino también europeos que
contribuyen a la esclavización de millones de mujeres
Las mujeres son siempre las victimas pero también los hombres:
primero las obligan a abortar si es una hija, o " poner a dormir
a la niña"- forma coloquial de asesinar a la niña recién nacida-
, pagar dotes por sus hijas o tener que esconderlas para que no
las violen, rapten o esclavicen. Las mujeres se ven obligadas a
vivir encerradas en casa y a depender del varón para su
protección y seguridad. Hay que dejar claro que no son los más
pobres los que rechazan a las niñas hoy en día, sino las clases
medias, que quieren imitar un estilo de vida occidental ajeno a
sus costumbres.
La eliminación de las niñas ha hecho que Asia sea el continente
con más hombres del planeta- pero sin demonizar esa misma
tendencia se observa con variables también en todos los
continentes-. India, China y el Sudeste Asiático, tendrá que
soportar a millones de hombres solteros, que no podrán casarse.
Esta brecha sociodemográfica tendrá impactos todavía
imprevisibles. Porque nunca la ausencia o la perdida de 100
millones de mujeres en Asia, es la punta del iceberg de un salto
desconocido para el resto del mundo.
El caso debe de convertirse en un debate público, más allá de la
introducción de mensajes de igualdad en los media y la
educación, hay que abordar la emergencia de políticas de
transformación radicalmente distintas de protección a la mujer y
a las niñas. Resolver el problema exigirá un crecimiento de la
sensibilidad masculina, no pensar solamente en términos de
prosperidad económica, si no de equilibrio. Tanto en la Asia
emergente como en la menos prospera; la búsqueda del
materialismo hará derivar a millones de personas. El contraste
cotidiano entre la necesidad de adquirir bienes, y el
crecimiento de las bolsas de pobreza hace que la carrera por el
dinero sea la única mirada. En ese panorama las niñas son por
activa o pasiva "solo mercancías".
El desarrollo económico de Asia, solo será ecuánime si beneficia
a todos, no si es provechoso solo para un género o una clase
social. Se trata de un principio que durante siglos primó en
Asia. India y China hicieron revoluciones importantes para
reclamar la abolición de las clases o castas, la subordinación
de los pobres a los ricos o de las mujeres a los hombres. El
objetivo de ambas revoluciones fueron la emancipación de todas y
cada una de las personas, la realización personal y el bienestar
colectivo. El modelo económico que ha derivado ha sido más
cercano al capitalismo que al socialismo que preconizaron. El
modelo económico en detrimento de lo humano los ha convertido en
sociedades violentas, militarizadas, individualistas y perdido
sus valores éticos tradicionales. Para las clases emergentes que
desean convertirse en occidentales a toda costa esos preceptos
pueden parecer idealistas, obsoletos y superados. Pero el
desarrollo de lo humano sigue constituyendo la base profunda de
Asia y del Planeta. Cuando la sociedad llega hasta el punto de
reducir a las mujeres al estado de mercancías es inevitable
pensar que ha llegado el momento de actuar.
|