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Las mujeres contra los ayatolas


Ludwika Wlodek-Biernat
Publicado por Gazeta Wyborcza el 2008-12-20
Traducción del polaco para RIMA de Bárbara Gill



Quisiera trabajar en un diario libre -dice Mariam, una periodista a la que un tribunal de Irán condenó a seis meses de prisión por comprometerse en una campaña contra la discriminación de las mujeres.

Los padres de Skora no podían mantenerla. La entregaron como sirvienta. Cuando tenía 13 años fue acusada de asesinar al hijo de ocho años de sus empleadores. Dado que en Irán las niñas son jurídicamente adultas desde los nueve años, la condenaron a muerte. Hoy Skora tiene 30 años y desde hace 17 está presa, con una sentencia que ninguno de los gobiernos iraníes se atrevió a ejecutar.

La policía se enteró de la muerte del niño a través de Skora. La niña declaró que su empleador, el padre del niño, la violaba con regularidad. Cierta vez el hijo lo descubrió y quiso decírselo a su madre. El padre se enfureció y mató a su hijo.

Las revisiones médicas confirmaron que la niña era violada. Pero un abogado bien pago convenció a los investigadores para que no averiguaran quién era el violador. El abogado de oficio que asistía a Skora ni siquiera intentó que se investigara el tema.

Hace dos años los abogados de la Fundación de Shirin Ebadi se ocuparon de la causa de Skora. Esa abogada iraní, Premio Nobel de la Paz, constituyó un equipo de abogados para trabajar gratis en causas difíciles por motivos políticos o de discriminación.

De momento, la defensora de Skora ha logrado el aplazamiento de la ejecución.


Juntemos un millón de firmas

El caso de Skora no es una excepción. Las leyes iraníes discriminan a las mujeres.

En la primavera de 2006 un grupo de mujeres, que llevaban adelante la página web Zaneston (Zona de Mujeres), comenzó una gran acción social contra la discriminación.

-En junio planeábamos una demostración más en la plaza Haft-e Tir, de Teherán. La policía nos dispersó antes de que pudiéramos decir algo. Recopilamos las normas que son inequitativas con las mujeres -cuenta Mariam Hosejnchoh, periodista y una de las autoras de Zaneston. Exigimos la derogación de esas normas y estamos juntando firmas en todo el país. Queremos llegar al millón de firmas.

La lista consta de diez puntos:

1. Las mujeres no tienen el mismo derecho al divorcio que los varones.

2. Después del divorcio no pueden retener junto a sí a sus hij@s.

3. Se admite la poligamia.

4. Las mujeres heredan la mitad de lo que le corresponde a un varón heredero.

5. En los tribunales, los testimonios de dos mujeres equivalen a uno de un varón. Las mujeres no pueden ser juezas.

6. En caso de accidente las mujeres reciben la mitad de la indemnización correspondiente a un varón.

7. L@s hij@s de madre iraní y padre extranjero no tienen derecho a la ciudadanía iraní.

8. Las mujeres son plenamente responsables ante la ley a los nueve años, los varones a los 15.

9. Las mujeres pueden casarse a partir de los 13 años, los varones desde los 15. El marido, reconocido como cabeza de familia por la ley, decide si su esposa puede trabajar y si puede viajar al extranjero.

10. Hay varias normas que posibilitan la impunidad de los asesinatos por honor. En general, algún miembro de la familia más próxima asesina a una mujer. La pena más alta para un padre que ha matado a su hija es de tres años. Un miembro de la familia del/la asesinad@ también tiene derecho a no reclamar castigo para el culpable. En el caso de los asesinatos por honor, el resto de la familia -la madre, un hermano o el padre- deciden no castigar al miembro que con su conocimiento y asentimiento ha cometido el asesinato.

Al comienzo las firmas eran solicitadas por algunas decenas de mujeres. En la actualidad colaboran centenares de personas de todo Irán, incluso muchos varones.

- Informamos sobre la acción en la página web We4change. Una comisión especial vigila la recolección de firmas. Las que se han reunido, se guardan en un lugar especial, conocido sólo por pocas personas. No tengo idea sobre ese lugar -admite Mariam- De todos modos, es una acción simbólica. Así sean setecientas mil o un millón de firmas, no tienen la menor fuerza legal. La gente firma con nombre y apellido; si quieren pueden indicar su profesión, fecha de nacimiento y lugar de residencia, pero sin dirección exacta.

La discreción es imprescindible. A pesar de que Mariam asegura que el objetivo de sus actividades es desarrollarse dentro del marco jurídico de Irán, ella ya fue condenada dos veces a privación de la libertad.

- La primera vez estuve presa cuatro días. Después de importantes manifestaciones en la universidad, en 2005, a fines de la presidencia de Jatami, a algunas mujeres les iniciaron causas. Los juicios se llevaron a cabo en la primavera siguiente. Fuimos a manifestarnos en su defensa -cuenta Mariam- Nos dieron cuatro días, a pesar de que en concreto no nos acusaron de nada. El 8 de marzo de 2006, cuando salimos de la prisión, hubo otra manifestación.

La segunda vez fui acusada hace un año junto con otras tres personas encargadas de la página web We4change. Nos acusaron de "amenazar la seguridad del país". Estuve encarcelada 45 días. Shirin Ebadi, nuestra defensora, insistía para que el tribunal indicara concretamente cuál de nuestros contenidos eran peligrosos. Jamás lo hicieron. Nos liberaron, pero nos condenaron en primera instancia a seis meses. Apelamos. Se resolverá en febrero -finaliza Mariam.

En las páginas web We4change y Zaneston escriben alrededor de 20 personas, en su mayoría mujeres. Se conectan por internet. Si se reúnen, por lo general es en casas privadas. Suele suceder que al lugar donde se planea realizar la reunión llega la policía y le prohíbe al propietario que reciba a sus invitad@s. -Para citarnos no usamos la internet. Pero igual nos escuchan los teléfonos, leen los SMS. Una de las compañeras fue procesada porque tiene una casa grande y las reuniones, por lo general, se hacían en su casa. El tribunal no aceptó sus explicaciones de que era una casa privada, donde podía invitar quien quisiera -sonríe con amargura Mariam.