Decisión pro-trans pionera
por Jay Kaplan (*)
julio de 2004
Con los medios de comunicación concentrados en las enmiendas
constitucionales propuestas a nivel federal y en el estado de
Michigan que prohibirían toda forma de reconocimiento legal para
las
relaciones entre personas del mismo sexo, no resulta sorprendente
que
una decisión legal pionera que beneficia a la comunidad transgénero
no haya recibido toda la atención que merece. El 1 de junio de
2004
un panel formado por tres jueces del Tribunal de Apelación de los
EEUU para el Circuito Sexto (que abarca Kentucky, Michigan y Ohio)
dio a conocer su decisión unánime en la que afirma que tanto la
Ley
de Derechos Civiles de 1964 como la Cláusula de Protección
Igualitaria de la 14va Enmienda prohíben la discriminación contra
transexuales en el empleo.
Antes de que l@s abrume con demasiados
términos legales, permítanme
que les cuente los antecedentes de este caso. Primero, los
tribunales
federales de apelación en sus distintos circuitos son -después de
la
Corte Suprema de los EEUU- la autoridad federal más elevada en
cuestiones legales de alcance federal. Segundo, ni las leyes de
derechos civiles federales ni las de Michigan incluyen la
discriminación por identidad o expresión de género, que es la que
afecta a la comunidad transgénero. Tercero, la Ley de Derechos
Civiles de 1964 es una ley federal que se ocupa de la
discriminación
por sexo en el empleo, y que se aplica tanto al estado como a
empleadores privados. Por último, la Cláusula de Protección
Igualitaria de la Constitución de los EEUU se utiliza para casos
en
los que un grupo determinado de personas se sienten discriminadas
por
el gobierno.
Jimmie Smith, asignado al género masculino al nacer, tenía una
historia laboral exitosa con el Departamento de Bomberos de Salem,
Ohio. Le diagnosticaron disforia de género y comenzó su transición
del género masculino al femenino. Después de que Smith les
informara
a sus supervisores inmediatos acerca de la transición, estos se
reunieron con las autoridades municipales para pensar un plan que
les
permitiera dar de baja a Smith. El Director de Seguridad de Salem,
que asistió a esa reunión, le contó a Smith acerca del plan.
Entonces
Smith se contactó con un abogado que llamó por teléfono al alcalde
y
le previno acerca de las ramificaciones legales que podía haber
para
la municipalidad si esta seguía adelante con el plan. Cuatro días
después, el Jefe de Bomberos suspendió a Smith por una supuesta
infracción que este habría cometido contra una disposición de la
Municipalidad o del Departamento de Bomberos, acusación que más
tarde
se probaría infundada.
Smith les entabló juicio, acusándolos de "discriminación por sexo"
en
violación a la Ley de Derechos Civiles de 1964 y a la Cláusula de
Protección Igualitaria de la Constitución, así como de represalias
ilegales. La Municipalidad solicitó que se desestimara la
acusación,
y el tribunal federal de distrito estuvo de acuerdo. Smith apeló
ante
el Tribunal de Apelación del Sexo Circuito y el panel de tres
jueces
revirtió esa decisión. El tribunal sostuvo que la discriminación
en
el empleo basada en estereotipos de género, es decir, en el hecho
de
que un empleado/a no se adapte a los estereotipos de género en los
que creen sus empleadores/as o sus compañeras/os de trabajo, viola
la
Ley de Derechos Civiles de 1964. Por definición, las personas
transgénero no se adaptan a los estereotipos acerca de cómo
quienes
son asignadas/os a un sexo determinado al momento de nacer
deberían
actuar, vestirse e identificarse. Al hablar sobre el diagnóstico
de
disforia de género que recibió, Smith estaba haciendo mención al
hecho de que no se adaptaba a los estereotipos de género. El
Tribunal
también expresó que dado que el de Salem es un gobierno municipal
y
Smith una empleada pública, la discriminación por sexo cometida
contra ella violaba la Cláusula de Protección Igualitaria, y que
la
Municipalidad había tomado represalias contra Smith al suspenderla
después de que su abogado hubiera hablado con el alcalde.
La Corte Suprema de los EEUU, en el caso de Price Waterhouse
c/Hopkins (1989) ya había afirmado que los estereotipos acerca del
sexo eran una forma de discriminación por sexo según la Ley de
Derechos Civiles de 1964 (en un caso en el que a una empleada se
le
negó un ascenso porque su conducta y vestimenta no eran "lo
suficientemente femeninas"). Sin embargo, este es el primer
veredicto de un tribunal federal de apelación que dice que las personas
transgénero a las que se las discrimina en el trabajo pueden
demandar
a sus empleadores/as por discriminación fundada en el sexo. Según
esta teoría, también será posible para empleados gays o empleadas
lesbianas demandar a sus empleadores/as invocando la protección de
la
Ley de Derechos Civiles (por ejemplo, empleados gays o empleadas
lesbianas que no se adapten a los estereotipos de género en que
creen
sus empleadores/as). Ni las leyes federales ni las de Michigan
sobre
derechos civiles cubren orientación sexual.
Si esta decisión se mantuviera en futuras apelaciones, podría
resultar innecesario el esfuerzo de las/os activistas por los
derechos de las personas transgénero por que se incorpore la
identidad de género a la Ley Antidiscriminatoria en el Empleo (ENDA,
por sus siglas en inglés), de alcance federal y que aún está
pendiente de aprobación. La Ley de Derechos Civiles de 1964 brinda
más protecciones que la ENDA -que exige que un empleador o
empleadora
tenga un cierto número mínimo de personal empleado para que sus
disposiciones lo/a alcancen y que les permite a los empleadores/as
invocar su religión como defensa si son acusados/as de
discriminación.
En medio de todas las iniciativas homofóbicas de legislación y
referéndum que están teniendo lugar en los EEUU, resulta alentador
saber que todavía podemos esperar que los tribunales protejan los
derechos de los grupos minoritarios.
* Jay Kaplan es abogado y trabaja para el Proyecto Legal GLBT de la
Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, según sus
siglas en inglés). Quienes quieran saber más sobre el Proyecto,
por
favor consulten
http://www.msu.edu/user/glsen/ACLU.htm
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