LAS PALABRAS NO SE LAS LLEVA EL VIENTO
por
Teresa Valdés Betancourt *
Las palabras no se las lleva el viento. Con palabras y acciones
se
conforma opinión, conceptos y respuestas humanas con la carga
emotiva que se
requiere para una acción vital. Las herramientas de los estudios
de la
Programación Neurolinguística, PNL, aplicadas con perspectiva de
género,
abren nuevos caminos al conocimiento de las personas que
integramos este
bello mundo.
Vale recordar cómo las palabras también convocan al pensamiento
logran
nuevos conceptos y en consecuencia, las acciones se modifican
junto con las
apreciaciones sexistas, porque generalmente llevan implícita la
discriminación y la violencia al género femenino. Esa otra parte
del ser
humano casi siempre oculta por el lenguaje, especialmente en el
plural
masculino limitado y excluyente que se ejercita en el idioma
español.
No se trata de violentar el lenguaje con las cacofonías,
(repeticiones
innecesarias) de quienes no saben cómo identificar la presencia
de las
mujeres en los hechos de la vida cotidiana, de la política, de
la historia,
de las ciencias y hasta en el cosmos.
Existen palabras en español que sin ser excluyentes dan margen a
que se
integre en un conglomerado la presencia de las féminas. Por
ejemplo: Cuando
se publicó que los profesores de México están en protestas, bien
se podía
expresar: El profesorado de México… referido a hombres y mujeres
que ejercen
la enseñanza superior en aulas mexicanas y protestan por
determinadas
razones.
Este ejemplo "no es traído por la fuerza", se encuentra
diariamente en
nuestras publicaciones que aplicando conceptos de la PNL,
significan influir
directamente en el quehacer objetivo de nuestras acciones como
respuesta a
los mensajes que se reciben.
Las imágenes de los libros escolares, referidas al cuerpo
humano, en su
inmensa mayoría reflejan el cuerpo humano masculino como si
fuera posible
que los músculos, los sistemas sanguíneo, óseo, respiratorio,
urinario,
hormonal, sean idénticos para los dos sexos. Sólo se diferencia
el sistema
reproductivo y se describe sin incorporarlo o integrarlo al
cuerpo de cada
persona.
El Lenguaje de Género en la PNL deviene herramienta de análisis
conceptual que enriquecen los procesos de conocimiento en todas
sus
manifestaciones, en todas sus formas.
Cuando se habla de "hombre en la naturaleza", "la evolución del
hombre"
y otras expresiones discriminatorias y "llamadas
generalizadoras", se podía
perdonar aceptando las lógicas limitaciones del saber durante
siglos.
Pero aceptar que decir hombre implica generalidad del ser
humano,
resulta una aberración excluyente y sexista. La inteligencia no
tiene sexo,
es verdad, pero su aplicación social y sus prácticas están
condicionadas a
la realidad socio-históricamente establecida.
Hombres y mujeres somos sujetos activos pensantes. Nunca más se
puede
asegurar que un sujeto femenino pensante pueda estar incluido en
la
apreciación de otro sujeto masculino pensante, que no puede
representar ni
sentir como su opuesto. Está demostrado biológicamente que la
igualdad
sexual es imposible, se puede luchar por la igualdad social, de
posibilidades, de elegir y ser elegida o elegido, pero
sexualmente hablando
somos diferentes y formamos parte de una justa equidad donde no
hay
inferiores.
También tenemos que influir en la ampliación y enriquecimiento
de las
definiciones tradicionales que realiza la Real Academia Española
que, al
igual que amplía las definiciones ante las novedades de la
Técnica y la
Ciencia de los nuevos vocablos de cualquier idioma, también
estudie ampliar
con equidad y actualidad las palabras que implican la acción
femenina. Se lamenta cómo todavía las definiciones de mujer están
limitadas a
viejos prejuicios y mientras al hombre público se le reconoce su
prominencia, a la mujer pública se le denomina peyorativamente,
ignorando de
manera esquemática que hoy existen en el mundo varias mujeres
que ocupan
cargos públicos y administrativos, de quienes se desempeñan o
fueron electas
como presidentas, Primeras Ministras o reinas y continúan
ignoradas en las
definiciones de la Academia.
Veamos estos ejemplos: En Chile, Michel Bachelet y en Argentina,
Cristina Kirchner, son damas que ocupan al poder máximo estatal
de las
respectivas repúblicas sudamericanas. Griselda Álvarez Ponce de
León fue
electa como Primera gobernadora de un estado en México desde
1979 -1985. En
Centroamérica han habido dos presidentas constitucionales:
Violeta Chamorro
(Nicaragua 1990-96) y Mireya Moscoso (Panamá 1999-2004). En el
Caribe
llegaron a la presidencia la juez Ertha Pascal-Trouillot (Haití,
1990-91) y
la marxista Janet Jagan (Guyana, 1997-99). En Europa hay tres
reinas (Isabel
II, Gran Bretaña; Beatriz, Holanda y Margarita, Dinamarca),
quienes no
gobiernan, y tres presidentas (Mary Mcaleese, en Irlanda, Vaira
Vike-Freiberga en Letonia y Tarja K. Jalonen en Finlandia).
Angela Merkel es
la canciller alemana.
El Instituto Colimense de las Mujeres continúa trabajando en
talleres y
seminarios de sensibilización de género y de Perspectiva de
Género en la
Comunicación, para influir con acciones concretas que promueven
políticas
sociales a fin de asegurar la incorporación de la mujer a la
sociedad libre
de prejuicios, discriminaciones y manifestaciones de violencia.
Las palabras no se las lleva el viento, siempre dejan un
destello de luz
en lo intangible de la conciencia humana.
*Master en Ciencia de la Comunicación. Asesora del Instituto
Colimense
de la Mujeres.
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