Las mexicanas dicen no al matrimonio
La soltería como opción de vida
Por Silvia Magally
México, 17 abr (CIMAC)
La soltería femenina como fenómeno de la modernidad, se vislumbra
hoy como una opción para la mujer que ha
decidido abandonar su rol tradicional y desconoce en primera
instancia al matrimonio al que considera una institución
opresora que impide su desarrollo.
María Antonieta Barragán, autora del libro Soltería: Elección o
Circunstancia, de Editorial Norma, analiza la crisis de la
pareja y documenta la soltería en mujeres mexicanas de 30 años de
edad, de clase media, autosuficientes
económicamente y con proyectos personales y profesionales.
Se trata de mujeres decididas a permanecer solteras y dispuestas a
no atarse con los lazos del matrimonio.
La treintena de mujeres estudiadas por Barragán han sido casadas,
han vivido en unión libre, tienen pareja y no la
tienen, han tenido oportunidades de realizar estudios
profesionales y su decisión de apartarse del matrimonio no les
crea
conflictos religiosos.
La mayoría de las consultadas aprecia tener una pareja, pero no
dentro del matrimonio, dado que tienen otras
necesidades que satisfacer en otros terrenos, principalmente el
profesional, por lo que dosifican el tiempo para su
pareja y todas rechazan el rol tradicional de la mujer ama de casa.
Barragán explica que esta tendencia es más visible en los países
desarrollados como Estados Unidos, donde se calcula
que en los pasados 30 años, se duplicó el número de mujeres de 20
a 24 años que no se habían casado.
PAIS DE SOLTERAS
En México, se calcula con base en el más reciente censo de
población que de los 50 millones de mujeres que hay en el
país, siete millones del grupo entre 20 y 59 años de edad, no
tienen pareja.
Asimismo mujeres jóvenes entre 22 y 34 años, han ido postergando
el matrimonio debido a que dan prioridad a la
educación y al trabajo. Así, los índices de edad para casarse han
ido elevándose en los últimos 10 años,-- incluso entre
las católicas--, hasta alcanzar los 30 años en el nivel
universitario.
De acuerdo con Barragán, existen factores clave que han permitido
a las mujeres salir del ámbito doméstico: la lucha
feminista y su incursión en el mercado laboral, que a su vez les
han dado la oportunidad de decidir sobre su vida y el
tipo de relación afectiva que desean establecer con los hombres,
teniendo frente a sí un abanico de posibilidades.
Las mujeres hoy en día pueden optar por distintos estilos de vida
y curiosamente, son ellas que están tomando la
iniciativa del divorcio al descubrirse inconformes en el
matrimonio.
Para los terapeutas, según revela Barragán en su libro, es que las
mujeres se volvieron más exigentes; para los
sociólogos, la soltería es un fenómeno de nuestros tiempos y para
la autora las mujeres son capaces ya de cuestionar y
de romper con esquemas tradicionales.
Ellas ya no se asustan por estar solas ni son dependientes de un
hombre por lo que pueden decidir permanecer solteras,
unidas libremente o sin compañía. Pueden viajar solas, ganar
dinero y no esperan ya matrimoniarse para adquirir una
vivienda. Su vida ya no gira alrededor de la de los hombres,
señala la investigadora.
En forma contraria, la doctrina religiosa y grupos conservadores
impulsan a nivel mundial el retorno de las mujeres al
hogar, culpándolas de la crisis familiar y de valores.
Las fuerzas contrarias se han desencadenado recortando
presupuestos para la salud reproductiva de las mujeres y
políticas de población, sin embargo aseguró Barragán el avance de
las mujeres ya nadie lo detiene.
Ya no podrán seguir siendo satanizadas o estigmatizadas por ser
solteras, negarse a tener hijos o recurrir a la
inseminación artificial o bien por no querer permanecer al lado de
un hombre hasta que la muerte los separe.
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