|
25 de junio de 2002
Gay, adopción, socialismo
por Eduardo Haro Tecglen
No veo razón para el 'orgullo gay', como no la vi para la nariz
aria o para el 'black
is beautiful'. Pero eso vale para el pensamiento puro y para la
buena voluntad: la
función sexual se hizo pública en razón de que creaba un
subproducto que era
necesario para matar a otros y morir él mismo sin que su pérdida
fuese interesante,
para construir pirámides o murallas de la China, o el Estado de
Israel perdido hace
milenios; el sexo se hizo función pública, se reglamentó, cada
grupo mezcló sus
religiones y sus códigos civiles y lo amalgamó con lo que ahora
Zapatero llama
'amplio consenso social'. Se formó la familia. Quizá la más rara
es la nuestra, la
fundacional: una muchacha virgen con un marido que no la toca y
queda preñada por los
gritos convincentes de un ángel. Todo eso se ha perdido: las
familias se hacen y se
rehacen, los hijos tienen varios padres y varias madres, y esto
generalmente sale
bien. Pero hay muchísimas que salen mal: se pegan entre sí, se
matan, se roban, se
apalean. Hay que hacer entrar también en lo público la manera de
evitarlo. No se
consigue.
En el mundo, millones de niños andan en los depósitos de basura,
roban, se matan
entre sí; algunos tienen más suerte y se dedican a la
prostitución. Es verdad que hay
gente que trata de adoptarlos, y se tropieza con las mil
dificultades que ponen
Estados y religiones especialistas: asistentas, psicólogos,
psiquiatras, detectives.
En lugar de perseguir gentes por la calle para que adopten niños,
incluso para que
los compren y las infelices madres puedan comer, los miran como
sospechosos. No se
puede pedir cordura en una sociedad hecha del amontonamiento de
ideas, negocios,
religiones, ocupantes, magos y conservadores.
En medio de esto aparece el Día del Orgullo Gay y sale el
liberador Zapatero, y dice
que los va a casar; pero que la adopción de niños es una cuestión
más compleja que
requiere un 'amplio consenso social'. ¿Y eso qué es? ¿Un editorial
de Abc? ¿Un
referéndum? ¿Una decisión que han de tomar los heterosexuales
desde sus gustos? ¿La
moral del temible obispo Rouco? Mejor el niño que cae del
contenedor de la basura al
vertedero que el adoptado por maricas o lesbianas, ¿es así,
Zapatero?
© Copyright DIARIO EL PAIS
|