"Los problemas están en la natura del hombre, no
de la mujer"
El feminismo de hoy en día se ha convertido en una teoría política
para dar salida a los
conflictos bélicos que sacuden el mundo en el siglo XXI. Según el
ideario feminista se
trata de un movimiento revolucionario de paz y justicia social que
cambió el mundo desde
todos los puntos de vista en el siglo XX y que ha empezado a
hacerlo en este nuevo
milenio, "aunque aún no ha terminado", explica a IBLNEWS la
escritora y corresponsal de
guerra española, Nuria Varela. Según ella las guerras actuales son
fruto de "la errónea
teoría de la masculinidad basada en la violencia. Los problemas
están en la naturaleza
del hombre, no de la mujer. Por eso, el feminismo es la vía para
conseguir un mundo en
paz".
Jueves, 4 abril 2002
JOSÉ ANTONIO ARCOS, IBLNEWS
Nuria Varela acaba de publicar el libro "Íbamos a ser reinas",
donde relata las
situaciones de discriminación que sufre la mujer por el hecho de
serlo. Ha sido
corresponsal de guerra en Chechenia, en Bosnia, ha cubierto el
sitio de Sarajevo, la vida
de los refugiados en los campos de Croacia, en los campamentos
saharauis, en las
comunidades de ex-guerrilleros de El Salvador, ha sido brigadista
en Nicaragua,
observadora en los campamentos de civiles por la paz en Chiapas y
dentro de unas semanas
viajará a Libia. Nuria Varela es una experta en conflictos
bélicos, pero desde un punto
de vista muy particular: el de una activista y convencida
feminista que sólo confía en
los valores de la mujer para "cambiar un mundo lleno de
contradicciones".
IBLNews: ¿Qué ocurre en el mundo?
Nuria Varela: Sencillamente que vivimos en una gran mentira.
IBLNews: ¿Cuál?
NV: La de la masculinidad tradicional basada en la violencia. Las
Ciencias Políticas son
las "ciencias masculinas", la historia del mundo es la historia
masculina, no la historia
de la humanidad. Hay que desmontar la teoría de esta gran mentira.
En todos los lugares
en conflicto a los que he viajado como periodista las mujeres han
hecho una resistencia
pacífica porque las mujeres no son violentas. La violencia es un
problema masculino que
sufrimos las mujeres. Y somos nosotras las que aportamos
soluciones no violentas a los
conflictos.
IBLNews: Usted fue una de las poquísimas mujeres occidentales que
entró en Afganistán
durante el régimen de los talibanes. Ahora que ya no están, ¿han
cambiado las cosas?
NV: No, decididamente no. Este problema como todos los que sacuden
al mundo tienen una
raíz mucho más profunda, pero no hay voluntad para arrancarla. La
teoría de la
masculinidad subyace y si no queremos cambiarla es porque no
queremos cambiarla todos.
Las mujeres no se han quitado el burka, aún.
IBLNews: ¿Y la intervención de Estados Unidos?
NV: Una barbaridad. Han armado a un grupo guerrillero como la
Alianza del Norte, que vive
en la misma cultura de la violencia y de la represión que los
talibanes, y dentro de unos
años estaremos en la misma situación. Entonces habrá quien
pregunte por qué se llegó a
ese extremo.
IBLNews: ¿Y cuál habría sido la solución?
NV: Habría que haber desmantelado la industria armamentística de
los talibanes y haberlos
ahogado económicamente. Estados Unidos tenía la responsabilidad de
echarlos, no porque
les hubiesen tirado dos torres, sino porque habían sido ellos
quienes los habían armado y
puesto en el poder. Cuando estuve en Kabul, el 80% de los
edificios estaban en el suelo y
el 90% de la población vivía de las organizaciones
internacionales. ¡Ímagina ahora,
después de que los hayan bombardeado!
IBLNews: Cortándoles el suministro de armas a los talibanes,
¿habría sido suficiente?
NV: Por supuesto. Los servicios de inteligencia de Estados Unidos
y del resto de los
países occidentales sabían perfectamente quien financiaba a los
talibanes. Sin ese dinero
que les venía del exterior no podrían haber sobrevivido.
IBLNews: Conoció personalmente a los talibanes, ¿cómo son?
NV: Son personas de una crueldad extrema. Paseaban por Kabul en
sus toyotas azules con
una mirada de prepotencia absoluta. Por eso, nadie se atrevía a
mirarlos a los ojos.
Muchos de ellos eran jóvenes y es dramático cómo con esa edad se
puede llegar a un nivel
de odio tan elevado. Su régimen era el del terror. Hacían lo que
querían, por ejemplo, si
ibas por la calle podían golpearte sin ningún motivo o, por algo
tan absurdo como, hacer
ruido al caminar.
IBLNews: ¿Tuvo miedo?
NV: Sí, sobre todo, cuando me ponía el 'burka'. Cuando lo hacía,
desaparecía como
persona. Cuanto más me tapaba, cuanto más iba perdiendo mi
identidad de extranjera, más
miedo sentía.
IBLNews: ¿Cómo fueron sus contactos con las mujeres afganas?
NV: A escondidas. A través de un trabajador local afgano de
Naciones Unidas contacté con
una de sus hijas para poder ir a una casa para hablar con las
mujeres. Dentro de aquellas
paredes se quitaban el 'burka'. Eramos conscientes de que si nos
encontraban los
talibanes allí reunidas nos podía pasar cualquier cosa porque todo
lo que hacíamos estaba
prohibido, desde hablar con extranjeros, a llevarlos a las casas,
hasta hacer fotos a las
mujeres.
IBLNews: ¿Qué es Rawa?
NV: Es la Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán, un
foco de resistencia
pacífica a los horrores de las armas. Han trabajado y siguen
haciéndolo por construir un
país en paz donde se respeten los derechos de las mujeres. Rawa es
una esperanza. Las
mujeres más castigadas en Afganistán han sido las cualificadas o
licenciadas. En ellas el
índice de suicidios ha sido el más alto. A las mujeres afganas se
les prohíbe el hoy y
también el manaña. Rawa lucha para que no sea así. Nunca olvidaré
cuando en una escuela
de niñas de Rawa una alumna de catorce años se levantó de su
pupitre y me dijo: "¡Por
favor! Dígale a los que mandan que nos dejen estar en la escuela
más tiempo". En
Afganistán mientras los niños terminan su escolarización, las
niñas son casadas por sus
padres.
El feminismo como revolución
IBLNews: ¿Cree en las revoluciones?
NV: Sí.
IBLNews: Según algunos teóricos de las Ciencias Políticas, que
usted considera "ciencias
masculinas", las revoluciones nunca han existido porque se basan
en el mito político, que
como tal, no es cierto, ¿por qué cree entonces en las
revoluciones?
NV: Porque sin ellas no se ha conseguido nada en la historia. Los
grupos de poder nunca
han dejado sus privilegios voluntariamente, los cambios que se han
logrado han sido
gracias a las revoluciones, sobre todo, las culturales, como es el
feminismo. Uno de los
mayores problemas está en el acceso a esa cultura. Por ejemplo, en
Chiapas los índigenes
están alejados de todo.
Chiapas
IBLNews: ¿Cómo fue su experiencia en Chiapas?
NV: La más enriquecedora de toda mi vida. Chiapas es una de las
zonas más ricas de
México, pero esa riqueza no revierte sobre los indígenas. Dentro
de la pobreza en la que
están inmersos, viven las 24 horas del día con una dignidad y una
solidaridad como jamás
he visto. Me contaban historias de cómo compartían todo cuando
huyeron a las montañas.
Por ejemplo, cuando pescaban no comían hasta que no hubiese
pescado para todos. Esa es su
forma de enfrentarse a la pobreza.
IBLNews: La comunidad como vínculo de unión ...
NV: Exacto, incluso una comunidad en la que hoy en día todavía se
reunen a toque de
campana. Una comunidad donde está prohibido el alcohol y las
drogas para evitar la
violencia que genera. Una comunidad en comunión con la tierra y la
naturaleza. Por eso,
quienes consideren que el movimiento zapatista y el subcomandante
Marcos son violentos se
equivocan y manipulan la realidad. Lo que quieren los indígenas es
reivindicar el derecho
de un pueblo que estaba resignado a salir de su miseria.
Nicaragua y El Salvador
IBLNews: ¿Y qué ha pasado con las revoluciones centroamericanas?
NV: Eso se preguntan ellos mismos. Por ejemplo, en Nicaragua y en
El Salvador se respira
un cansancio absoluto. Pueblos que han luchado por cambiar la
situación y que ahora ven
como todo sigue igual.
IBLNews: Ha estado en distintas comunidades de exguerrilleros ...
NV: Sí y en todas ellas la pregunta es la misma, ¿mereció la pena?
Por ejemplo, cuando se
desarma a la guerrilla en El Salvador se hace a cambio de unas
condiciones mínimas para
poder vivir, como puedan ser una vivienda o un trabajo. Pero no ha
sido así. Muchas
comunidades siguen sin electricidad, sin agua entubada, con muchas dificultades para
acceder a la educación y en malas viviendas. Un elemento que
revela la tristeza en la que
están sumergidos estos países es que la máxima aspiración de
muchas personas es trabajar
en la policía.
Los campamentos saharauis
IBLNews: ¿Y su experiencia en los campamentos saharauis?
NV: Estos campamentos son un caso vergonzoso. ¡Cómo se puede
abandonar a todo un pueblo a
vivir en ellos! Se trata de una de las historias más oscuras de
Naciones Unidas y de
España. Los saharauis son personas que dan todo lo que tienen y te
llama mucho la
atención su deseo de relacionarse con el exterior para que el
resto del mundo conozca las
condiciones en las que se hallan.
IBLNews: ¿Cuál es la situación actual?
NV: Más compleja si cabe. Antes había esperanza porque Naciones
Unidas trabajaba para
hacer un censo, pero ahora el proceso está parado. Los saharauis
son un pueblo
desectructurado que vive en la parte más dura del desierto.
Dependen para muchas cosas de
Argelia. Por ejemplo, las familias tienen que separarse de sus
hijos para poder
escolarizarlos. A su vez las familias están fragmentadas: los
hombres en el frente de
batalla y las mujeres trabajando en los campamentos para levantar
a un pueblo olvidado.
Allí se vive un auténtico desastre sentimental.
IBLNews: Para terminar, ¿qué le queda después de haber conocido y
vivido en estas
diferentes zonas conflictivas del mundo?
NV: Me queda haber aprendido la capacidad de supervivencia que
tiene el ser humano para
adaptarse a las situaciones más difíciles. Cuando estuve en Bosnia
en el cerco de
Sarajevo había francotiradores por todos sitios. Era una ciudad
asediada, cruzar una
calle era jugarse la vida. Pues bien, entré con otros compañeros
en una casa y para
nuestra sorpresa nos encontramos con una familia que celebraba un
cumpleaños. Dentro de
aquellas paredes, la vida y fuera, la muerte.
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