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El Proyecto Sexualidades, Salud y Derechos
Humanos en América Latina,
de la Universidad Peruana Cayetano Heredia
Convoca al
III FORO ELECTRÓNICO LATINOAMERICANO
Sexismo, racismo y homofobia
LA DISCRIMINACIÓN HOY:
Impactos, reflexiones críticas y propuestas
A desarrollarse del 23 de agosto al 5
de setiembre de 2005
Presentación
El Proyecto Sexualidades, Salud y Derechos Humanos en América
Latina, de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, se complace
en organizar un Foro para intercambiar reflexiones y
perspectivas que nos encaminen hacia la eliminación del sexismo,
el racismo y la homofobia, expresiones de la discriminación
actual en nuestros países. Pese al esfuerzo de muchos, desde el
activismo, la academia e incluso el Estado, así como la
suscripción de acuerdos internacionales y aprobación de nuevas
leyes, persisten evidencias de que la discriminación continúa
siendo un fenómeno cotidiano, siendo los crímenes de odio una de
sus formas más dramáticas, aunque se presenta también en formas
sutiles.
Contexto
El estudio “Política, derechos, violencia y homosexualidad”
realizado por el Centro Latinoamericano en Sexualidad y Derechos
Humanos-CLAM(1) (Brasil) muestra cómo la discriminación y la
violencia se presentan en Porto Alegre. De 368 entrevistados, el
40,2% se declaran hombres gay, el 22,8% hombres y mujeres
heterosexuales, el 20,4% lesbianas, un 10,3% bisexuales y 4,3% transgéneros. Consultados/as sobre experiencias de
discriminación el 61,3% relató haber sido discriminado en
lugares como el empleo, espacios públicos, escuela, vecindario o
en su propia casa. Se revela además que son los espacios
públicos donde mas ocurren las agresiones (53. 3%) y que son los
desconocidos los autores de las principales agresiones (46.8%)
seguidos de los familiares (8.5%). “La alta incidencia de todas
las modalidades de violencia entre la población homosexual
refuerza la idea de que las agresiones causadas por la homofobia
son una realidad cotidiana para el grupo” explica Daniela Knauth,
responsable de la investigación en Porto Alegre.
El brasileño Osmundo Pinho(2) aporta aspectos de la construcción
de diferentes mundos homosexuales intersectados por variables de
color/araza y clase, en el sentido de considerar algunos
escenarios posibles para la instalación de la violencia como
elemento estructurante de las comunidades homosexuales, tanto en
sus dimensiones internas como en sus relaciones con otros
sectores y agentes sociales. Explica que en la esfera de las
homosexualidades, tal consideración debería ser fuertemente
informada por las contradicciones que las comunidades
homosexuales experimentan en torno a las diferencias de raza y
clase, de modo que los sujetos homosexuales pudiesen reconocer y
explorar determinadas diferencias intersectadas con otras
experiencias de identidad y subjetividad.
Muñoz-Laboy, Vásquez del Aguila y Parker resaltan que el estigma
y la discriminación ocurren en función de inequidades sociales y
estructurales. El estigma es expresado por actores concretos que
buscan legitimar su propio estatus de dominio entre las
estructuras sociales vigentes. Señalan que actualmente existen
nuevas formas de exclusión asociadas a una reestructuración
económica y transformaciones globales que casi siempre refuerzan
inequidades y exclusiones preexistentes tales como el racismo,
discriminación étnica y conflictos religiosos. Según estos
autores el estigma y la estigmatización operan en la
intersección entre cultura, poder y diferencia y solo explorando
la relación entre estos factores es posible entenderlos como
elementos centrales en la constitución del orden social.
La organización feminista peruana DEMUS, realizó una Encuesta
Nacional sobre Exclusión y Discriminación (3) donde los
entrevistados (1600 personas) a la pregunta ¿Por qué sienten que
son discriminadas? respondieron que era, en primer lugar, “por
su condición económica”, es decir por ser pobres; en segundo
lugar, por su edad, y en tercer lugar por su raza u origen
étnico; el sexo aparece como sexta razón. La encuesta expresó
que los homosexuales son considerados por los encuestados como
uno de los grupos que tienen mayores limitaciones para hacer
valer sus derechos. Además el 75% de los entrevistados “ve mal”
las relaciones sexuales entre dos mujeres, así como entre dos
hombres y cerca de la mitad de los entrevistados no aceptaría a
sus amigos y amigas homosexuales o lesbianas. El estudio también
muestra que el 41% de entrevistados se identifica como mestizo
en la categoría étnico-cultural: indígena, mestizos, personas de
raza negra, gente de la selva, gente de la sierra, entre otros.
Asimismo, el 14% asume identidades basadas en categorías
étnico-raciales (blancos, asiáticos, afrodescendientes,
indígenas). Un 80% los peruanos se consideran poco o nada
iguales ante la ley y un 87% reconoce que no existen condiciones
básicas de igualdad y respeto a los individuos.
En reciente artículo Oscar Ugarteche y Jorge Bracamonte señalan
que las migraciones y la desesperanza económica en un marco de
crisis sistémica han llevado al resurgimiento de la intolerancia
en varios sentidos. El factor étnico y las diferencias
religiosas y culturales empiezan a desbordar la estabilidad del
norte desarrollado. La violencia con que se reactiva el racismo,
la xenofobia y también la homofobia, van configurando un
escenario de complejas tensiones que va mas allá de las
posibilidades de integración económica de las miles de personas
que diariamente se desplazan del sur al norte. Los autores
reseñan que “la xenofobia, el racismo y la homofobia de Estado
van acompañando una derechización de la política y un
fortalecimiento del integrismo religioso”.
Sueli Carneiro (4) destaca que el racismo establece la
inferioridad social de los segmentos negros de la población en
general y de las mujeres negras, en particular, operando además
como factor divisionista en la lucha de las mujeres por los
privilegios que se instituyen para las mujeres blancas. Por otro
lado, Suely Carvalho (5), evoca su labor como partera
tradicional y señala que esta experiencia le sirve para destacar
cuestiones del sexismo y la discriminación racial. Dice que el
sexismo es una característica hegemónica de muchas culturas en
todo el planeta y “…tiene efecto sobre las sociedades
profundamente desiguales dividiendo a la población en clases por
aspectos económicos, biológicos, y culturales”.
La costarricense, Epsy Campbell (6) señala que el racismo tiene
su base en la estructura económica, construyendo ideológicamente
las justificaciones culturales y sociales para colocar a la raza
blanca, como prototipo de lo humano y por lo tanto superior a
todos los grupos etnoraciales diferentes, particularmente a las
personas de procedencia africana, las que definieron como de
raza negra. Campbell advierte los nexos entre el racismo y
sexismo, dice que el modelo económico racista se construyó a
partir de una realidad económica también milenaria, el sexismo,
en la cual los poderes y los recursos se encontraban en manos de
los hombres. Para ella, el racismo reafirma el sexismo e
incorpora en su seno las diferencias sexuales y la superioridad
de los hombres sobre las mujeres como una característica
inherente y constitutiva de esa ideología. Del mismo modo, anota
que el sexismo incorpora a la diferenciación racial como una
categoría de estratificación, creando una pirámide que no solo
está marcada por la diferenciación sexual sino también por la
distinción racial.
La “política de la identidad” ha sido una de las estrategias de
los grupos y colectivos que se dedican a combatir los sistemas
de dominación como el racismo, sexismo, clasismo, y el
heterosexismo, dice Ochy Curiel (7) y añade que esta política de
la identidad ha puesto a algunas mujeres negras en grandes
dilemas, ya que por un lado entienden que es importante
reafirmar la negritud como estrategia necesaria en la lucha
política y, por otro lado refuerza estereotipos y
autoexclusiones, y sobre todo podría perder de vista las causas
reales del racismo.
Ochy Curiel, activista feminista lesbiana afrodescendiente, se
plantea varias interrogantes: ¿Bajo qué postulados, presupuestos
y premisas políticas debe estar enmarcada nuestra lucha contra
el racismo, el sexismo, el clasismo y el heterosexismo?, ¿Cuál
es la estrategia más correcta que toque las bases de estos
sistemas de opresión y exclusión para erradicarlos? ¿Cuál es la
estrategia más políticamente correcta que no lleve a caer en
esencialismos, que deconstruya roles y estereotipos, posiciones
dicotómicas, binarias, impuestas por el patriarcado y que al
mismo tiempo no haga perder ciertas estrategias políticas y
categorías conceptuales, muchas veces transgresoras y que
contienen en si mismas elementos de identidad? En su articulo
“El dilema de las feministas negras -Identidades esencialistas o
construcción de identidades políticas”, Curiel intenta responder
estas preguntas y propone algunas estrategias.
Finalmente, Aggleton, Parker y Maluwa señalan que la asociación
entre estigma, discriminación y derechos debe ser comprendida de
manera más clara, primeramente porque vivir libre de
discriminación constituye un derecho humano, y los Estados
tienen la obligación de respetar, proteger y velar por el
cumplimiento de los mismos. El marco de derechos humanos permite
el acceso a mecanismos procesales, institucionales y de
supervisión para hacer cumplir los derechos y para luchar contra
la discriminación.
Retomando algunas reflexiones de los/as autores/as habría que
profundizar estos análisis, visibilizar sus contradicciones,
buscar estrategias de desmontaje de estos sistemas opresores
como el sexismo, el racismo, la homofobia. Hasta dónde son
posibles y cómo se entienden las estrategias de las “identidades
políticas”. Es crucial también analizar la construcción de
nuevos espacios y alianzas que puedan contribuir a la
transformación social.
Ciudadanía Sexual les ofrece este espacio para intercambiar de
manera constructiva y respetuosa, a manera de propiciar más
elementos para nuestras acciones y promover políticas públicas
en favor de una sociedad más inclusiva y democrática.
Durante el desarrollo de los dos momentos del Foro ofreceremos,
por correo y a través de la web, documentos de consulta. Los
mismos se plantean como fuentes de referencia para la
participación, la reflexión y el debate.
Notas
1. Resultados da investigación realizada durante la Parada Gay
2004 de Porto Alegre,
http://www.clam.org.br/
2. Osmundo Pinho en “Deseo y Poder: Racismo y Violencia
Estructural en Comunidades Homosexuales”. Ciudadanía Sexual.
Boletín 15.
http://www.ciudadaniasexual.org/
3. DEMUS, Encuesta Nacional sobre Exclusión y Discriminación.
Lima, Febrero 2005.
4. Sueli Carneiro en “Ennegrecer al feminismo”. Brasil, 2001.
5. Suely Carvalho en “Sexismo y racismo”, Ciudadanía Sexual.
Boletín 15.
http://www.ciudadaniasexual.org/
6. Epsy Campbell, en “Discriminación Racial”. 2003.
7. Ochy Curiel en: El dilema de las Feministas negras.
Identidades esencialistas o construcción de identidades
políticas. En Creatividad feminista.
http://www.creatividadfeminista.org/
El Foro está dirigido a:
Activistas, líderes, académicos/as, políticos/as,
funcionarios/as públicos/as, activistas por los derechos
humanos, feministas, activistas y organizaciones LGBTT, y todas
las personas interesadas.
La participación en el foro es gratuita.
Registro: Se deberá enviar un email a csexual@amauta.rcp.net.pe
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Desarrollo del Foro
El foro se desarrollará en un sitio web especialmente diseñado
para el efecto.
Los documentos proporcionados por los panelistas, así como los
aportes, preguntas, comentarios y respuestas, estarán en el
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todos los que se hayan registrado.
Se realizará la compilación de los aportes recibidos,
reenviándolos a todos los participantes del Foro.
Más información:
csexual@amauta.rcp.net.pe
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