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CARTA DE GUANABARA

Valeria Pandjiarjian <lela.alp@zaz.com.br>

Documento elaborado los dias 3 y 4 de diciembre, durante la reunion "Aborto en America Latina y el Caribe - derechos de las mujeres frente a la conyuntura mundial", promovida por la Campania 28 de Setiembre - Dia por la Descriminalizacion del Aborto.

Rio de Janeiro, 5 de Diciembre del 2001
(traducción: Beatriz Cannabrava)
 

A los Estados, a los organismos internacionales y a la sociedad;

Nosotras, mujeres del mundo, en la diversidad que representamos y en el ejercicio de nuestra ciudadanía, exigimos el DERECHO A DECIDIR como expresión de LIBERTAD.

Hablamos desde una región donde la conquista de las democracias esta marcada por fuertes procesos, en los que las mujeres han sido y son protagonistas.
Históricamente, las ideologías y las instituciones han restringido los derechos de las mujeres.
Las políticas neoliberales tan solo han generado más pobreza y exclusión. Hay que erradicarlas para promover la justicia social y la solidaridad. Sin embargo, es frente al avance de diferentes formas de fundamentalismos que atentan contra los derechos civiles y políticos, económicos, sociales y culturales de todas las personas, en cualquier parte del mundo, que unimos, una vez más, nuestras fuerzas para denunciar y enfrentar a esa situación.
Los señores de la guerra y todos los que los apoyan nunca se han preocupado con los derechos de las mujeres.
Son señores de la guerra los que han impuesto la Ley Mordaza - una regla de restricción financiera adoptada por el gobierno norteamericano - que afecta directamente a nuestros países, hiriendo derechos sexuales y reproductivos y prohibiendo cualquier acción o mención relativa al aborto.
Los derechos sexuales y reproductivos han sido creados y propuestos por el movimiento de mujeres para hacer que la vida social sea justa y democrática, y trasladar la idea de igualdad y libertad de la esfera pública a la privada. Deben ejercerse sin cualquier tipo de coerción o discriminación, PORQUE SON PARTE DEL EJERCICIO DE LA CIUDADANÍA. EL DERECHO AL ABORTO ES PARTE DE LOS DERECHOS HUMANOS. Penalizarlo constituye discriminación y violencia contra las mujeres.
Los abortos practicados en la clandestinidad y en la ilegalidad afectan a todas las mujeres, y especialmente a las mujeres más pobres que, por no tener acceso a servicios seguros, ponen en riesgo su salud y la propia vida.
Para que se consolide una vida social democrática es preciso que mujeres de todas las clases, razas y etnias, de todas las edades, de todas las culturas, con distintas religiones y diversas orientaciones sexuales, puedan controlar y decidir sobre sus cuerpos, con el respaldo de un Estado laico.
Exigimos el respeto a la capacidad intelectual y ética de las mujeres de decidir autónoma y responsablemente sobre su sexualidad y reproducción.
Exigimos la legitimidad de las distintas razones por las cuales las mujeres, recurrimos al aborto.
Exigimos que los Estados cumplan los compromisos asumidos en las Conferencias y Convenciones de las Naciones Unidas y de la OEA (Organización de los Estados Americanos) - herramientas que contribuyen a eliminar las desigualdades sociales.
Exigimos a despenalización del aborto como cuestión de ciudadanía y justicia social.
Exigimos el derecho a interrumpir el embarazo no deseado sin que se nos acuse o tilde de pecadoras o delincuentes.
Y, finalmente, convocamos a todas la personas y movimientos comprometidos:

l con la promoción y protección de la vida digna y de los derechos humanos;
l con la lucha contra la globalización neoliberal;
l con la sustentabilidad ambiental;
l con la defensa de la justicia social; y
l con la defensa de la igualdad entre hombres y mujeres,

a sumarse a la lucha por la DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO y por el libre ejercicio de los DERECHOS SEXUALES Y REPRODUCTIVOS.
Queremos dejar aqui nuestras marcas en el camino hacia la profundización y defensa de las democracias y el fortalecimiento de las mujeres latinoamericanas, caribeñas y de todo el mundo.
 

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