Cuando nadie llama a la cigüeña
Seis de cada diez embarazadas esperan bebés que no
buscaron. Las
hemorragias derivadas de abortos clandestinos son
la principal causa
de muerte materna.
Por Natalia L. Calisti
domingo 31 de mayo de 2009
difundido por RIMA - Red Informativa de Mujeres de
Argentina
Activistas por los derechos de las mujeres exigen
una ley que
despenalice la interrupción del embarazo. La
principal causa de muerte
materna en Argentina son las complicaciones que
derivan de las
prácticas abortivas clandestinas, como las
hemorragias.
El 60% de las embarazadas argentinas no planificó
tener un bebé. El
dato no es menor si se tiene en cuenta que, desde
hace años, la
principal causa de muerte materna en el país son
las complicaciones
que derivan de las prácticas abortivas
clandestinas, como las
hemorragias, y que pese a la puesta en marcha del
Programa de Salud
Sexual y Procreación Responsable en el 2002, sólo
el 5% de las mujeres
que recibe el alta médica luego de parir vuelve a
su casa con métodos
anticonceptivos.
Los datos son oficiales y se dieron a conocer
durante la presentación
del Plan Estratégico para la Reducción de la
Mortalidad Materna y la
Mortalidad Infantil 2009- 2011 del Ministerio de
Salud de la Nación.
La cartera que dirige Graciela Ocaña acordó con
todos los ministerios
provinciales -agrupados en el Consejo Federal de
Salud- y organismos
internacionales como el Fondo de las Naciones
Unidas para la Infancia
(UNICEF) una batería de acciones para atender una
problemática que los
especialistas señalan como una “epidemia
silenciosa”.
El índice de mortalidad materna en Argentina es de
44 por cada 100 mil
nacidos vivos, una cifra que si bien está por
debajo del promedio
latinoamericano, esconde muchas disparidades
respecto al interior del
país. Las embarazadas de Formosa, por ejemplo,
tienen 10 veces más
riesgo de morir durante la gestación, el parto o
el puerperio que las
embarazadas de Córdoba.
El indicador de muerte materna es uno de los
índices que muestran con
más crudeza la inequidad: la mayoría de las
mujeres que muere por
causas vinculadas a la maternidad se desangra en
una guardia por un
aborto mal hecho o llega al momento del parto con
problemas derivados
de la falta de controles previos o cae en una sala
que no está preparada para atenderla.
Son mujeres que no querían tener un hijo y no
supieron cómo evitarlo o
fueron violentadas o carecen de recursos y de
información para llevar
adelante un embarazo sano, con todos los controles
médicos que
requieren, o viven un parto complicado en
maternidades que muchas
veces, carecen de un banco de sangre segura para
transfundirlas, una
obstetra de guardia o un anestesista.
“El 65% de las embarazadas que se atiende en el
sector público recibe
5 o más controles, pero hay un 25% de casos en los
que los controles
son insuficientes y un 8% de mujeres que
directamente no se hace
ningún control”, señaló el Subsecretario de Salud
Comunitaria del
Ministerio de Salud, Aldo Marconeto, y dijo que el
Estado “tiene que
salir a la comunidad a buscar a estas mujeres” que
llegan a la sala de
parto sin saber en qué condiciones de salud están
ellas y en qué
condiciones, está el bebé.
SE BUSCAN OBSTETRAS
En Argentina, más del 90% de
las causas de muerte
materna y del 60% de las causas de mortalidad
infantil son prevenibles
durante el embarazo y el parto, por eso dos de las
estrategias
centrales que contempla el Plan Estratégico son el
fortalecimiento de
los centros de atención primaria de la salud,
donde se reciben las
primeras consultas, y los “consultorios de alta
conjunta”, una
modalidad de atención basada en la conserjería
para las mujeres.
“Es importante que las embarazadas accedan a
servicios de salud que
estén preparados para contener un parto de
riesgo”, afirmó el
Representante Adjunto de UNICEF Argentina, Ennio
Cufino, y advirtió
que por cada mujer que muere al dar a luz, otras
20 sufren
enfermedades o lesiones, una cifra que en el país,
equivale a 6.000
pacientes mórbidas anuales.
Los “consultorios de alta conjunta” que impulsan
UNICEF y el Fondo de
las Naciones Unidas para la Población (UNFPA)
apuntan a fortalecer el
vínculo entre los médicos y las mujeres durante
las 48 horas de
internación que generalmente, preceden al parto.
Son 48 horas clave para que los médicos se
acerquen a las mamás,
programen las próximas consultas pediátricas,
promocionen los
beneficios de la lactancia materna, les faciliten
el calendario de
vacunación y las informen sobre métodos
anticonceptivos.
El equipamiento de las maternidades y los recursos
humanos son otras
dos necesidades acuciantes. Según la Dirección de
Maternidad e
Infancia del Ministerio de Salud de la Nación,
cerca del 40% de los
centros que atienden nacimientos no está
debidamente equipado sea
porque carece de servicios de neonatología,
terapias intensivas,
quirófanos, bancos de sangre segura o un equipo
médico que incluya
enfermeras, obstetras y anestesistas.
La falta de obstetras en el país es alarmante y se
suma a la falta de
enfermeras y enfermeros para todos los sectores en
particular, el
pediátrico. Según las autoridades sanitarias,
actualmente se necesitan
entre 8.500 y 9.000 profesionales obstétricos para
suplir la demanda
actual de la población.
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