Dos años de ILE en la Ciudad de México
Medida pionera y progresista
Por Alejandra González Méndez
México DF, 23 abril 09 (CIMAC)
El 26 de abril
del 2007, la Asamblea Legislativa del Distrito
Federal (ALDF) aprobó en la Ciudad de México una
reforma a la Ley de Salud que despenalizó la
interrupción del embarazo durante las primeras 12 semanas de
gestación.
Los fundamentos para realizar un cambio de esta
naturaleza a la ley son varios. En primer lugar,
el Artículo 4º de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, que establece el
derecho de toda persona a la protección de la
salud y a decidir de manera libre, responsable e
informada sobre el número y el espaciamiento de sus hijas e
hijos.
Además, que el aborto en México ha sido un
problema de salud pública, pues se estima que en
el país se embarazan al rededor de 3 millones de
mujeres al año, y se realizan alrededor de 600
mil abortos al año, de los cuales 100 mil ocurren
en condiciones precarias e insalubres, aumentando
así la tasa de muerte materna. Muchas mujeres
sufren infecciones, hemorragias o daños
permanentes en su aparato reproductor a causa de
la práctica de abortos clandestinos.
Asimismo, con la intención de proteger las
garantías individuales establecidas en la
Constitución, y de proteger la salud de miles de
mujeres, principalmente de las de menores recursos económicos.
Los lineamientos para la Interrupción Legal del
Embarazo (ILE) en el Distrito Federal establecen
que el embarazo deberá ser de hasta 12 semanas,
lo cual será determinado por un médico de la
institución de salud. La mujer deberá presentar
una solicitud por escrito y consentimiento
informado también por escrito, y deberá recibir
consejería por parte del personal médico, con
información veraz, neutral y objetiva, sin que
tenga la intención de retrasar o inducir la decisión de la
mujer.
Además se estableció que el servicio debía ser
prestado a más tardar 48 horas después de haber
sido solicitado, y que se daría preferencia a las
mujeres de acuerdo con número de semanas de gestación.
La aprobación de esta reforma de ley inició un
fuerte debate entre diversos grupos civiles y
religiosos que ha continuado hasta la actualidad.
Después de su aprobación, la Procuraduría General
de la República (PGR) y la Comisión Nacional de
los Derechos Humanos (CNDH) presentaron una
acción de inconstitucionalidad para anular estas
modificaciones. Sin embargo, la Suprema Corte de
Justicia de la Nación (SCJN), decretó, luego de
la realización de foros públicos donde se
expresaron las diversas posiciones al respecto,
que la modificación a la Ley de Salud no violaba
ninguno de los artículos constitucionales y que
la ALDF tenía capacidad para hacer modificaciones a la Ley de
Salud del DF.
El Distrito Federal está desde entonces
calificada, no sólo en el ámbito nacional, sino
también en el mundo, como una entidad pionera y
progresista respecto al respeto de los derechos
de la población femenina, y la ILE fue percibida
como el inicio de un cambio a favor de los
derechos sexuales y reproductivos de las mujeres mexicanas.
Sin embargo este avance contrasta con lo que
ocurre en varias entidades del país, en donde
como respuesta a la ILE en la Ciudad de México,
grupos conservadores, en contubernio con el
partido Acción Nacional (PAN) y el Partido
Revolucionario Institucional (PRI), y la
jerarquía de la Iglesia católica, entre otros,
han impulsado y aprobado modificaciones a las
constituciones locales para criminalizar la ILE.
A la fecha, ocho estados de la República Mexicana
han aprobado cambios en este sentido, bajo el
argumento de "proteger la vida desde la concepción o la
fecundación".
Estas modificaciones vulneran el derecho de las
mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, es
decir, violentan el derecho a la privacidad.
Además, el derecho a la autonomía, que significa
tener la posibilidad de decidir su propio plan de
vida y realizarlo. También ponen en riesgo el
derecho a la preservación de la salud y la
integridad física y mental, bajo el riesgo incluso de perder la
vida.
De acuerdo con datos proporcionados por el Grupo
de Información en Reproducción Elegida (GIRE), de
abril del 2007 a abril del 2009, se han realizado
en la Ciudad de México más de 23 mil
interrupciones del embarazo, de las cuales un 78
por ciento fueron a residentes de la entidad, 19
por ciento del Estado de México, y 3 por ciento
de otras partes de la República.
Además, el 52 por ciento de las mujeres que
utilizaron el servicio de la ILE en el Distrito,
son solteras, y el otro 48 por ciento son
casadas, en unión libre o divorciadas. La mayoría
de estas mujeres son amas de casa, con un 38 por
ciento, seguidas por estudiantes con un 26 por
ciento, y empleadas con un 20 por ciento.
Se estima que la reincidencia en la ILE es de un
caso en mil, o sea alrededor de solo 23 casos a
partir de abril del 2007, pues según los
protocolos deben recibir consejería y la mayoría
egresa con un método anticonceptivo, La mayoría
de las mujeres, además, solicitan este servicio
antes de la novena semana de gestación.
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