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La iniciativa contaría con la mayoría para ser aprobada
El gobierno español impulsa una polémica ley para flexibilizar
el aborto
Permitirá la interrupción del embarazo hasta las 14 semanas de
gestación, sin que la mujer tenga que alegar un motivo. Hay
fuertes protestas del opositor Partido Popular y la Iglesia
Católica.
Por: Juan Carlos Algañaraz
A iniciativa del PSOE, el parlamento español debatirá en los
próximos meses una reforma de la actual ley del aborto, aprobada
hace 23 años, que permitirá la interrupción del embarazo, hasta
las 14 semanas de gestación, libremente decidida por la mujer
sin necesidad de alegar motivo.
De esta manera, se tendrían en cuenta el 90% de los abortos que
se producen en España ya que, según el ministerio de Sanidad, en
2007 un 88% de las intervenciones se practicaron antes de las 12
semanas de gestación. Se estudia si estos derechos los podrán
ejercer las adolescentes mayores de 14 años sin autorización
paterna pero con la certificación de un médico sobre si tienen
"la suficiente madurez". La incidencia de embarazos no deseados
entre las adolescentes es un problema serio ya que el 13,8% de
los abortos realizados en 2007 fueron a menores de 19 años.
El año pasado se alcanzó una cifra máxima al interrumpir el
embarazo 112.138 mujeres, un 10% más que en 2006 y el doble que
una década atrás.
En la nueva normativa se incluirán dos excepciones que amplían
el límite hasta las 22 semanas, cuando exista riesgo para la
salud de la madre o ante ciertas malformaciones fetales. Pero
cuando se diagnostique que las malformaciones sean
"incompatibles con la vida" no habrá ningún plazo para realizar
el aborto. Esto se debe a que muchas de estas malformaciones se
diagnostican una vez pasadas las 22 semanas de gestación.
Por una iniciativa parlamentaria del gobierno de Felipe
González, desde 1985 el aborto está legalizado en España en el
caso de que se cumplan uno de los tres supuestos siguientes: 1)
violación, hasta las doce semanas de gestación; 2) malformación
del feto, hasta 22 semanas y 3) riesgo para la salud física o
psíquica de la madre que es la alternativa que más se utilizó
estos años y que no tiene plazo límite.
La reforma está apoyada por los nacionalistas gallegos, Esquerra
Republicana e Izquierda Unida los Verdes. La Iglesia Católica y
el Partido Popular dieron de inmediato a conocer su tajante
rechazo. Según vaticina el diario El País el proyecto de reforma
contará con el apoyo necesario en Diputados y Senadores para ser
aprobada. Este adelanto del contenido de la iniciativa
socialista se conoció al finalizar el viernes pasado las
deliberaciones de una comisión de expertos que presentarán su
informe definitivo en tres semanas.
Después se producirá una negociación para que el PSOE consiga el
mayor consenso posible, lo que no será fácil. Además de los
populares, existen otros partidos muy influidos por el
catolicismo, como los nacionalistas vascos del PNV y catalanes
de Convergencia y Unión, que permitirán la libertad de voto a
sus legisladores.
La vocero de Igualdad del grupo parlamentario socialista, Carmen
Montón, hizo el anuncio al finalizar ayer las deliberaciones del
grupo de expertos que desde noviembre analizan las
características de la reforma y entregará su informe final en
tres semanas. "Si hablamos de equipararnos a Europa, hay que
tener en cuenta que en el resto de los países sobre todo tienen
leyes de plazos", señaló la vocero.
El objetivo de la propuesta es "terminar con la inseguridad
jurídica de las mujeres y de los médicos. Debemos conseguir que
las mujeres puedan elegir y que se sientan respaldadas por la
ley y por la sociedad. Nuestra obligación tiene que ser
salvaguardar la seguridad y la dignidad de las mujeres", añadió
la diputada socialista.
Varias denuncias de organizaciones católicas produjeron en los
últimos dos años una serie de acciones contra las mujeres que
interrumpían su embarazo y también contra clínicas y
profesionales. Las mujeres fueron interrogadas, ante las
denuncias, por la Guardia Civil y hubo también allanamientos de
clínicas y acusaciones o investigaciones contra médicos que
practicaban el aborto. Con la reforma de la actual ley quedarán
bloqueadas este tipo de acciones.
"Que los socialistas digan abiertamente si quieren el aborto
libre y que expliquen cómo piensan encajarlo en la
Constitución", señaló una vocero parlamentaria del Partido
Popular. José Luis Ayllón, también del PP, señaló que "no existe
demanda social para reformar la legislación en materia de
aborto."
Por su parte, el cardenal arzobispo de Madrid, monseñor Antonio
María Iglesias Rouco, rechazó tajantemente la iniciativa
socialista a la que acuso de "hacer crecer una cultura de la
muerte". Añadió que "la solución es hacer crecer una cultura de
la vida en la que se incluya el bien y el favor para la madre.
No creo que haya ninguna mujer a la que le guste abortar, así
que lo que hay que hacer es ayudarla a que no lo haga en ver de
facilitarle el hecho del aborto".
El cardenal exhortó a todos los ciudadanos a acudir el 28 de
diciembre próximo a la celebración de la Eucaristía en la Plaza
de Colón en Madrid. Tanto la Iglesia como organizaciones
católicas, colegios y otras entidades se están movilizando para
que el acto, cuyo lema será "La familia, gracia de Dios", tenga
una presencia multitudinaria como el año pasado.
Subnotas
Cómo es en el resto de Europa y en la Argentina
Según el Código Penal Argentino, un aborto puede realizarse sin
riesgo legal en los casos de peligro para la salud de la mujer o
cuando el embarazo sea producto de una violación sobre "una
mujer idiota o demente".
La interrupción voluntaria del embarazo está despenalizada en la
mayoría de los países de la Unión Europea. Muchos tienen una ley
de plazos. Es el caso de Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca,
Francia, Portugal, Grecia, Bulgaria, Eslovaquia, Estonia,
Letonia, Lituania, Hungría o la Republica Checa, que admiten
esta práctica libremente -sin supuestos legales- hasta las 12
semanas de gestación.
En Italia se permite hasta los 90 días, y en Rumania hasta las
14 semanas. En Holanda, el plazo es más amplio. Su ley permite a
las mujeres abortar sin acogerse a ningún supuesto hasta la
semana 24. En Grecia se admite el supuesto de violación hasta la
semana 19 y el de malformación del feto hasta la 24. Bélgica,
Dinamarca, Francia, Italia o Austria no ponen límites para las
malformaciones. Algunos países como Alemania, Bélgica o Francia
exigen a las mujeres que se sometan un periodo de reflexión y a
consultas de asesoría. El país con la legislación más parecida a
España es Reino Unido. Allí existe una ley de indicaciones.
A pesar de que Holanda es el país con la legislación menos
restrictiva es uno de los que menos número de abortos registra.
Perplejidades
Juan Carlos Algañaraz
Para la Iglesia Católica el aborto equivale a perpetrar un grave
crimen. Por ejemplo, el cardenal primado de la Iglesia Católica
inglesa, monseñor Cormac Murphy-O'Connor, comparó la
interrupción del embarazo con "los experimentos de genética
nazi".
En España, el Partido Popular, que se identifica con el
catolicismo y, en general, con las posiciones de la Iglesia,
pudo haber intentado derogar la ley del aborto -aprobada por los
socialistas en 1985-, cuando ganó las elecciones en el año 1996.
Aunque no disponía de mayoría absoluta en el parlamento, no
planteó el tema ni tampoco buscó el consenso con legisladores de
otros partidos contrarios a la interrupción del embarazo. Cuatro
años más tarde, el PP ganó los comicios generales por mayoría
absoluta, lo que le permitía tramitar la supresión de la ley del
aborto. O, por lo menos, debatir públicamente la cuestión. Pero,
tampoco esta vez presentó una iniciativa para abrogar esas
normas ni impulsó una campaña desde el poder sobre un tema tan
fundamental para la Iglesia Católica española y la Santa Sede.
¿Entonces?
Qué cambiaría
Cómo es la ley actual. Según la legislación aprobada en 1985, el
aborto está legalizado en España en los siguientes tres casos:
violación, hasta las 12 semanas de gestación; malformación del
feto, hasta 22 semanas y riesgo para la salud física y psíquica
de la madre, sin plazo.
Cómo es el proyecto. Permitiría la interrupción del embarazo
hasta las 14 semanas de gestación, sin necesidad de que la mujer
alegue un motivo. Eliminaría el plazo de 22 semanas para abortar
en caso de malformaciones "incompatibles con la vida" porque
algunas se detectan luego de ese plazo.
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