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El senado despenalizó el aborto en Uruguay
Pasado, presente y futuro
Por Marcelo Pereira
La Diaria, Montevideo, 7 de noviembre de
2007
Si la Cámara de Representantes aprueba las normas sobre
despenalización del aborto que lograron mayoría ayer en el
Senado. Si la voluntad del presidente de la República no se
impone -mediante el veto- a la de mayorías parlamentarias que
expresen por fin la clara mayoría ciudadana registrada desde
hace tiempo por las encuestar. Si el sistema partidario paga su
vieja deuda social en la materia y remueve normas vetustas, que
rara vez se aplican y que hoy no estarían ni cerca de ser
aprobadas en el caso de que se propusiera su ratificación por
parte del Poder Legislativo. Si todo eso ocurre, el país estará
sin duda, en mejores condiciones para impulsar las normas de
estímulo a la natalidad que necesita.
Del mismo modo en que desarticular la impunidad de los
violadores de los derechos humanos en dictadura nos deja en
mejores condiciones para construir una convivencia democrática
de mayor calidad, en paz y con justicia. Los lastres del pasado
bloquean el futuro.
VOTO A FAVOR: El Senado aprobó la despenalización del aborto
Por Natalia Uval, La Diaria, 7 Nov. 2007
Los argumentos fueron los mismos de siempre. Los mismos puntos
que se discuten en el Parlamento desde hace más de veinte años.
Pero esta vez dos cambios de legisladores y un cambio deposición
hicieron que el resultado variara. El proyecto de ley de defensa
del derecho a la salud sexual y reproductiva, incluyendo el
capítulo que despenaliza el aborto dentro de las doce primeras
semanas de gestación, fue aprobado ayer en la Cámara de
Senadores por 18 votos contra 13. “Se ha comenzado a saldar la
deuda con las mujeres uruguayas”, dijo a la diaria la senadora
frenteamplista informante Mónica Xavier (Partido Socialista).
La iniciativa había sido tratada por el plenario de la Cámara el
16 y 17 de octubre, resultando aprobada en general, sin el
capítulo que despenaliza el aborto. En aquella ocasión faltó un
voto para la despenalización. El proyecto volvió a comisión para
que se le corrigieran algunos problemas de coherencia causados
por la eliminación de un capítulo y se realizaran otras
modificaciones menores, se presentó nuevamente ante el Senado
ayer, y esta vez sobraron dos votos. El senador colorado Julio
María Sanguinetti (Foro Batllista) y el blanco Julio Lara
(Alianza Nacional), que habían estado ausentes de la sesión
pasada, votaron a favor, mientras que el frenteamplista Alberto
Cid, de Asamblea Uruguay (AU), atendió el pedido de su sector y
votó afirmativamente.
AU está a favor de la despenalización del aborto, si bien deja
en libertad de acción a los legisladores que tengan “objeciones
de conciencia”. Ése no fue el caso de Cid, que el 17 de octubre
votó en forma negativa para no causarle problemas al presidente
Tabaré Vázquez, que está en contra de la iniciativa y ha
anunciado que la vetará si el Parlamento la aprueba.
El tema se discutió este lunes en el Consejo Político Nacional
de AU, a pedido del propio Cid, y éste revisó su posición.
“Percibí, en un ámbito muy fraterno que mis compañeros en su
inmensa mayoría no compartían mi postura y apoyaban el
proyecto”, aclaró Cid ayer en el Parlamento, al tiempo que se
definió como “un hombre de sector”. E incluso fundamentó a favor
del proyecto, recordando las amputaciones que sufren las mujeres
por abortos realizados en condiciones de riesgo.
El eterno debate. La iniciativa dispone que el aborto sea legal
dentro de las doce primeras semanas de gestación, y que para
realizarlo baste la voluntad de la mujer embarazada, la que debe
alegar ante el médico problemas económicos, sociales, familiares
o de edad que, a su criterio, le impidan continuar con la
gestación. Por su parte, el médico está obligado a informarle
sobre posibilidades de adopción y programas de asistencia
económica y médica a la maternidad, así como a asistirla antes,
durante y después del aborto.
Los argumentos esgrimidos ayer son conocidos. “No es una parte
del cuerpo de la madre sino una nueva vida. La vida es desde el
momento de la concepción”, sostuvo el blanco Eber da Rosa
(Alianza Nacional). Por su parte, Sanguinetti manifestó que no
cree “que haya nadie partidario del aborto”. “El aborto siempre
es un fracaso. Estamos hablando de la despenalización. La
prohibición establecida en 1938 no ha servido para que haya
menos abortos”, afirmó, y opinó que la cuestión tiene que ver
“con los derechos fundamentales de la personalidad humana” y que
“el derecho a la vida tiene que verse en ese contexto”.
Aprovechó además para destacar las discrepancias entre la
mayoría de los legisladores frenteamplistas y el presidente
Vázquez.
“No comprendo la posición de una bancada de gobierno que avanza
en este proyecto, cuando el gobierno ha manifestado su idea de
vetarlo”, apuntó, y expresó su temor de que se esté generando en
la gente “la frustración de un voto ilusorio”.
El show de Heber: Luego de la votación general se realizó la
consideración artículo por artículo, y allí el senador
nacionalista Luis Alberto Heber (Herrerismo) hizo alarde de su
desconocimiento de los conceptos más básicos de salud sexual y
reproductiva, interviniendo en cada artículo para realizar
preguntas a la informante Xavier.
Primero preguntó qué quería decir “promover políticas de salud
sexual y reproductiva”, ya que estaba preocupado por la
posibilidad de que eso incluyera la esterilización y el aborto.
Se mostró preocupado porque se tomaban en consideración los
“tiempos personales de evolución” de cada hombre y mujer sin
hacer referencia a la familia, y se escandalizó de que se
hablara de ligadura tubaria y vasectomía. “¿Es necesario llegar
a tanto detalle?”, preguntó. No obstante, negó pertenecer a “un
parque jurásico conservador y católico”.
Hay confianza. El proyecto se aprobó completamente luego de tres
horas de discusión, con un discreto aplauso, ya que a esa altura
quedaba poca gente en las barras. Los fieles que había convocado
el pastor Jorge Márquez para manifestarse en contra de la
iniciativa se retiraron en masa durante la votación del cuarto
artículo, algunos de ellos saludando a las cámaras que estaban
apostadas en la entrada.
Ahora el proyecto será tratado por la Comisión de Salud Pública
y Asistencia Social de la Cámara de Representantes.
“Estoy satisfecha. Se ha comenzado a saldar la deuda con las
mujeres uruguayas. La votación del Senado es un paso muy
auspicioso, esperemos que estén los votos en Diputados. Y le
pedimos al presidente, como siempre, que no utilice el mecanismo
del veto. Importa que la ciudadanía haga saber su opinión en el
proceso legislativo”, señaló Xavier.
Los legisladores que apoyan la iniciativa se muestran confiados
en que estarán los votos para que el proyecto se apruebe en la
Cámara de Representantes. Si Vázquez la veta, la iniciativa
vuelve a la Asamblea General, que debe aprobarla de nuevo con el
voto favorable de tres quintos de los integrantes de cada
Cámara, es decir de 19 senadores y 60 diputados, para que la
norma quede definitivamente en pie.
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