Miles de iniciativas para terminar con la muerte por
embarazo
WOMEN DELIVER
Por Lucía Lagunes Huerta/enviada
Londres, 19 oct 07 (CIMAC)
Romper con la visión de
que la muerte de las embarazadas es natural y lograr
colocar en la sociedad la valoración de la vida de las
mujeres, son elementos fundamentales para lograr
abatir la muerte materna, que cada minuto cobra la
vida de una mujer en todo el mundo.
Así lo afirmó en entrevista para Cimacnoticias, Ana
Cristina González, mujer feminista que como directora
de salud pública de Colombia logró empujar, junto con
el movimiento de mujeres y periodistas de ese país,
la despenalización del aborto por grave peligro a la
vida de las mujeres,por violación o malformaciones
congénitas.
Joven, con convicciones firmes, Ana Cristina, hoy
consultora del Fondo de Población de Naciones Unidas
para América Latina, hace una reflexión profunda de lo
que debe ser la visión central que debe guiar el
combate a la muerte materna y lo que hoy significa
debate del aborto para esta región.
En el segundo día de trabajos de la conferencia
mundial Women Deliver, en el centro Excel de Londres
se reunieron más de dos mil activistas de la causa,
de más de 35 países.
Durante dos días en más de 200 sesiones simultáneas y
paneles dediscusión en esta conferencia se dejó al
descubierto las miles de iniciativas ciudadanas que en
las últimos 15 años ha surgido con un solo propósito:
terminar con las muertes de mujeres a causa de
complicaciones en el embarazo, parto y puerperio, que
en el 90 por ciento de los decesos podrían haber sido
evitados.
Ana Cristina habla firme y claro. Su convicción de
poner en el centro el valor de la vida de las mujeres,
la llevó, cuando era funcionaria a desarrollar,
previo convencimiento del ministro de salud y
presidente colombiano, un Plan de choque para la
mortalidad materna.
"Yo no reduzco la salud reproductiva a la Muerte
Materna, pero si ni siquiera en este tema la sociedad
se preocupa de la vida de las mujeres, mucho menos en
otros derechos como el aborto.
Todo mi razonamiento fue que no puede ser que estemos
15 ó 20 años despreciando el tema de la Muerte
Materna, sobre todo en la valoración social de las
mujeres, al estar tan acostumbrados a que las mujeres
den su vida, en una especie de ejército invisible".
Y "agrega cuando un soldado se muere se le entierra
con honores, las mujeres se mueren en la cama y en el
hospital y nadie se da cuenta". La tasa de mortalidad
en Colombia es de entre 600 a 700 decesos por año.
Para Ana Cristina González cuando se permite la
muerte de mujeres por causas evitables se transmite un
mensaje equivocado a la sociedad: la vida de las
mujeres no vale.
Por eso afirma que en este tema, como en el aborto,
el centro es la dignidad de las mujeres. Y pregunta
como punto de reflexión "¿cuánto cuesta no hacer lo que
tengo que hacer para salvar la vida de las mujeres?".
Un tema central como reto en términos de derechos
reproductivos es el aborto, responsable del 13 por
ciento de los decesos maternos.
A decir de esta joven líder feminista, la discusión
sobre el aborto se ha colocado en la discusión pública,
aún en aquellos casos de grave retroceso como el de
Nicaragua.
Una mención aparte es Uruguay donde, a decir de Ana
Cristina, tanto las feministas como la ciudadanía
estan al pendiente de la decisión de los congresistas.
Para esta mujer, única latina que estuvo en los
paneles magistrales de la convención, uno de los retos
fundamentales en este tema, en aquellos países donde ya
existen algunas causales de excepción o está
legalizado el aborto, es construir los mecanismos para
garantizarles el acceso porque de no hacerlo terminan
imponiéndo cargas desproporcionadas para la salud de
las mujeres.
MÉXICO
En el caso de México, el hecho de que se haya logrado
despenalizar el aborto en el DF obliga a pensar qué
pasa en el resto del país, pues deno hacerlo solo se
profundiza la inequidad, señala González, pues no
sepuede esperar que todas las mujeres que deseen
interrumpir el embarazo fuera del Distrito Federal,
tengan que recurrir a esta ciudad para hacer efectivo
un derecho.
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