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CONFERENCIA REGIONAL SOBRE LA MUJER DE AMÉRICA LATINA Y EL
CARIBEDECLARACIÓN DE QUITO
FORO DE REDES, ARTICULACIONES Y CAMPAÑAS FEMINISTAS DE AMERICA
LATINA Y EL CARIBE
Somos indígenas, afrodescendientes, mestizas, lesbianas, mujeres
con discapacidades, heterosexuales, jóvenes, viejas y no tan
viejas. Todas mujeres y feministas.
Hoy en Quito, como antes en Mar del Plata, en Lima, en México,
en Santiago, en San Juan, Tegucigalpa, Kingston y Brasilia,
diversas organizaciones de mujeres y redes feministas, estamos
otra vez en la CEPAL.
Estamos porque creemos que la democracia política y sus
instituciones, pueden hacer efectivamente universales los
derechos humanos para todas las personas.
Estamos aquí porque este espacio regional ha sido clave para
avanzar hacia la igualdad y equidad, aunque éstas siguen siendo
insuficientes. Estamos porque en la región más desigual del
mundo, queremos convencerlos de que más que políticas
focalizadas en la pobreza, lo que precisamos son políticas de
redistribución de la riqueza. Estamos porque continuamos
luchando por la inclusión, la justicia social, el pluralismo
intercultural y la no discriminación. Estamos porque queremos
democratizar la democracia.
Porque entendemos la democracia no solo como un sistema
político, sino como una forma de organización de la vida
económica y social.
La dominación patriarcal, las asimetrías de poder y la cultura
autoritaria afectan a las mujeres en sus cuerpos, en su
autonomía y en sus derechos humanos. La forma más dramática de
discriminación hacia las mujeres y menos eficientemente
enfrentada por los Estados, son los feminicidios, así como, las
violaciones que los aparatos de los estados ejercen contra los
cuerpos de las mujeres en conflictos militares, sociales,
políticos y étnico raciales.
La pervivencia de políticas confesionales en sociedades diversas
y plurales, restringe las libertades fundamentales,
particularmente los derechos sexuales, los derechos
reproductivos, y el acceso al aborto legal y seguro. Impone una
visión única, dogmática y patriarcal. La conjunción de la
discriminación contra las mujeres con otras formas de opresión e
intolerancia como el racismo, la discriminación étnica, por edad
y lesbofóbica, profundiza la violación de los derechos humanos
de las mujeres atentando contra los principios básicos de las
democracias y los Estados Laicos que queremos construir con
justicia, igualdad y equidad.
Las democracias de nuestros países no han logrado alcanzar un
mínimo equilibrio en la relación entre gobiernos y sociedad
civil. La utilización de los programas sociales con fines
clientelares, sigue siendo una violación a los derechos
políticos de nuestras poblaciones y en particular de las
mujeres, que se ven obligadas a respaldar de alguna manera
ofertas asistencialitas para resolver necesidades de
sobrevivencia.
En América Latina y el Caribe, la esfera política permanece como
espacio excluyente a pesar de la mayor participación de las
mujeres. En el ejecutivo, en el legislativo, en la sociedad, en
las familias, la
desigualdad tiene que ver con la dinámica del poder político y
económico. El reconocimiento de las mujeres como sujetos de
democratización de los regímenes políticos de la región, no se
corresponde con una participación real en los espacios de poder
político. De la misma manera que no hemos conseguido equidad en
la co-responsabilidad masculina en nuestras casas ni en las
responsabilidades reproductivas.
Quien actúa en la esfera pública, tiene necesidades privadas,
reproductivas. Son las mujeres, las responsables de la
satisfacción de esas necesidades. Somos las abuelas, las madres,
las hermanas, y a veces las niñas y jóvenes de la familia, las
responsables de satisfacer esas necesidades.
Somos las Marías que cuidan la salud de la familia sin que nadie
les reconozca ese trabajo.
Somos las Marías que atienden a todos aun a costa de su propia
salud, de sus propias oportunidades educativas, laborales y de
su propio placer. Y es la doble jornada, la no reconocida, una
de las mayores dificultades para la participación política.
Cuando estas mujeres son afrodescendientes, indígenas, mujeres
rurales y mestizas en condiciones de pobreza, su situación se
agrava todavía más por la falta de acceso y control a los
recursos económicos, culturales, políticos y naturales,
incluyendo la tierra, el territorio y el agua.
Las trabajadoras del hogar, las empleadas domésticas, se
encuentran ante una mayor vulneración de sus derechos, las
regulaciones débiles de los Estados encubren la esclavitud
laboral, la explotación sexual, la trata de mujeres, niñas y
jóvenes.
Los derechos laborales no incluyen un salario digno, ni una
adecuada seguridad social y menos aun prestaciones sociales e
indemnización. La salud no cuentan con mecanismos apropiados de
exigibilidad que aseguren su efectivo cumplimiento, esto es más
grave en el caso las mujeres desplazadas y migrantes, a las que
no se les reconocen derechos de ningún tipo.
Las cuotas de participación de mujeres, consagradas en 11 países
de la región han servido para aumentar su representación. Los
resultados sin embargo, han sido disímiles sobre todo por las
profundas diferencias entre los Estado de Derecho, en el
ejercicio de la ciudadanía de las mujeres y por
contar con sistemas electorales inadecuados y excluyentes.
La paridad es un mecanismo de la democracia y más concretamente
atañe al pluralismo en la representación política,
redistribuyendo por igual las bancas parlamentarias entre
mujeres y hombres. La paridad afecta directamente a la
distribución del poder y forma parte de los mecanismos de
representación y mandatos.
No se trata de un sistema compensatorio de la exclusión, ni de
integración de minorías, ni de aprendizaje para la igualdad,
como han sido las cuotas.
Es el propio sistema representativo el que garantiza la igualdad
de acceso de hombres y mujeres a los mandatos y funciones y no
solamente el pluralismo ideológico y el territorial, que hasta
ahora habían sido incluidos como componentes fundamentales de
las democracias.
Hasta ahora, los gobiernos paritarios han dependido de la
voluntad política de los presidentes y presidentas. Sin embargo,
al no contarse con un mecanismo que garantice el 50-50% la
paridad puede ser frágil e imprecisa por lo que el Foro de Las
Organizaciones de Mujeres Feministas demanda la consagración
legal de la paridad en los gobiernos en todos sus niveles.
Exigimos a los partidos políticos, a las instancias públicas
electorales y a los gobiernos se comprometan a asegurar la
transparencia y la paridad en las listas de candidaturas,
designación de cargos directivos a todos los niveles y ubicación
en base a capacidades y experiencias, con especial atención a la
inclusión de mujeres indígenas, afrodescendientes y jóvenes.
Urgimos que los Estados garanticen que en el proceso de reforma
de las Naciones Unidas, se eleve el estatus político y
administrativo de los mecanismos de protección y promoción de
los derechos humanos de las mujeres.
Demandamos que se firme y ratifique la Declaración Universal de
los Derechos de los Pueblos Indígenas y a crear el Foro
Permanente para los Afrodescendientes.
Demandamos que los Estados miembros de Naciones Unidas
ratifiquen las recomendaciones sobre el fortalecimiento de la
estructura de igualdad de género a fin de consolidar una entidad
autónoma, con capacidad normativa, operativa y con recursos
suficientes.
Urgimos a que los estados cumplan con la Plataforma de Acción de
Beijing, con las recomendaciones del Comité de la CEDAW, con los
Convenios de la Organización Internacional del Trabajo sobre
Protección de la maternidad; sobre Igualdad de remuneración;
sobre Discriminación en el empleo y la ocupación; y el Convenio
156 de la OIT, relativo a la igualdad de oportunidades y de
trato entre trabajadores y trabajadoras con responsabilidades
familiares. Demandamos a facilitar créditos para mujeres
jóvenes, indígenas y afrodescendientes, para generar iniciativas
productivas sostenibles que amplíen sus posibilidades laborales.
Partiendo de que nuestros gobiernos han asumido un conjunto de
compromisos en el plano nacional e internacional con los
derechos económicos, sociales, culturales, políticos,
ambientales, sexuales, reproductivos y ambientales de las
mujeres, exigimos la urgente firma y ratificación del Protocolo
Facultativo de la CEDAW y de los Convenios que en un plazo no
mayor a un año se firme el Convenio 183 de la OIT, que
específicamente protege la maternidad libre y voluntaria de
todas las mujeres sin importar que el trabajo sea informal o no
remunerado.
Exigimos a los gobiernos y al sistema de las Naciones Unidas, a
que cumpla con el compromiso ético y político de la libertad, la
igualdad, la justicia social y de género.
Finalmente, queremos exhortar a todas y todos a sumarse a
nuestra lucha contra todo tipo de fundamentalismo: económico,
político, racial, religioso y cultural. Porque con los
fundamentalismos somos las mujeres las que más perdemos, pero
también pierden y mucho más de lo que se imaginan las sociedades
democráticas en su conjunto
Firman:
A.F.M (Articulación Feminista Marcosur)
A. C
Articulación de Mujeres Jóvenes
Articulación de ONGs de Mujeres Negras Brasileras
Articulación de Mujeres Brasileras
ACDECOM
ANMUC
Alianza del Movimiento de Mujeres de Panamá
Asamblea de Mujeres de Quito y Economía,
Asociación Nacional de Mujeres Campesinas, Negras e Indígenas de
Colombia.
Centro de Documentación y Estudios, Instituto de la Mujer IMU
Centro de Estudios Multidisciplinarios Aymará Bolivia
CLADEM (Comité de América Latina y El Caribe para la defensa de
los derechos
de las mujeres)
CAFRA
Campaña por la Convención Interamericana de Derechos Sexuales y
Derechos
Reproductivos
Campaña 28 de septiembre día por la Despenalización del aborto
en América
Latina y el Caribe
Centro de La Mujer Panameña (CEMP)
Colectivo de Opinión Solyluna Ecuador
Confluencia de Redes de Mujeres de Colombia
Colectivo Juvenil Decide
CIMAC
CIDES UMSA
CLAI LACWFN
CMP Flora Tristán
CNS
Coordinadora Juvenil
Colectiva Mujer y Salud
Coordinación de Mujeres del Paraguay
Coordinadora de Mujeres Indígenas de Panamá
Colectiva por el Derecho a Decidir Costa Rica
Comité Beijing Guatemala
Colectivo Feminista - Ecuador
Colectiva Mujer y Salud Republica Dominicana
Consorcio Latinoamericano contra el Aborto Inseguro (CLACAI)
Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad
Comité Beijing Guatemala
Comité Femenino CHORRILLO de Panamá (COFEP)
Coordinadora de Mujeres Negras de Ecuador
Coordinadora Nacional de Mujeres por un Milenio Feminista
Corporación Humanas
Cotidiano Mujer
DEMUS
DAWN
El Closet de Sor Juana
Elige Red de Jóvenes
Enlace Sur
Enlace Continental Indígena Región Sur
Equidad de Género: Ciudadanía, trabajo y familia México
Espacio Autónomo
FDIM
Fundación Instituto de la Mujer de Chile
GEM-LAC Género y Macroeconomía de América Latina y el Caribe
Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE)
Grupo Internacional de Mujeres y SIDA
Gelides: Instituto de la Mujer Negra.
Federación de Mujeres Cubanas (FMC)
Foro de la Mujer
Foro de Mujeres y Políticas de Población México
Fundación Afroecuatoriana “Azúcar” Ecuador
Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM)
Foro de la Mujer Ecuatoriana
Fundación Acción y Desarrollo Comunitario
Grupo de Trabajo Regional en Género y Sociedad de la Información
UNAL
Iniciativa Centroamericana de Seguimiento a Beijing
Iniciativa Feminista de Cartagena
ILGA-LAC,
Jóvenes Feministas de Sao Paulo
Luna Creciente
Las Mélidas
Milenio Feminista
Movimiento Manuela Ramos
Movimiento Autónomo de Mujeres de Nicaragua
MIZANGAS
Mujeres Indígenas de México y Centroamérica
Organización de Mujeres Tierra Viva
Organización Ecuatoriana de Mujeres Lesbianas
Organización Promujer Vida Nueva
Programa Regional La Corriente
PROMUJER
REDE- LAC: Red de Mujeres Rurales de América Latina y el Caribe
Red de Mujeres Afrodescendientes de América Latina y el Caribe
Red Latinoamericana de Católicas por el Derecho a Decidir
Red Latinoamericana y Caribeña de Jóvenes por los Derechos
Sexuales y Reproductivos RED-LAC
Red Lésbica Cattrachas
Red de Mujeres Indígenas de Centroamérica y México
Red Nacional de Mujeres Colombia
Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos
Honduras
Red de Educación Popular Entre Mujeres de América Latina y el
Caribe REPEM
Red Internacional de Género y Comercio
Red Mujer y Hábitat de América Latina y el Caribe
Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe RSMLAC
Si Mujer Nicaragua
UNA
Unión Nacional de Mujeres Panameñas- Iniciativa de Beijing
Panamá
Wedo
Quito, 6 de Agosto, 2007.
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