Declaración de la Coalición Internacional por los Derechos
Sexuales
y Reproductivos
George A. Liendo
PROMSEX
Centro de Promoción y Defensa de los
Derechos Sexuales y Reproductivos
Para la 51a Sesión de la Comisión de las Naciones Unidas
sobre la
Condición de las Mujeres,
del 26 de febrero al 9 de marzo del 2007
Señora Presidenta de la Mesa y distinguidas/os representantes,
Muchas gracias por la oportunidad de dirigirme a esta importante
sesión. Estoy hablando en nombre de la Coalición Internacional
por
los Derechos Sexuales y Reproductivos (ISRRC), un grupo de ONG
que
provienen de todas las regiones del mundo. Saludamos el tema de
la
51a sesión de la Comisión sobre la Condición de las Mujeres y
el
informe del Secretario General - "La eliminación de todas las
formas
de discriminación y de violencia contra las niñas y
adolescentes".
La violencia contra las niñas (física, psicológica o sexual) es
una
gran violación a sus derechos humanos, dondequiera que ocurra
-en
sus hogares, escuelas, comunidades, refugios. Esta es, sin
ninguna
duda, una importante oportunidad para que la comunidad global
tome
acción en este problema tan crítico.
Aunque, reconocemos que se han hecho algunos avances para
atender la
violencia y la discriminación contra las mujeres y las niñas,
los
gobiernos todavía tienen un número de compromisos
internacionales
que cumplir, especialmente con las niñas y las mujeres jóvenes.
Un
tema que nos preocupa, particularmente, es la falta de atención
puesta a la relación existente entre las barreras en las
capacidades
de las mujeres y las adolescentes de ejercer sus derechos
sexuales y
reproductivos y la violencia basada en género persistente.
Estamos
convencidas/os que, solamente, con el fuerte compromiso de
proteger
y promover los derechos humanos de todas las niñas y
adolescentes,
en especial, sus derechos sexuales y reproductivos, será que
podremos eliminar la discriminación y la violencia contra ellas.
La violencia contra las niñas y adolescentes es una preocupación
importante por si misma. También, es una de las causas de muchos
problemas de salud sexual y reproductiva, ya que aumenta las
posibilidades de embarazos no deseados y forzados, abortos
inseguros
e infecciones de transmisión sexual incluyendo el VIH.
La falta de los Estados para proteger y garantizar los derechos
sexuales y reproductivos de las niñas y adolescentes, incluyendo
su
derecho a vivir libres de coerción y de violencia sexual, ha
aumentado perceptiblemente el impacto de la pandemia del VIH en
las
niñas y adolescentes y las coloca en situaciones alarmantemente
vulnerables. El acceso universal a una educación sexual
comprensiva,
además de servicios confidenciales de salud sexual y
reproductiva
confidenciales, son esenciales para prevenir y combatir estos
problemas.
La violación, el incesto y otras formas de violencia sexual
ocurren
en el hogar, en escuelas, en refugios, en comunidades y otros
lugares. Los gobiernos, las comunidades, y las familias son,
individual y colectivamente, responsables de asegurar que cada
niño/a viva en un mundo libre de toda forma de violencia.
También les instamos a reconocer que grupos particulares de
niñas y
adolescentes están en alto riesgo de severas y múltiples formas
de
discriminación y violencia y sus derechos y necesidades no
están, a
menudo, reconocidas ni atendidas. Estos incluyen a niñas y
adolescentes que hacen frente a prácticas tradicionales
violentas,
que incluyen la mutilación genital femenina; niñas y
adolescentes en
riesgo matrimonio infantil y maternidad infantil; a cargo del
trabajo domestico; a cargo del cuidado de los niños; afectadas
por
practicas esclavizantes; afectadas por conflictos armados,
incluyendo los asociados a las fuerzas armadas y a los niños
soldados; infectadas con y afectadas por el VIH y SIDA; que
viven en
los tugurios urbanos; refugiadas; emigrantes; afectadas por
desastres naturales; en busca de asilo; internamente
desplazadas;
pastorales y nómadas; con discapacidad; lesbianas y bisexuales,
no
acordes al género; y privadas de su libertad.
El empoderamiento de las niñas y las adolescentes es primordial
para
romper el círculo vicioso de la falta de salud y de la
violencia.
Debe estar en el centro de todas las acciones que apuntan hacia
la
eliminación de la violencia contra mujeres, niñas y
adolescentes.
Para erradicar completamente la violencia contra las niñas y
adolescentes, instamos a los Estados miembros a:
v Hacer cumplir y ampliar la legislación existente para
proteger, respetar y garantizar todos los derechos humanos de
todas
las mujeres, niñas y adolescentes completamente, incluyendo su
derecho a la salud sexual y reproductiva y a estar libre de
todas
las formas de violencia;
v Reafirmar su compromiso con Cairo, Beijing y los ODM y se
acerquen a sus objetivos, particularmente los objetivos en la
realización del acceso universal a la salud reproductiva antes
del
2015, con especial énfasis en quitar las barreras que impiden el
acceso de las niñas y adolescentes en el ejercicio de este
derecho.
v Fortalecer los programas de VIH/SIDA a través de la
inclusión del acceso a servicios, tratamiento, soporte y cuidado
en
salud sexual y reproductiva de carácter preventivo, confidencial
y
amigable con los/as jóvenes. Se debe poner énfasis especial en
la
protección de los derechos humanos, así como el acceso a la
conserjería y pruebas de manera confidencial y voluntaria, así
mismo
asegurar acceso, equitativo y continuo, a la información,
tratamiento, protección contra la violencia, estigma,
discriminación
y otros abusos de derechos humanos, basados en su condición
respecto
al VIH.
v Garantizar que todas las niñas y adolescentes tengan
acceso a una educación sexual comprensiva, dentro y fuera de la
escuela, basada en la evidencia científica, sensible al género y
dentro de un marco de derechos humanos;
v Establecer sistemas de datos nacionales para recoger
información desagregada por sexo y edad, que se centran en la
forma
y la prevalencia de la violencia sexual contra las niñas y
adolescentes. Estos sistemas permitirán una supervisión
constante y
regular, facilitarán el conocimiento de patrones predominantes y
permitirán a gobiernos decretar leyes y políticas para tratar
completamente la violencia contra las mujeres, niñas y
adolescentes.
Estos programas se deben acompañar por un componente fuerte de
empoderamiento, adaptado específicamente a las necesidades de
las
niñas y adolescentes, de las mujeres diversas, grupos
marginados, y
asignar los recursos necesarios para ponerlos en ejecución.
Este es el momento para hacer la diferencia en millones de vidas
de
niñas y adolescentes que son víctimas de violencia. Les pedimos
su
compromiso.
Aahung Pakistan; Action Aid USA; Advocates for Youth; AIDOS;
Articulación de Mujeres Jóvenes; Association for Women's Rights
and
Development; Astra Youth; Center for Reproductive Rights; CLADEM;
Coalition for Sexual and Bodily Rights in Muslim Societies;
Coalition for Sexual and Reproductive Rights; CREA India;
International Planned Parenthood Federation; International
Women's
Health Coalition; IPAS; Irish Family Planning Association; LUNDU;
New Zealand Family Planning Association; Population and
Sustainability Network; Population Action International; Promsex
-
Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y
Reproductivos Perú; Women for Women's Human Rights - New Ways;
Youth
Coalition for Sexual and Reproductive Rights.
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