Las Metas del Milenio desestiman derechos sexuales y reproductivos
Acusan organizaciones feministas
México, diciembre
(CIMAC)
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio deben
incorporar los derechos sexuales y reproductivos, olvidados en su
versión
inicial, así como los avances logrados en las conferencias mundiales
sobre
población y mujeres. Tal es el reclamo de organizaciones y redes de
mujeres, reunidas en Río de Janeiro esta semana.
Reunidas en un simposio latinoamericano que repite reuniones
similares en
otras regiones, diversas organizaciones que trabajan en salud,
género,
población y Vih/Sida, discutieron acerca de los alcances y carencias
de los
ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio, aprobados por 191 jefes de
Estado
y de Gobierno en el año 2000 en la Asamblea General de Naciones
Unidas.
Los países se comprometieron a tomar nuevas medidas y aunar
esfuerzos en la
lucha contra la pobreza, el analfabetismo, el hambre, la falta de
educación, la desigualdad entre los géneros, la mortalidad infantil
y
materna, la enfermedad y la degradación del medio ambiente.
Los objetivos incluyen recomendaciones de todas las grandes
conferencias
promovidas por la ONU en los años 90. "La única no contemplada es la
de El
Cairo", es decir la Conferencia sobre Población y Desarrollo
realizada en
la capital egipcia en 1994, criticó Alejandra Meglioli,
representante de la
Federación Internacional de Planificación de la Familia-Región del
Hemisferio Occidental (IPPF/WHR, por sus siglas en inglés) IPPF/WHR
en Brasil.
Para Carmen Barroso, directora de IPPF/WHR, organización promotora
del
simposio latinoamericano que se realizó en Río de Janeiro, las metas
del
milenio, que serán revisadas por la ONU en 2005, no contemplan el
"papel de
la planificación familiar en el proceso del desarrollo".
Es necesario "incluir políticas que faciliten el acceso universal a
los
anticonceptivos y a la información" sobre su uso, efectos y
alternativas,
para que las personas puedan decidir, dijo Barroso a la agencia de
noticias
IPS.
Los derechos sexuales y reproductivos sólo se relacionan "de forma
incompleta" e indirecta con tres de las ocho metas, se observó en el
simposio, que contó con 200 participantes, divididos en un encuentro
brasileño y otro caribeño realizados el lunes y martes pasados.
De esta forma, se proponen la igualdad de género en la educación, el
trabajo y la representación política e igualmente se establece la
reducción de la mortalidad materna, y asimismo se busca detener el
avance
del sida y de otras enfermedades epidémicas.
Las metas del Milenio tienen también como finalidad reducir a la
mitad la
proporción de población que padece pobreza extrema y hambre,
disminuir la
mortalidad infantil, universalizar la enseñanza primaria y
establecer el
desarrollo con sustentabilidad ambiental.
Las conclusiones de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer,
celebrada
en Beijing en 1995, tampoco están debidamente incluidas en esas
metas, se
quejaron organizaciones feministas y de con trabajo en salud
reproductiva.
Para corregir tales omisiones, se impulsa un movimiento mundial con
10
grupos de expertos de organizaciones de la sociedad civil,
universidades,
agencias de la ONU y gobiernos, que discutirán y prepararán
propuestas para
la revisión de los Objetivos del Milenio, el próximo año, reprodujo
Mujereshoy.
La Conferencia Beijing + 10, que también se realizará en 2005 para
evaluar
los resultados de 10 años de aplicación de su plan de acción, será
otro
factor de movilización.
Las opiniones se dividen entre quienes quieren adicionar una meta
específica sobre el acceso universal a los derechos sexuales y
reproductivos y quienes propugnan su mejor explicitación en
objetivos ya
definidos y afines, admitió Barroso.
Hay también activistas latinoamericanos para quienes "no vale la
pena"
incorporar nuevas "metas reduccionistas", que no reflejarán los
documentos
"más amplios" aprobados en El Cairo y en Beijing, observó Meglioli a
IPS.
De todas formas, los encuentros regionales en los que se discute la
cuestión pretenden presionar para que los derechos sexuales y
reproductivos
y sus indicadores específicos sean incluidos tanto en los Objetivos
del
Milenio como en los reclamos sociales.
No sólo se necesita que la cuestión haga parte de los compromisos
gubernamentales, sino también de las preocupaciones de la población,
destacó Meglioli, socióloga argentina especializada en el tema.
Si no se aseguran los derechos de la mujer, no habrá "pleno acceso a
la
información y a los métodos anticonceptivos" que permiten evitar
riesgos y
exceso de embarazos, a la atención prenatal, ni a la prevención del
cáncer
ginecológico, el sida y los problemas del aborto, comentó Ney Costa,
director de Bienestar Familiar en Brasil, una de las organizaciones
que
apoyaron el simposio.
Otros temas, como el trabajo y el empleo, tampoco constan de los
objetivos
y son reclamados por diversos movimientos, recordó Meglioli.
El simposio discutió además los obstáculos a la generalización de
los
derechos sexuales y reproductivos, como el orden económico
internacional
vigente, que amplía desigualdades y exclusiones.
Las diferencias étnicas deben ser contempladas en las metas
La mortalidad infantil y materna es mucho mayor en la población
negra que
entre los blancos en Brasil, y es mucho menor el acceso de los
negros al
sistema de salud, destacó Maria Inés Barbosa, de la gubernamental
Secretaría Especial de Promoción de Igualdad Racial.
La erradicación de la homofobia fue un reclamo del movimiento de
homosexuales brasileños, representado por Luis Mott, dirigente del
Grupo
Gay de Bahía, que lamentó la discriminación sufrida por las minorías
sexuales. Brasil es "campeón en asesinatos de homosexuales", con una
víctima cada dos días, destacó.
Los derechos reproductivos les son negados a los contaminados por el
virus
de inmunodeficiencia humana (VIH, que provoca el sida), acotó María
Cristina Pimenta, técnica en prevención de esa enfermedad del
Ministerio de
Salud.
Un estudio reveló que en la ciudad de Sao Paulo (la más poblada de
Brasil),
50,6 por ciento de las mujeres con VIH fueron esterilizadas, contra
solo
3,4 por ciento de la población en general, ejemplificó.
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