España:
Primer paso para el matrimonio gay
El proyecto que aprueba mañana el Gobierno cambia
"hombre y
mujer" por "personas".
El PP acepta regular las parejas homosexuales
PSOE y PP polemizan sobre el derecho a la adopción y sobre el
mismo concepto de
matrimonio, a raíz de una iniciativa presentada por los populares
en el Congreso.
El PP ofrece los mismos derechos a las uniones homosexuales que
al matrimonio convencional,
pero sin adopción.
CELESTE LÓPEZ - 30/09/2004
MADRID
Las parejas homosexuales tienen más cerca el poder contraer
matrimonio en igualdad de
condiciones que cualquier pareja de distinto sexo, incluyendo la
adopción de un niño.
Mañana, el Consejo de Ministros tiene previsto aprobar el
anteproyecto que modifica el
Código Civil en materia de matrimonio, y abrirá así el proceso
para que los homosexuales
puedan casarse, algo que no ocurrirá hasta principios del 2005.
Antes, la iniciativa deberá
pasar por el Consejo de Estado, el Consejo General del Poder
Judicial, el Congreso y
Senado. Actualmente sólo se permite el matrimonio homosexual en
Bélgica, Holanda y en cinco
estados de Canadá (Nueva Escocia, Ontario, Quebec, Columbia
Británica, Manitoba y el
territorio de Yukón).
Pese a la trascendencia de este anteproyecto, pocos son, en
realidad, los artículos del
Código Civil que mañana modificará el Consejo de Ministros.
Según ha podido saber La
Vanguardia de fuentes próximas al Gobierno, son tres los
artículos que modificar y, en los
tres casos el cambio se limita a que donde se lee hombre y mujer, se leerá personas. Así, el
artículo 44 señalará que "cualquier persona tiene derecho a
contraer matrimonio con otra
persona", sustituyendo de esta manera el consabido hombre y
mujer del actual texto legal.
El artículo 66 indicará que los cónyuges son iguales en derechos
y deberes, mientras que el
67 volverá a incluir la palabra cónyuge para establecer que la
pareja deberá respetarse y
actuar en interés de la familia.
En cuanto a la adopción por parte de matrimonios homosexuales,
la modificación del Código
Civil en materia de matrimonio basta para no tener que cambiar
también la ley de adopciones
vigentes. El hecho de que una pareja del mismo sexo se pueda
casar en igualdad de
condiciones que los heterosexuales "lleva implícita la
adopción", indican las citadas
fuentes. La actual ley señala que podrán solicitar adoptar un
niño, entre otros, los
matrimonios, por lo que desde el momento que se permite el
matrimonio homosexual, la pareja
podrá solicitar la adopción.
El actual Ejecutivo justifica este anteproyecto de ley en la
necesidad de "remover barreras
de desigualdad" entre los ciudadanos en una sociedad plural,
según el ministro de Justicia,
Juan Fernando López Aguilar. Asimismo, el Gobierno insiste en
que la sociedad española está
más que madura para aceptar estos matrimonios, como lo prueban
los últimos resultados del
Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Según esta
encuesta, dos de cada tres
españoles (un 66,2%) son partidarios de que las parejas
homosexuales puedan contraer
matrimonio, frente a un 26,5% que se opone.
Casi la mitad de las personas consultadas para este sondeo
(48,2%) está "muy o bastante" de
acuerdo con que esas parejas adopten hijos, mientras que a un
44,1% no le parece bien que
tengan este derecho.
Es más que previsible que esta ley sea aprobada definitivamente
por el Congreso y, por lo
tanto, que entre en vigor, al contar el PSOE con el apoyo de
grupos como Izquierda Unida,
ERC,PNV y BNG, algo que quedó de manifiesto a principios de
verano ante una proposición de
ley presentada por los socialistas para conocer el apoyo de la
Cámara. Esa proposición fue,
sin embargo, rechazada por el PP, quien se mostró a favor de
legalizar las uniones de
hecivil cho (al margen del sexo de la pareja), pero no de que
estas uniones puedan
equipararse con la institución del matrimonio y, mucho menos,
que los homosexuales puedan
adoptar.
Precisamente ayer, a escasas 72 horas de que el Gobierno apruebe
el anteproyecto de
modificación del Código Civil, el PP presentaba una proposición
de ley para regular las
uniones civiles de parejas de hecho. La iniciativa, que
contempla la posibilidad de regular
el régimen personal y patrimonial de su unión, excluye la
posibilidad de que los
homosexuales puedan adoptar niños.
El encargado de presentar la propuesta popular fue Eduardo
Zaplana, quien hizo hincapié en
que esta iniciativa se basa en el "principio de máximo respeto a
la libertad de los
individuos, su intimidad y su orientación sexual". Sobre la
privación del derecho a la
adopción para las parejas homosexuales, Zaplana recordó que la
intención de la ley es
únicamente "regular la convivencia".
La propuesta del PP supone, en la práctica, equiparar desde el
punto de vista legal estas
uniones con el matrimonio, aunque desde el PP en ningún momento
se utiliza la palabra
matrimonio en el texto porque, según fuentes populares, la
institución matrimonial tiene
otras implicaciones.
El texto del PP -al que se comprometió en 1998- prevé que "la
unión estable" quedará
constituida con su mera inscripción en el Registro Civil. La
pareja, si lo desea, podrá
pactar mediante un documento público o privado el régimen
personal y patrimonial de su
convivencia. En este acuerdo se podrían incluir derechos
sucesorios, el derecho a una
pensión periódica compensatoria en caso de separación o la
puesta en común de los bienes,
ya que la inscripción sin más conlleva la independencia
patrimonial, aunque obliga a las
partes a colaborar en los gastos comunes.
En cualquier caso, la inscripción daría lugar de forma
automática a una serie de
obligaciones o derechos públicos. Así, los convivientes se
beneficiarían de pensiones de
viudedad, excedencias, permisos laborales, reducción de jornada
y medidas fiscales.
El PSOE rechazó la propuesta por estimar que está basada en un
concepto "confesional y
antiguo".
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