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¡Apoya a ley sobre derechos sexuales y reproductivos en Bolivia!

Amiga, Amigo, En nombre de Catholics for a Free Choice (CFFC) y de Católicas por el Derecho a Decidir de Bolivia (CDD/Bolivia), invitamos a personas de fe a apoyar la ley de derechos sexuales y reproductivos firmando las cartas que se le enviarán tanto al Presidente Carlos Mesa como a los miembros del Congreso de Bolivia. Las cartas se encuentran al pie de este mensaje, Favor enviar tu nombre y apellido, cargo y nombre de la organización que representas antes del 10 de Septiembre a jsandillo@catholicsforchoice.org

Como quizás sabes, ambas cámaras del Congreso Boliviano aprobaron unánimamente una Ley Marco sobre Derechos Sexuales y Reproductivos que hubiera consolidado y reforzado normas ya vigentes en la legislación boliviana así como los compromisos del gobierno boliviano en acuerdos internacionales como el Programa de Acción de la CIPD. Bajo presión significativa ejercida por las Iglesias católicas y evangélicas en Bolivia, el Presidente Carlos Mesa rechazó sin embargo promulgar la ley el 21 de Mayo retornándola al Parlamento para revisión y debate. Se presume que el Congreso vuelva a tomar en cuenta este asunto en Septiembre.

Esperamos poder contar con tu apoyo. Si deseas información más detallada sobre la ley y el proceso político, por favor no vaciles en contactarnos. Con nuestros mejores deseos, Serra Sippel Directora del Programa Internacional Catholics for a Free Choice.



Voces Religiosas por los Derechos y la Salud Sexual y Reproductiva
10 de septiembre del 2004

Al Honorable xxxxxx
Congreso Nacional de la República de Bolivia
La Paz, Bolivia

Distinguido Sr. Diputado / Distinguida Sra. Diputada: / Distinguido Sr. Senador / Distinguida Sra. Senadora:

Como personas de fe y líderes de la comunidad religiosa, hemos aplaudido unánimemente la aprobación de la Ley Marco sobre Derechos Sexuales y Reproductivos Nº 810/2003-2004 tanto por la Cámara de Diputados como la de Senadores. Nos sentimos, sin embargo, profundamente preocupados por la decisión del Presidente Mesa del 21 de mayo del presente, de no promulgar la ley sancionada y en su lugar retornarla al Congreso para una posterior discusión y revisión.

Como personas de fe, entendemos que las mujeres y los hombres deben tener acceso a información y servicios a fin de actuar moral y responsablemente sobre su comportamiento sexual. También entendemos que cuando los servicios de planificación familiar no están al alcance de hombres y mujeres, la salud y la vida son afectadas. Como usted sabe, de acuerdo con su propio Ministro de Salud, Bolivia tiene el más alto índice de mortalidad materna en Sudamérica (230 por 100.000 nacimientos) y el 27% de la población no tiene acceso a anticonceptivos.

Como personas de fe, estamos particularmente afectados porque los esfuerzos para frustrar la ya sancionada ley han venido de la Iglesia Católica. En evidente que existen contribuciones positivas que las voces religiosas pueden ofrecer al debate nacional, sin embargo, es importante que una  democracia moderna y pluralista ponga en la balanza en forma equitativa la opinión y las voces de todos los sectores de la sociedad en lugar de dar mayor peso o credibilidad a cualquier grupo particular. Esta ley es el resultado de muchos años de trabajo por parte de varias organizaciones que representan a diversos sectores de la sociedad civil, así como de legisladores de alta sensibilidad social y reconocida trayectoria.

Siendo un país signatario del Programa de Acción de la Conferencia sobre Población y Desarrollo de El Cairo en 1994, y que recientemente reafirmó las recomendaciones del Programa de Acción en Santiago de Chile y Puerto Rico,  Bolivia está obligada a conducir las necesidades que el pueblo boliviano tiene en salud sexual y reproductiva como un importante asunto de salud pública.  En efecto, la Declaración de Principios que su gobierno presentó en Santiago de Chile declara que "el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de la población es un elemento central del desarrollo humano".

La Ley Marco propuesta sería el paso más importante para mejorar estas condiciones mediante la prevención de discriminación contra las mujeres, asegurar el acceso a la salud sexual y reproductiva para toda la población boliviana y cumplir la función del Estado de asegurar la protección de estos derechos para todos sus ciudadanos.

En este sentido, respetuosamente les alentamos a responder con la sensibilidad y responsabilidad que los caracteriza y ratifiquen su voto a favor de la Ley Marco sobre Derechos Sexuales y Reproductivos Nº 810/2003-2004, para mejorar la salud y la vida del pueblo boliviano.

Sinceramente,

Firmas


Voces Religiosas por los Derechos y la Salud Sexual y Reproductiva
10 de septiembre del 2004

Honorable Presidente Carlos D. Mesa G.
Presidente de la República de Bolivia
La Paz, Bolivia

Estimado Presidente Mesa:

Como personas de fe y líderes de la comunidad religiosa, hemos aplaudido unánimemente la aprobación de la Ley Marco sobre Derechos Sexuales y Reproductivos Nº 810/2003-2004 tanto por la Cámara de Diputados como la  de Senadores. Nos sentimos, sin embargo, profundamente preocupados por su decisión del 21 de mayo del presente, de no promulgar la ley sancionada y en su lugar retornarla al Congreso para una posterior discusión y revisión.

Como personas de fe, entendemos que las mujeres y los hombres deben tener acceso a información y servicios a fin de actuar moral y responsablemente sobre su comportamiento sexual. También entendemos que cuando los servicios de planificación familiar no están al alcance de hombres y mujeres, la salud y la vida son afectadas. Como usted sabe, de acuerdo con su propio Ministro de Salud, Bolivia tiene el más alto índice de mortalidad materna en Sudamérica (230 por 100.000 nacimientos) y el 27% de la población no tiene acceso a anticonceptivos.

Como personas de fe, estamos particularmente afectados porque los esfuerzos para frustrar la ya sancionada ley han venido de la Iglesia Católica. En evidente que existen contribuciones positivas que las voces religiosas pueden ofrecer al debate nacional, sin embargo, es importante que una democracia moderna y pluralista ponga en la balanza en forma equitativa la opinión y las voces de todos los sectores de la sociedad en lugar de dar mayor peso o credibilidad a cualquier grupo particular. Esta ley es el resultado de muchos años de trabajo por parte de varias organizaciones que representan a diversos sectores de la sociedad civil, así como de legisladores de alta sensibilidad social y reconocida trayectoria.

Siendo un país signatario del Programa de Acción de la Conferencia sobre Población y Desarrollo de El Cairo en 1994, y que recientemente reafirmó las recomendaciones del Programa de Acción en Santiago de Chile y Puerto Rico, Bolivia está obligada a conducir las necesidades que el pueblo boliviano tiene en salud sexual y reproductiva como un importante asunto de salud pública. En efecto, la Declaración de Principios que su gobierno presentó en Santiago de Chile declara que "el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos de la población es un elemento central del desarrollo humano".

La Ley Marco propuesta sería el paso más importante para mejorar estas condiciones mediante la prevención de discriminación contra las mujeres, asegurar el acceso a la salud sexual y reproductiva para toda la población boliviana y cumplir la función del Estado de asegurar la protección de estos derechos para todos sus ciudadanos.

En este sentido, respetuosamente le alentamos a responder con la sensibilidad y responsabilidad que lo caracteriza y esperamos que su gobierno apoye la promulgación de la ley a fin de mejorar la salud y la vida del pueblo y las familias bolivianas.

Sinceramente,
Firmas



Elfriede Harth
European Representative
Catholics for a Free Choice
Galaxy 189 - 6 rue de la Paroisse
F 78000 Versailles - France
Tel/Fax: +331 3902 7890
eharth@catholicsforchoice.org
www.catholicsforchoice.org