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Página/12 - 13.08.04
Las muertes en Argentina por abortos clandestinos
Un estudio del
Cedes llevado
a cabo en seis provincias determinó que el 27,4 por ciento de
las defunciones
maternas se debe a complicaciones por abortos inseguros. Las
recomendaciones.
El aborto es la principal causa de muerte materna y tiene
particular
incidencia en los sectores más desfavorecidos. Si bien es una
situación muy
conocida entre las organizaciones de derechos humanos, en este
caso lo
confirma un estudio académico realizado por el Centro de
Estudios de Estado y
Sociedad (Cedes). Las conclusiones del trabajo, que abarcó casos
de todo un
año en seis provincias, remarcan la necesidad de que el Estado
intervenga
sobre las complicaciones producidas por abortos inseguros y
apunta también a
la cuestión legal: la descriminalización del aborto.
"Es necesario mejorar la capacidad técnica y la calidad del
trato en el manejo
de las complicaciones de abortos, asegurar la consejería y la
provisión de
anticonceptivos posaborto a quienes se internan por
complicaciones e
introducir la aspiración manual endouterina para reducir el
tiempo de
internación y la morbilidad asociada a los legrados", subraya el
trabajo "Mortalidad Materna en la Argentina", realizado por la
especialista en
el tema e investigadora del Cedes Silvina Ramos.
El trabajo determinó que el 27,4 por ciento de las defunciones
maternas en las
provincias estudiadas es producto de complicaciones del aborto y
demostró que
el riesgo de muerte materna aumenta diez veces cuando la
estructura
hospitalaria no es la adecuada. Entre las conclusiones de la
investigación se
recomienda, con respecto al modelo asistencial, lograr la
descriminalización
del aborto, "dado que la evidencia muestra que la clandestinidad
de su
práctica expone a las mujeres, especialmente a las más pobres de
la sociedad,
a prácticas que ponen en riesgo su salud y su vida".
También se destaca la necesidad de mejorar la accesibilidad a
los servicios de
salud y redefinir la estrategia de la red asistencial "de tal
manera que las
derivaciones ocurran oportunamente y los servicios de salud
donde se atienden
partos y/o complicaciones de abortos cuenten con disponibilidad
permanente de
profesionales entrenados e insumos críticos para el manejo de la
emergencia en
obstetricia".
Al respecto, se explica que está comprobada la eficacia del
sulfato de
magnesio para el manejo de trastornos hipertensivos, la
aspiración manual
endouterina para completar los abortos, los antibióticos para el
tratamiento
de la sepsis y se subraya la imprescindible necesidad de que
todos los centros
de salud cuenten con sangre segura. "La capacitación continua de
los equipos
de salud para promover la utilización de procedimientos y
tecnologías eficaces
para tratar los problemas de la emergencia obstétrica debería
formar parte de
la estrategia" para mejorar la situación, sostiene la
especialista.
Con respecto a la prevención y promoción de la salud, se propone
fortalecer
las acciones en prevención del embarazo no deseado a través de
servicios de
salud reproductiva que incluyan "la consejería y provisión
gratuita y sin
discriminación de anticonceptivos de calidad, según las
preferencias y
necesidades de las mujeres".
El relevamiento del Cedes fue realizado entre noviembre de 2002
y octubre de
2003 en Chaco, Formosa, San Juan, San Luis, Tucumán y Mendoza.
En esta última
provincia, las muertes por aborto llegan al 35 por ciento. Con
una metodología
cualicuantitativa, la investigación trabajó sobre las
condiciones clínicas,
sanitarias y socioculturales a las que estuvieron expuestas las
95 mujeres
fallecidas que registró el trabajo.
Entre los factores de riesgo para la muerte materna al momento
de la atención
de la emergencia obstétrica se destacan "errores de diagnóstico,
tratamiento
ambulatorio sintomático y demoras en la derivación a centros de
mayor
complejidad". También asegura que, entre las mujeres que
interrumpieron su
embarazo, hubo una marcada demora en buscar ayuda profesional y
afirma que ese
factor tiene particular incidencia en el desenlace fatal de los
casos. "El
estigma asociado al aborto clandestino puede estar explicando
esta demora",
sostiene la investigación.
Otro de los puntos que recoge el trabajo es la falta de
involucramiento del
hombre y la violencia ejercida sobre la mujer. Ambos factores
dificultan "cuando no impiden" a las mujeres la adopción de
prácticas
anticonceptivas para evitar embarazos no deseados.
El fundamento del trabajo destaca que, internacionalmente, las
complicaciones
de salud durante el embarazo y el parto son responsables del 18
por ciento de
la carga global de enfermedades de las mujeres entre 15 y 44
años.
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