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ABC - España, 26 de julio de 2004 (a través de RIMA)

A UN COSTO MENOR DE 200 EUROS

Francia pone en marcha el aborto a domicilio

Las embarazadas de hasta cinco semanas podrán interrumpir la gestación en su casa con fármacos prescritos por su médico sin tener que acudir al hospital.


por Juan Pedro Quiñonero/París

Las francesas podrán abortar libremente en casa dentro de unos días. La operación costará menos de 200 euros. El embarazo no deberá ser superior a cinco semanas. La interrupción voluntaria del embarazo se realizará a lo largo de cuatro consultas, con su ginecólogo de cabecera, culminará en el domicilio personal y será controlada con una quinta consulta médica, tres semanas más tarde.

Veintinueve años después de la Ley Veil, que legalizó el aborto, consumado en hospitales públicos, el ministro de Sanidad, Philippe Douste-Blazy, firmó ayer el último decreto técnico que permitirá recurrir al aborto a domicilio, a través de los comprimidos «Mifégyne» (antigua píldora RU 486), que detiene el embarazo, y «Gymiso», que actúa en el útero femenino para precipitar el aborto.


Cinco visitas al médico

Dentro de unos días, la mujer francesa que desee bortar podrá hacerlo en su propio domicilio, siguiendo cinco consultas. Primera visita médica: la emandante recibirá información sobre las distintas técnicas abortivas y recibirá consejos psicológicos. Segunda visita: la paciente firmará su consentimiento oficial y recibirá un documento enumerándole todas las características de la operación. Tercera consulta: la paciente recibirá la píldora «Mifégyne», detendrá su embarazo. Cuarta visita: recibirá la píldora «Gymiso», que podrá tomar en su domicilio. Según los especialistas, el aborto se precipitará unas 4 horas más tarde en el 60 por ciento de los casos; en el 40 por ciento restante, la paciente deberá esperar entre 24 y 72 horas. Una quinta consulta médica se celebrará a los 14 o 21 días después, para que el médico de cabecera controle la evolución de su paciente. El facultativo podrá en todo momento hospitalizar a su paciente, si lo considera necesario. Sólo podrán practicar y recetar el aborto domiciliario los ginecólogos debidamente acreditados que justifiquen una práctica habitual del aborto en hospitales o centros médicos especializados.

El Ministerio de Sanidad estima que unas 50.000 mujeres podrían utilizar el aborto a domicilio anualmente, que estará reembolsado por la Seguridad Social al 70 por ciento y tendrá un costo global de 191,74 euros. El decreto de aplicación subraya que los ginecólogos no podrán tener honorarios superiores a ese montante.

En Francia, el número de interrupciones voluntarias del embarazo continúa estabilizado en torno a los 200.000 abortos anuales, desde hace años. Según los indicadores oficiales, el 7,5 por ciento de adolescentes y mujeres de 15 a 25 años declara haber abortado, y un 13,9 por ciento afirma utilizar la píldora del día después.

Según un reciente estudio, realizado entre 120 mujeres, el «Mifégyne» puede ser ingerido en casa «sin riesgo porque es tolerado muy bien», según explicó al ser presentado el informe la doctora Elisabeth Aubény, ginecóloga del Hospital de Broussis (París) y miembro de la Asociación Francesa de la Contracepción.

El aborto a domicilio culmina un largo proceso científico, cultural y legislativo. La Ley Aubry del 2001 introdujo una reforma significativa de la primera Ley Veil de 1977. Pero la evolución científica y la adaptación hospitalaria y legislativa todavía ha tardado en normalizar definitivamente el uso de la píldora abortiva, que ya se utilizaba en hospitales y centros médicos especializados.

Según el Ministerio de Sanidad, las nuevas normas permitirán «mejorar el seguimiento médico de las mujeres que deseen recurrir a la interrupción voluntaria del embarazo, ofreciéndoles nuevas alternativas, mejorando la calidad de los hospitales y recortando las listas de espera en los centros especializados».