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XXX PERIODO DE SESIONES DE CEPAL Cede EU en acuerdos
de Cairo sobre salud sexual y reproductiva
Miriam Ruiz
cimac | San Juan
Medio
centenar de países reunidos por la Comisión Económica para
América Latina (CEPAL), lograron aquí un consenso para ratificar
los compromisos con la salud sexual y reproductiva y el
desarrollo sostenible en la región, tras una negociación en la
que la administración del presidente George Bush tuvo que ceder.
El documento adoptado anoche reconoce los
acuerdos tomados por la CEPAL en Santiago durante el mes de
marzo para redoblar los esfuerzos en los países de América
Latina y el Caribe, que busca reducir la mortalidad materna,
intensificar la prevención del VIH/Sida y garantizar la
promoción y el respeto de los derechos sexuales y reproductivos
de las y los jóvenes.
Integrantes de las delegaciones oficiales y
representantes de organismos gubernamentales –tanto progresistas
como conservadores-, esperaban que Estados Unidos bloqueara,
rechazara o modificara la resolución del Comité de Población de
la CEPAL para revertir los acuerdos tomados en la Conferencia
Internacional de Población y Desarrollo (CIPD), del Cairo, de
1994.
Sandra Aliaga, vocera de la Poder Ejecutivo
boliviano y relatora de esta reunión del Comité de Población,
hizo notar el éxito que significa en una negociación de las
Naciones Unidas lograr el consenso, a diferencia de la sesión en
Santiago donde Estados Unidos se hizo a un lado.
A la propuesta del documento, Estados Unidos
hizo dos modificaciones para aceptar signarlo: propuso “tomar
nota” del Consenso de Santiago en vez de “adoptar” ese informe y
cambiar pueblos indígenas por poblaciones indígenas. El último
fue rechazado.
Para María Eugenia Romero, delegada oficial
de México, el resultado “es importante porque los países
-incluyendo Estados Unidos-, reconocen que es necesario
reafirmar las acciones para impulsar el plan de acción como un
mecanismo para promover los derechos de las mujeres, para
trabajar por la salud sexual y reproductiva de las y los jóvenes
en todos los países de la región.”
“Yo creo que los países de la región han
probado a través de sus programas y políticas públicas la
eficacia del Plan de Acción del Cairo y por eso fueron tan
contundentes en estos últimos dos días para respaldarlo”, remató
en entrevista la también directora de la organización Equidad de
Género, Familia y Trabajo.
Sin embargo, después de los notables
esfuerzos por parte de la administración Bush para echar por
tierra los acuerdos, flota desconfianza en el aire, que
solamente será resuelta cuando culminen este viernes, los
trabajos generales del XXX Periodo de Sesiones.
Voces de Mujeres
En la recta final de la reunión del Comité de
Población, en el marco de la XXX Periodo de Sesiones de la
CEPAL, el Grupo de Presión o Caucus de Mujeres en voz de
Margaret Gill de Caribbean Feminist Research and Action (CAFRA),
se pronunció en primer lugar contra la discriminación de toda
índole, la erradicación de la pobreza y el derecho al
desarrollo.
Recordaron que la salud es un derecho
elemental de todas las personas, así como el de decidir libre y
responsablemente el número y esparcimiento de sus hijas e hijos,
así como la información, la educación y los medios para hacerlo.
Y reconocieron también que, “en los
diferentes sistemas sociales, culturales y políticos, existen
diversas formas de familia que tienen derecho a recibir
protección y apoyos amplios.”
Entre las propuestas que hicieron las jóvenes
de Caucus y que fueron suscritas por las demás mujeres del
grupo, destaca la protección y promoción de los derechos de las
y los adolescentes a la intimidad, confidencialidad, el respeto
y el consentimiento basado en una información correcta”, indica
un comunicado de prensa.
Piden reconocimiento del Estado a la cultura
e identidad de las mujeres indígenas, así como el derecho a su
participación plena.
Sobre el aborto, insistieron que cuando no
sea una práctica contra la ley, “los sistemas de salud deben
capacitar y equipar al personal de salud y tomar otras medidas
para asegurar que se realice en condiciones adecuadas y sea
accesible.”
Margaret Gill dijo a los delegados que su
declaración “no es resultado de un seminario feminista exigiendo
la despenalización del aborto, ni el sueño con el que se
despertaron las mujeres en la favela o el batey (barrios
pobres), ni tampoco un manifiesto de las lesbianas por sus
derechos sexuales, sino el Programa de Acción de El Cairo,
acordado por sus gobiernos y reafirmado en Puerto España y
Santiago”.
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