Panorama de la situación de salud de la mujer en las Américas
Uno de los factores más perjudiciales que afecta a la salud y el
empoderamiento de las mujeres es la pobreza. Un número creciente
de mujeres
de América Latina y el Caribe vive en la pobreza. En realidad,
la mayoría de
los pobres en las Américas son mujeres. Las mujeres trabajan más
horas,
reciben jornales más bajos y tienen menos acceso al control de
los recursos
que los hombres. Es más, la situación socioeconómica de las
mujeres en
relación con sus contrapartes masculinas se ha deteriorado
significativamente en los países ricos y en los pobres,
suscitando el
fenómeno conocido como la "feminización de la pobreza".
Contra este telón de fondo los principales problemas de salud
para las
mujeres en las Américas son los siguientes:
dificultades que surgen de desajustes nutricionales que afectan
a las
mujeres a todo lo largo de la vida, en especial las carencias
nutricionales
debidas a la escasez de recursos, así como a la obesidad;
acceso limitado a los métodos reguladores de la fecundidad que
permiten a
mujeres y hombres tomar decisiones relacionadas con su salud
reproductiva y
su sexualidad;
el embarazo temprano que reduce las posibilidades educacionales
y las
decisiones en cuanto a la vida de las niñas. En la Región, la
mitad de la
población femenina entre 15 y 19 años de edad tiene un hijo;
el aborto en condiciones peligrosas, que se calcula en 65
abortos por cada
1.000 mujeres, a razón de un aborto por cada dos a tres
nacimientos;
las infecciones del aparato reproductor y las enfermedades de
transmisión
sexual, que constituyen la causa principal de morbilidad para
las mujeres en
la Región. La más letal, la infección por el VIH/SIDA, se ha
propagado
exponencialmente en las mujeres y es un ejemplo gráfico de cómo
la biología
y el género interactúan sobre las mujeres para exponerlas a un
riesgo cuatro
veces mayor de transmisión por el VIH, en comparación con los
hombres;
tasas invariablemente altas de cáncer cervicouterino, que en
América Latina
son causa de un promedio de tres defunciones por día;
tasas ascendentes de cáncer de mama y acceso limitado en la
mayoría de las
zonas de la región, a los recursos tecnológicos para la
prevención e
intervención;
problemas circulatorios, en particular la hipertensión y las
enfermedades
cerebrovasculares;
depresión, con aumentos alarmantes en las tasas notificadas para
las mujeres
de la Región.
Fuente: OPS, Organización Panamericana de la Salud. Mujer, Salud
y
Desarrollo |