Médicos uruguayos buscan acercar obispos a problema del aborto
Podrían trabajar juntos
por Isabel Villar*
Uruguay, 13 may (CIMAC) Luego del rechazo en el Senado
uruguayo a la Ley de Defensa en Salud Reproductiva, el pasado 5
de mayo, autoridades del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) se
reunieron con representantes de alto nivel de la Conferencia
Episcopal Uruguaya (CEU), en busca de acercamientos sobre el
grave problema del aborto inseguro.
Al término del encuentro Marcos Carámbula, presidente del SMU,
informó que obispos y doctores podrían trabajar juntos en otras
medidas propuestas por la Conferencia Episcopal, como apoyos
económicos para embarazadas sin recursos, acompañamiento en caso
de embarazos en condiciones difíciles y, en su caso,
asesoramiento sobre métodos seguros para abortar, a fin de
evitar las actuales desigualdades por condición económica.
La experiencia muestra que en otros lugares del mundo la Iglesia
se comprometió recién cuando se despenalizó el aborto.
Pero la iglesia uruguaya puede llegar a impulsar alternativas
ahora, pronosticó el galeno.
A la reunión calificada como muy positiva acudió también Leonel
Brizzio, miembro de la Comisión Ejecutiva del SMU, así como los
obispos Pablo Galimberti y Luis del Castillo, presidente y
secretario general de la CEU, a quienes acompañó el obispo de
Florida, Raúl Scarrone.
Las partes acordaron el inmediato intercambio de materiales
informativos, y una próxima reunión en fecha aún no definida
para acordar puntos concretos, como políticas de educación
sexual y anticoncepción. Se busca evitar las trece muertes de
mujeres que ocurren al año por practicarse abortos clandestinos,
precisó Carámbula.
La realidad muestra que a pesar de la ley vigente, el número de
abortos va en aumento y entonces creemos que hay que tomar
medidas de otro tipo y las debe tomar la sociedad en su
conjunto.
La idea es construir entre todos las soluciones que se
necesitan. Hay caminos que tienen que ver con medidas
preventivas, como la educación y el control del embarazo, algo
que necesariamente se tendrá que hacer. Pero lo primero es
prevenir , para que no sigan muriendo mujeres por esta causa,
abundó.
Por su parte, monseñor Galimberti aclaró que la reunión fue
solicitada por el SMU, que le hizo entrega de una voluminosa
documentación denominada Iniciativas Sanitarias contra el aborto
provocado en condiciones de riesgo, trabajo coordinado en el año
2001 por el doctor Leonel Briozzo y cuyo prólogo corresponde al
ex canciller Héctor Gros Espiell.
El prelado dijo no todos los ginecólogos deben ser
considerados aborteros, dado que muchos de estos profesionales
están en un conflicto permanente ante el caso de una paciente
que solicita la interrupción del embarazo.
Más adelante el doctor Leonel Briozzo explicó a La República que
los obispos ven con buenos ojos retomar las Iniciativas
Sanitarias que apuntan a informar y asesorar a las mujeres que
manifiesten la voluntad de abortar, en el marco de la ley
vigente.
Esta normativa fue elevada hace más de dos años a la
consideración del Ministerio de Salud Pública,
que hasta la fecha no las aprobó.
*Directora del suplemento feminista La República de las Mujeres
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