Página Inicial

Marcha a favor del aborto (I)
(3 artículos)

Según los organizadores, las mujeres provinieron de 60 países.

Decenas de miles de mujeres marcharon por las calles de Washington para pedir que el aborto continúe siendo una opción legal en Estados Unidos.

La marcha tuvo el apoyo de la senadora estadounidense Hillary Clinton, quien dijo que el gobierno actual del presidente George W. Bush está lleno de personas que ven el derecho al aborto como "la peor abominación de la ley constitucional".

En 1973 el aborto fue confirmado como un derecho constitucional por la Corte Suprema de Estados Unidos.

Clinton instó a las participantes a votar por John Kerry, el candidato presidencial por el partido demócrata, quien apoya el derecho al aborto.

Cerca a la manifestación, un grupo de personas que se oponen al aborto organizó su propia protesta, bautizada como "la marcha de la muerte", utilizando imágenes de fetos abortados.

"No podemos permitir que las mentiras de los enemigos de la vida permanezcan sin desafío", dijo uno de los organizadores.

Clinton instó a las participantes a votar por el demócrata John Kerry.  La marcha también contó con el apoyo de varias estrellas del entretenimiento, como Charlize Theron, Helen Hunt, Julia Stiles, Demi Moore y Sharon Stone.

La actriz Whoopi Goldberg, quien asistió al evento, dijo que "si el gobierno retira el derecho a abortos seguros, legales y limpias -sabiendo que si una mujer necesita un aborto, lo tendrá de todas maneras- está estimulando a las mujeres a que se maten a sí mismas".

Hace pocos días, el presidente George W. Bush firmó una ley que amplía los derechos legales de los fetos, explicando que de esta manera un delito a una mujer embarazada tiene "no una", sino dos víctimas.

Para algunos, sin embargo, este fue un paso para el reconocimiento legal del feto como una persona independiente de la madre.

Las mujeres que asistieron a la marcha también criticaron una decisión de Bush que prohíbe que las organizaciones no gubernamentales que ofrecen abortos o ofrecen asistencia después de uno reciban fondos federales.


BBCMundo.com - 25 de abril de 2004

 


Marcha a favor del aborto (II)

Multitudinaria movilización en apoyo al aborto en Estados Unidos

Medio millón por el derecho a decidir Una multitud marchó ayer en Washington para rechazar la ofensiva de George W. Bush contra el aborto legal. La marcha estuvo marcada además por el clima preelectoral y la guerra de Irak.
A media tarde, el célebre Mall estaba atestado de manifestantes. “Despidan a Bush” o “Mantengan el aborto legal”, decían los carteles.

Fue la mayor movilización de la última década en favor de los derechos de la mujer, en Estados Unidos. Cerca de medio millón de personas –en su mayoría mujeres, pero con la presencia de muchos hombres– se manifestaron ayer en Washington en un intento por conjurar cualquier avance de la administración de George W. Bush contra el derecho al aborto. Es que, en este año electoral, el presidente republicano y candidato a la reelección ha esgrimido la oposición al aborto –legal en Estados Unidos desde 1973– como una de sus banderas de campaña. Y la movilización tampoco fue ajena al clima preelectoral.

Los manifestantes llegaron desde distintos puntos del país e, incluso, del exterior. La policía no brindó estimaciones pero los organizadores aseguraron que la asistencia superó las 750.000 personas que participaron de una marcha similar en 1992. También recordaron que la protesta reclama por una mejor atención de la salud de la mujer en todo el mundo, control de natalidad y educación sexual.

La tensión aumentó al final de la marcha, debido a la presencia de centenares de manifestantes antiaborto, que desafiaron a la multitud. “Hubo que interrogar a 16 personas pertenecientes a la Coalición de Defensa del Cristianismo”, dijo el portavoz de la policía de Washington, sargento Scott Sear. Los opositores al aborto fustigaron a los manifestantes pro elección, apelando a Cristo para advertir sobre lo que denominaron “el holocausto del aborto” con fotos chocantes de fetos ensangrentados.

A media tarde, el célebre Mall, una inmensa explanada rodeada de museos y dominada por la colina del Congreso, estaba atestado de gente portando pancartas con leyendas como “Despidan a Bush” o “Mantengan el aborto legal” en un reclamo al gobierno para que no intervenga en sus vidas privadas.

Es que el mandatario republicano firmó en los últimos seis meses dos leyes, una de las cuales prohíbe un método abortivo tardío, mientras que la otra otorga al feto un status jurídico en caso de violencia contra la madre. Se trata del Acta de las Víctimas No Natas de la Violencia, que criminaliza cualquier daño que pudiera sufrir el feto durante la comisión de un delito federal contra la madre, ya sea producto de una acción terrorista o de un hecho vinculado con el tráfico de drogas. Los que apoyan el aborto afirman que esa ley podría impedir el derecho de la mujer a abortar, al concederle al feto los mismos derechos que a su madre. El candidato demócrata, John Kerry, votó en contra de esa ley.

Además, los dos textos son vistos por los defensores del aborto como medios para volver a poner en el centro del debate el derecho a interrumpir voluntariamente el embarazo, legalizado por la Corte Suprema en enero de 1973.

“Es tu elección, no la de ellos”, rezaban los carteles con fondo amarillo y violeta de la organización Naral, uno de los más numerosos grupos pro aborto. Con representantes de esa agrupación se reunió la senadora Hillary Clinton, ex primera dama de Estados Unidos, quien por la mañana llamó a “manifestar en favor de (lo que concierne) no sólo a la vida de las mujeres sino también para movilizarse en vistas de la elección presidencial”.

“Mi cuerpo, mi elección”, “No al retorno del aborto clandestino”, se leía en otras pancartas. La “Marcha por la vida de las mujeres” contó con la presencia de numerosas estrellas de Hollywood, entre otras, Demi Moore, Susan Sarandon, Whoopi Goldberg, Sharon Stone, Kevin Bacon y Alec Baldwin.

“Temo por el futuro de los derechos de reproducción en Estados Unidos”, dijo Ellen Friedrichs, una de las manifestantes, llegada desde Nueva York. “Es importante dejar sentado que las mujeres deben tener la opción de decidir”, sostuvo Connie Kruger, de Massachusetts.

El tono no fue tan sereno entre las jóvenes feministas del movimiento Radical Women, que denunciaron la injerencia religiosa en la cuestión y gritaban con vehemencia la consigna “Saquen sus rosarios de nuestros ovarios”. Su objetivo era un camión de un grupo de opositores al aborto sobre el que estaba montada una fotografía gigante en colores de un feto desmembrado tras un aborto y con la inscripción “El rostro de Estados Unidos pro aborto. Que Dios tenga piedad de nosotros”.

La guerra en Irak y las elecciones presidenciales de noviembre también marcaron la marcha. En la multitud podían verse pancartas llamando a votar por el candidato demócrata John Kerry, cuyas dos hijas participaron de la manifestación. “Bush alimenta el terrorismo”, “Texas quiere un candidato pro elección”, decían los carteles. George W. Bush fue gobernador de ese estado del sur antes de llegar a la presidencia en noviembre de 2000.

Más de 1200 organizaciones lanzaron esta manifestación en la que participó medio centenar de países y para cuyo cierre se esperaba discursos de varias personalidades políticas y del mundo del espectáculo. Una de las esperadas fue Madeleine Albright, ex secretaria de Estado de la administración Clinton; Ted Turner, fundador de la cadena CNN de televisión.

Página 12


Marcha a favor del aborto (III)

Cientos de miles de mujeres se manifiestan en Washington a favor del derecho al aborto. Las organizadoras temen que el Gobierno de George W. Bush recorte su aplicación.


JAVIER DEL PINO - Washington
EL PAÍS | Internacional - 26-04-2004



El derecho al aborto movilizó ayer a cientos de miles de mujeres en Washington en dos convocatorias de signo antagónico.

Quienes lo defienden reunieron a una enorme multitud -más de medio millón de personas, según los organizadores- en la mayor manifestación de este tipo en la última década; quienes se oponen apenas juntaron un centenar en una ridícula contramanifestación. Entre los oradores invitados, la senadora Hillary Clinton parecía liderar a las masas con un discurso en el que acusó al Gobierno de despreciar el derecho a la igualdad entre hombres y mujeres.

De partida, los organizadores consiguieron un primer objetivo al lograr la movilización de mujeres jóvenes, nacidas después de la legalización del aborto en EE UU en 1973 y, por tanto, acostumbradas a un derecho sin el que nunca han vivido. La mezcla de edad parecía sumamente heterogénea a lo largo del Mall de Washington, esa franja amplia de parques y museos y que une los principales edificios culturales y políticos de la capital. Por género, la participación femenina era ampliamente mayoritaria.

"Estoy aquí porque mi madre me contó muchas historias de cuando el aborto era ilegal, y de lo que tenían que pasar las mujeres para conseguirlo", contó a EL PAÍS Andrea Ferguson, rodeada de pancartas en las que podía leerse: "¿Quién decide?", "Si no quieres un aborto, no lo tengas" o "Es tu decisión, de nadie más".

"Los derechos reproductivos son derechos humanos", decía otra pancarta en perfecto castellano. Un hombre mayor paseaba solo con un cartel en el que había dibujado una estatua de Libertad amordazada: "Protege la libertad. Respeta los derechos", había escrito debajo de la imagen.

La manifestación estaba convocada por los principales grupos de activismo social en defensa del derecho al aborto. Nada hace pensar que ese derecho puede ser eliminado en un futuro cercano, pero los políticos más progresistas creen entrever veladas maniobras del Gobierno de George W. Bush encaminadas en ese sentido. Ahí se enmarcan desde el nombramiento de jueces ultraconservadores hasta la aprobación reciente de una ley que confiere al feto un estatus similar al de un individuo en delitos de asesinatos de mujeres embarazadas.

"Este Gobierno está lleno de gente que desprecia las leyes en contra del acoso sexual, que dicen que no hay disparidad salarial entre hombres y mujeres y que consideran el caso Roe contra Wade la peor abominación de la historia de nuestra legislación constitucional"
, dijo la senadora de Nueva York Hilary Clinton en un discurso ante un grupo de manifestantes. El caso Roe contra Wade contiene la sentencia de 1973 en la que el Tribunal Supremo estableció el derecho al aborto en EE UU.

Entre las manifestantes, vestidas con pulcritud de ejecutivas, un grupo de mujeres se distinguía con pancartas en las que se definían de esta manera: "Soy republicana en defensa del derecho al aborto". Eran las menos. Las canciones que se coreaban destilaban una común antipatía hacia el Gobierno del presidente Bush.
 

Contáctenos via e-mail
Búsqueda avanzada