Uruguay:
Importante Declaración de Representantes de los 5 Partidos Políticos
representados en el Parlamento Uruguayo
Montevideo, Agosto 18 de 2003
El mundo ha cambiado. Lo que pudo ser un hecho impune, hoy merece su
justa respuesta y ya nada será igual, de aquí en más, para nuestro
país.
Las declaraciones homofóbicas del Arzobispo de Montevideo Nicolás
Cotugno, expresadas días atrás a un semanario capitalino, han
provocado las más variadas y contundentes respuestas que las
confrontan, desde las mas diversas esferas de la sociedad uruguaya,
que ve agredida su larga tradición de tolerancia y respeto a la
diversidad humana.
En la jornada de hoy fuimos convocados, por diputados de los 5
partidos políticos con representación parlamentaria, para recibir de
manos de los mismos una "Declaración" que manifiesta el descontento
que el parlamento uruguayo siente "ante cualquier expresión por la
que se pretende despojar de esa dignidad esencial a un conjunto de
compatriotas, cuyo concurso en la construcción cotidiana del Uruguay
valoramos", dice enfáticamente en una de sus expresiones.
Firman el documentos l@s diputad@s:
Beatriz Argimón (Partido Nacional), Margarita Percovich (Encuentro
Progresista/Frente Amplio),
Felipe Michellini (Nuevo Espacio), Pablo Mieres (Partido
Independiente), Washington Abdala (Partido Colorado)
La D.C.D. junto a todas las organizaciones y grupos que conforman la
Coordinadora Uruguaya del Orgullo GLTTB, participó de la reunión,
celebrada en la sala Luis Batlle Berres del Palacio Legislativo.
Nuestros delegados en esas reunión fueron el Lic. Alejandro
Castiglia, Andrés Girona y Fernando Frontán.
Queremos compartir con tod@s ustedes esta importante declaración,
que sienta un precedente sin igual en el proceso de lucha por la
dignidad GLTTB en nuestro en el Uruguay.
Unid@s en la Paz y en la Esperanza
Rev. Aracelli Ezzatti -
Pastora de D.C.D., Andrés Girona - Delegado Laico, Fernando Frontán
- Clérigo en formación
Declaración de los Representantes:
La nación entendida como comunidad —vocablo que encierra el hermoso
concepto republicano de unión de los comunes— supone un proyecto
voluntario de construcción compartida de la ciudadanía. En ese
marco, la diversidad —inherente a la vida compartida— como mosaico
de visiones e intereses distintos pero recíprocamente legitimados,
es un activo social.
Ciertamente, honrar ese activo no significa —por definición no puede
hacerlo— que individuos y grupos se abstengan de dejar establecidos
—incluso con contundencia— sus puntos de vista. Antes bien, todo lo
contrario. Pero sí significa que debe respetarse, aun en la más
radical de las discrepancias, la existencia legítima del otro.
Aunque es indudable que en muchas personas aflora el atávico rechazo
al diferente, ese sentimiento es sumamente desafortunado, tanto en
el plano moral como en el de la interacción social.
El Parlamento acaba de aprobar una ley modificativa del Código Penal
—de la que se encuentra plenamente orgulloso por su contribución a
la tolerancia y a la igualdad efectiva—, involucrándose en el
radical combate al ejercicio de la violencia y la incitación a la
misma, contemplando a las categorías de orientación e identidad
sexual.
Uruguay, antes que un Estado, es un proyecto de vida compartida al
cual contribuyen todos quienes así deseen hacerlo, sin exclusión
alguna. Para nosotros, representantes nacionales, todo habitante es
idéntico en su dignidad esencial de ser humano. Y en virtud de ello,
sentimos que no podemos permanecer indiferentes ante cualquier
expresión por la que se pretende despojar de esa dignidad esencial a
un conjunto de compatriotas, cuyo concurso en la construcción
cotidiana del Uruguay valoramos.
Montevideo, 18 de agosto de 2003
l Diputada Beatriz Argimón – Partido Nacional
l Diputada Margarita Percovich – Partido Encuentro Progresista / Frente
Amplio
l Diputado Felipe Michellini
- Partido Nuevo Espacio
l Diputado Pablo Mieres
– Partido Independiente
l Diputado Washington Abdala – Partido Colorado
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