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Aprueban en Neuquén ley de ligadura de trompas y vasectomía
Mi cuerpo es mío
Colectiva Feminista "La Revuelta"
14/7/03
Fuente: La Verdad Obrera Nº 123
Luego de una serie de acciones políticas llevadas adelante por
diversos
grupos de mujeres de Neuquén, algunos agrupados en la
Multisectorial de
Mujeres, el pasado 2 de julio se aprobó en la Cámara de
Diputadas/os
Provincial la Ley 2431. Dicha Ley significa una modificatoria de
una serie
de artículos de la Ley 2222 de Salud Sexual y Reproductiva con la
que cuenta
la provincia desde el año 1997, para que las prácticas de
intervención
quirúrgica de Ligadura de Trompas y Vasectomía puedan realizarse en
hospitales públicos. Quienes integramos la Colectiva Feminista La
Revuelta
consideramos que constituye un importante logro asentado en el
derecho a
decidir sobre nuestros cuerpos.
Un poco de historia
El 8 de marzo del 2001, como parte de las acciones por el Día
Internacional
de las Mujeres, se conformó en Neuquén una Multisectorial de
Mujeres que
presenta un proyecto de ley sobre ligadura y vasectomía. Por ese
entonces,
también la ONG Red de Vida presenta su propio proyecto acompañado
por más de
4000 firmas juntadas para avalar dicha presentación. La legislatura provincial durante dos largos años, prácticamente no
discute
los proyectos. Los tiempos legislativos (una vez más) no eran los
tiempos de
ciudadanas/os, que queriendo practicarse las intervenciones debían
recurrir
a complicados y tediosos amparos judiciales, "arreglar" con
algunas/os
médicas/os o cruzar el puente para llegar a Villa Regina.
Conseguimos la ley
Este año ante el día por la Acción de la Salud de las Mujeres,
luego de
conseguir más de treinta importantes pronunciamientos de distintas
organizaciones, grupos, organismos de derechos humanos, sindicatos,
centros
de estudiantes, equipos interdisciplinarios de hospitales, grupos
de
mujeres, el Consejo Superior de la Universidad del Comahue. Nos
entrevistamos el 27 de mayo nuevamente con diputadas/os de la
Comisión C,
esta vez acompañadas por las Madres de Plaza de Mayo. Sin lugar a
dudas, la
acción del 27 de mayo fue decisiva para hacer que el tema tome
estado
público. "La maternidad debe ser una opción", "Mi cuerpo es mío y lo
gestiono yo",
"Más orgasmos, sí al placer", "Basta de embarazos forzosos", "Basta
de
promover el negocio de la medicina privada", "Por el derecho a
decidir sobre
nuestros cuerpos", "En este sistema capitalista y patriarcal
nuestras
decisiones están encadenadas", "Basta de mutilar nuestro derecho a
decidir",
"Libertad para decidir", "Con quien quiero, como quiero, cuando
quiero",
"Mis trompas son mías", "Basta de hipocresía burguesa", "Saquen sus
rosarios
de nuestros ovarios", "La Iglesia mutila nuestros deseos" son
algunas de
las expresiones que sostenían nuestro reclamo y que cada martes
durante un
largo mes colgamos junto a bombachas, corpiños, preservativos, en
la puerta
de la legislatura. Vale la pena destacar que el terrorismo fundamentalista de sectores
conservadores de la iglesia católica pretendió influenciar a la
opinión
pública. De boca del obispo Melani de Neuquén tuvimos que escuchar
el
discurso retrógrado de la mutilación y la castración; exponentes de
la
derecha católica hablaron de la necesidad de poblar la Patagonia;
unos pocos
formadores de opinión se hicieron eco del discurso demográfico. A
veces la
hipocresía de estos sectores resulta por demás insultante, sobre
todo cuando
quienes hablan desde este lugar han sido (¿lo serán aún hoy?)
golpeadores de
sus ex parejas o se les debió hacer juicio para que cumplan con la
cuota
alimentaria de sus hijas/os. Entre las/os diputadas/os que desde un primer momento se opusieron
a la ley,
sumándose a los discursos religiosos, defendiendo el poder del
Estado de
tutelar las decisiones de ciudadanas/os, estuvo el sector oficial
del actual
partido gobernante (MPN) con Viviana Sustermann a la cabeza, a
quien tuvimos
que escuchar argumentar sobre la dignidad de las personas y la
necesidad de
que el Estado imponga una moral (como un ejercicio de memoria
colectiva no
nos olvidamos que esta mujer era funcionaria del Consejo Provincial
de
Educación cuando murió la docente Silvia Roggetti). Pasados poco más de 30 días, desde aquel 27 de mayo, el miércoles 2
de julio
la legislatura de Neuquén sancionó la Ley que despenaliza las
prácticas de
ligadura de trompas y vasectomía, las que podrán realizarse en
hospitales
públicos.
Aún resta la reglamentación
¿Por qué era necesario el reclamo por ampliar la Ley 2222?
Quienes integramos la Colectiva Feminista La Revuelta entendemos
que las
políticas sexuales del Estado minorizan a las mujeres y mantienen
sus
cuerpos como rehenes de sus concepciones patriarcales acerca de la
sexualidad y la procreación, subordinándolas a mandatos que no les
confieren
el estatus de ciudadanas. Así, los derechos sexuales y reproductivos fueron creados y
propuestos por
el movimiento feminista y de mujeres, para hacer más justa y
democrática la
vida social y extender la idea de igualdad y libertad de la esfera
pública a
la esfera privada. En este sentido, deben ser ejercidos sin ningún
tipo de
coerción o discriminación, porque son parte del ejercicio de la
ciudadanía. Por ello, a pesar de que la provincia de Neuquén cuenta con la ley
2222 de
Salud Sexual y Reproductiva, la ligadura de trompas y vasectomía
debe
comprenderse como una alternativa más en las múltiples opciones que
debe
ofrecer el Estado para que las mujeres puedan decidir. Una mujer
que no
quiere tener más hijos y queda embarazada, se encuentra ante dos
caminos que
vulneran sus derechos e integridad física y emocional: o se realiza
un
aborto en condiciones clandestinas, lo que pone en riesgo su vida,
o queda
compelida a llevar adelante un embarazo forzado. Entonces, la contracepción quirúrgica constituye un problema de:
a) Derechos humanos, ya que los derechos sexuales y reproductivos
son parte
de este amplio espectro de derechos.
b) Justicia social: las mujeres de menores recursos, y teniendo en
cuenta el
paulatino y creciente empobrecimiento de los últimos tiempos, que
afecta
principalmente a las mujeres (fenómeno conocido como feminización
de la
pobreza), tienen que tener las condiciones necesarias para poder
optar por
esta práctica en forma gratuita en los hospitales públicos. De lo
contrario
¿qué docente, trabajadora de comercio, estatal, empleada doméstica
o
desocupada, podría hacérsela?
c) Ciudadanía sexual: porque la maternidad debe ser una elección y
no una
imposición. Para decidir sobre el propio cuerpo son necesarias
condiciones
que garanticen opciones reales, lo cual es responsabilidad de un
estado laico. No nos cansamos de repetir que la ley no obliga a nadie, sólo
garantiza el
ejercicio de un derecho.
Las mujeres seguimos estando tuteladas por una serie de poderes,
tuteladas
en nuestro cuerpo, y el cuerpo es la primera propiedad de una
persona, es lo
más propio que una persona tiene. No respetar la autonomía en
cuanto a
decidir sobre el propio cuerpo es el eje de toda la subordinación
de las
mujeres. Si el Estado no asume sus responsabilidades en la perpetuación de
relaciones
de opresión, que justifican, silencian o invisibilizan situaciones
de
injusticia y desigualdad, es cómplice junto con sus
funcionarios/as. Somos
conscientes de que esta ley es apenas una herramienta que puede
colaborar
para mejorar la calidad de vida de muchas personas, somos
conscientes
también que resulta necesario incorporar otras temáticas al debate
público
como son la anticoncepción de emergencia, el aborto, la unión
civil. Ahora
bien, también entendemos que este logro fortalece nuestra pelea
política
cotidiana contra este sistema capitalista y patriarcal.
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