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RMMDR - RED MUNDIAL DE MUJERES POR LOS DERECHOS REPRODUCTIVOS
WGNRR - WOMEN'S GLOBAL NETWORK FOR REPRODUCTIVE RIGHTS
28 de mayo de 2003:
XVI Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer
LLAMADO A LA ACCIÓN 2003
En el Llamado a la Acción de este año, la Red Mundial de Mujeres
por
los Derechos Reproductivos incorpora el derecho a la salud que
tiene
la mujer a la lucha por renovar el planteo de las necesidades de
salud
de la mujer en el campo de la atención primaria. Este llamado es
parte
de una campaña de tres años cuyo tema es el acceso de la mujer a
los
servicios de salud, y que será lanzada por la RMMDR este año.
Nos unimos al Movimiento por la Salud de los Pueblos en el Año de
Alma
Ata (2003). Este tema fue elegido para refrescarle la memoria a
las
agencias de la ONU, los gobiernos y demás participantes de la
Declaración de la OMS firmada en Alma Ata, que prometía que en el
año
2000 todos los habitantes del mundo tendrían salud.
Como parte del llamado a la acción que hacemos todos los años, a
fines
de marzo les enviaremos folletos informativos sobre los temas de
salud
y reproducción/sexualidad que le están faltando al planteo de la
salud
primaria, así como también algunos casos de estudio y sugerencias
para
que los grupos organicen actividades.
El Llamado a la Acción de la RMMDR tiene como objetivo incentivar
y
contribuir al trabajo que todas ustedes hacen para que el XVI Día
Internacional de Acción por la Salud de la Mujer sea un gran
éxito.
¡Junto al Movimiento por la Salud de los Pueblos, mujeres de todo
el
mundo,
unamos nuestras fuerzas para producir el cambio!
¡JUNTAS PODREMOS PROVOCAR EL CAMBIO!
"La salud es un tema socioeconómico y político, y por sobre todo
un
derecho humano fundamental. La desigualdad, la pobreza, la
explotación, la violencia y la injusticia son las causas de la
mala
salud y la muerte de los pobres y los marginados..." (Extracto de
la
Carta de la Salud de los Pueblos).
La Campaña de la RMMDR por el acceso de la mujer a los servicios
de
salud se lleva adelante en estrecha colaboración con el Movimiento
por
la Salud de los Pueblos.
MOVIMIENTO POR LA SALUD DE LOS PUEBLOS
PEOPLE'S HEALTH MOVEMENT
Correo-e: sochara@vsnl.com / Internet:
www.phmovement.org
RED MUNDIAL DE MUJERES POR LOS DERECHOS REPRODUCTIVOS
Melina Auerbach / RMMD
Correo-e: office@wgnrr.nl / Internet:
www.wgnrr.org
Del 2003 al 2005, la Oficina Coordinadora de la RMMDR coordinará
la
Campaña por el Acceso de la Mujer a la Salud, en colaboración con
el
Movimiento de Salud de los Pueblos (MSP). Las principales
actividades
se centrarán en torno, pero no se limitarán al 28 de mayo - Día
Internacional de Acción por la Salud de la Mujer. La Oficina
Coordinadora, además de participar en actividades, reuniones,
encuentros y conferencias organizados con motivo de la campaña,
presentará el material de campaña necesario para apoyar a sus
miembras/os y demás grupos interesados. La Oficina también
preparará
puestas al día regulares para los participantes de la campaña, y
distribuirá los artículos/reportes que nos envíen entre todos los
participantes, para así estimular e informar unas/os a otras/os.
La campaña se centrará en los objetivos específicos que se
establecieran en la Declaración de Alma Ata de 1978 (URSS) para
alcanzar Salud para Todos en el año 2000 y sacar a relucir, dentro
de
ese marco, los temas que se pasaron por alto vis-à-vis la salud de
la
mujer. Así, señalaremos las fallas en la implementación de la
Declaración de Alma Ata, y mostraremos nuestra solidaridad con el
concepto de Atención Primaria de Salud, que es el tema principal
que
el MSP defenderá en los próximos años. En la reunión de ministros
de
salud durante la Asamblea Mundial de la Salud de mayo de 1999, el
llamado de "Salud para Todos en el año 2000", según lo acordado en
1978, fue reformulado bajo el lema "Salud para todos en el siglo
21",
y los objetivos re-establecidos para el 2020 ¿Qué sucedió con la
visión de Alma Ata?
Los conceptos delineados en la Declaración de Alma Ata (1978)
formarán
parte de los 3 llamados a la acción subsiguientes (2003- 2005). Los
aspectos mas específicos, concernientes a la salud reproductiva y
sexual, servirán para ejemplificar y fortalecer estas demandas.
El lema de la campaña de tres años será "Salud para todos-Salud
para
la mujer". La demanda central durante estos tres años será que la
Atención Primaria de Salud este al alcance de todas las personas y
pueblos del mundo, teniendo en cuenta a las necesidades de la
mujer en
materia de salud reproductiva y sexual, tanto en la teoría como en
la
práctica. El lema de la campaña del 2003 estará dirigido a los
gobiernos nacionales: "¡Gobiernos: Asuman su responsabilidad por
la
salud de la mujer!". Los lemas de los llamados a la acción en el
2004
y el 2005 serán elegidos en función de las contribuciones de las
miembras de la RMMDR, que han expresado su deseo de formar parte
del
desarrollo de la Campaña.
EL CONTEXTO
El llamado a la "Salud para Todos" está siendo verdaderamente
relegado
por las reformas del sector de la salud y las privatizaciones, con
resultados desastrosos para las vidas de mujeres, niñas y niños.
Por
esta razón, debemos retomar el llamado, de manera que se incluya
la
preocupación por la salud de la mujer dentro del marco de la
Atención
Primaria de Salud. Este es un importante medio para atender a la
mayor
cantidad de personas posible - tanto en áreas urbanas como
rurales,
así como también a las personas mas desprivilegiadas, que en estos
momentos están totalmente excluidas de cualquier atención.
Desde 1993, el Banco Mundial (BM) ha desempeñado un papel de
importancia en el desarrollo y la implementación de políticas de
salud
para países en desarrollo, mientras que el rol de la Organización
Mundial de la Salud (OMS) ha disminuido. Las políticas de salud
gubernamentales, con el apoyo de la OMS y el BM, han sido
re-dirigidas
hacia la privatización de servicios, la rentabilidad y el
desarrollo
de asociaciones público-privadas para la prestación de atención de
salud. Estos acontecimientos han afectado dramáticamente a la
salud de
personas en países pobres y, especialmente, a la salud de la
mujer.
Consideramos que, en estas circunstancias, los gobiernos han
tenido
poca influencia en la protección de las necesidades e intereses de
sus
pueblos, ya que son, o dicen ser, dependientes del Banco para
recibir
préstamos y, entonces, "deben" aceptar las condiciones impuestas
por
esta institución.
Durante muchos años, gobiernos y fundamentalistas religiosos han
negado el derecho de la mujer a tomar decisiones de carácter
esencial
para su vida. Esto ha sido posible gracias a la implementación de
políticas que responden mas al interés del sector privado y la
rentabilidad, que al de equidad y calidad para todos. Los
fundamentalistas religiosos han logrado influenciar a formuladores
de
políticas imponiendo una actitud patriarcal sobre la vida sexual y
reproductiva de la mujer. El derecho a la salud también elude a
muchas
mujeres que no han sabido reclamarlo, ya sea porque han
interiorizado
profundamente su subordinación o porque las condiciones no se lo
han
permitido.
El derecho de la mujer a la salud debe ser atendido por sistemas
de
Atención Primaria de Salud integrales y políticas sociales y
económicas globales. Nuestra campaña buscará sacar a relucir las
necesidades de la mujer, tanto en políticas como en programas de
salud. Nos unimos al Movimiento de Salud de los Pueblos en sus
esfuerzos para ampliar el apoyo al enfoque de Atención Primaria de
Salud y, junto con nuestras redes, a movilizar.
¿QUÉ PLANEAMOS HACER?
Las características fundamentales de la Atención Primaria de
Salud,
según la Declaración de Alma Ata, son:
l Atención de salud que sea universalmente accesible
l Participación de la comunidad
l Equidad y justicia social
l Servicios apropiados y a un costo razonable
l Parte integrante del desarrollo social y económico
l Inclusión de la atención preventiva, de promoción y curativa
l Colaboración inter y multisectorial
Estas características demuestran que los signatarios de Alma Ata
reconocieron que la salud es una cuestión política, relacionada
con
cuestiones de justicia social y económica. La afirmación de la
necesidad de participación comunitaria y cooperación
intersectorial
indica que era evidente que si, además de atender a los síntomas
de
mala salud, se deseaba atacar a sus causas profundas, debía
ejercerse
un cambio radical dentro del enfoque medicalizado de la salud. La
Declaración también hizo un llamado a los gobiernos para que
asumieran
la responsabilidad de asegurar que la Salud para Todos se
convirtiera
en una realidad, una demanda que necesita ser reforzada en estos
tiempos de crecientes privatizaciones y desplazamiento de
responsabilidades gubernamentales hacia esferas no-estatales.
Hemos elegido deliberadamente centrar la campaña en el acceso de
la
mujer a la salud y no a los servicios de salud. Aunque los
servicios
de salud son esenciales, consideramos que no pueden por sí mismos
asegurar la salud de la mujer y sus derechos reproductivos y
sexuales.
Mientras que deseamos atender a la necesidad de la mujer de
acceder a
servicios básicos, que incluyen a los derechos sexuales y
reproductivos, también queremos trabajar por aquellas condiciones
que
lo harán posible y que son esenciales para que la mujer goce de
buena
salud. Las políticas nacionales e internacionales actuales tienen
por
consecuencia el agravamiento de la pobreza y de la creciente
brecha
entre ricos y pobres, teniendo un impacto directo sobre las
posibilidades de la mujer de gozar de salud y disfrutar de sus
derechos reproductivos y sexuales.
Bajo la bandera de derechos reproductivos y sexuales, hay muchas
cuestiones que se interrelacionan con el estatus de la mujer - y
que
van en detrimento de su salud. Por ejemplo, las mujeres
experimentan
mayores riesgos de ser infectadas por el virus VIH en encuentros
sexuales que los hombres; las mujeres embarazadas son mas
susceptibles
a ser víctimas de violencia doméstica; las mujeres tienden a pedir
y
recibir atención médica solo cuando están seriamente enfermas. En
los
últimos años, el movimiento de mujeres ha demandado atención a
problemas tales como:
l La violencia contra las mujeres
l La mortalidad y morbilidad materna
l El derecho al aborto y servicios correspondientes
l Las enfermedades de transmisión sexual
l El VIH-SIDA y SSP
l Enfermedades transmisibles como la TB y la malaria
l La necesidad de anticonceptivos y políticas seguros,
efectivos y sensibles a las necesidades de la mujer, que
no estén dirigidas por políticas de control poblacional.
Sin duda, algunos de estos aspectos/enfermedades han recibido
cierta
atención dentro de lo que existía como Atención Primaria de Salud
en
muchos países. Por ejemplo, en Argentina y otros países, hasta
mediados de los años 90, las mujeres embarazadas contaban con la
posibilidad de controles prenatales durante su embarazo; hasta
cierto
punto en todo el mundo, la atención materna e infantil era
otorgada
por centros de salud; también era posible recibir tratamiento
gratuito
para la TB y la malaria; y existían programas para la distribución
de
terapia de rehidratación oral en caso de diarrea. Por sobre todo,
en
muchas partes del mundo, se proveían anticonceptivos en forma
gratuita
para reducir la tasa de natalidad, como parte de programas de
control
poblacional. De hecho, en el contexto de India y Bangladesh, se ha
escuchado la queja de que, muchas veces, los centros de salud no
tenían antibióticos para ofrecer a las personas pero siempre
estaban
abastecidos de anticonceptivos hormonales, que son altamente
cuestionables para la salud de la mujer.
EXTENDIENDO LA CAMPAÑA MÁS ALLÁ DE LA RED DE LA RMMDR
Trabajaremos con nuestras miembras para desarrollar la campaña y
el
llamado a la acción anual. Proponemos ampliar la campaña para
incluir
a otros movimientos sociales que no tengan como foco a los
derechos
sexuales y reproductivos de la mujer. Creemos que el incluir un
abanico mas amplio de grupos forjará lazos de solidaridad y
reforzará
nuestras demandas para revertir políticas inter(nacionales) de
salud y
otras, que tienen un impacto negativo en la salud y los derechos
sexuales y reproductivos de la mujer, así como también sobre su
acceso
a la salud y a la atención de salud. En particular, estamos
vinculadas
con el Movimiento de Salud de los Pueblos (para mayor información
visitar el sitio del MSP:
www.phmovement.org), y coordinando un
círculo de trabajo del MSP concerniente al acceso de la mujer a la
salud.
El Movimiento de Salud de los Pueblos (anteriormente llamado
Asamblea
de Salud de los Pueblos, ASP) es el resultado de una iniciativa
internacional que comenzó en 1998. En ese año, un grupo de
activistas
de la salud, médicos, ONGs de salud y acción sobre drogas,
profesionales de la salud pública y académicos, se reunieron con
motivo de su profunda preocupación por el creciente deterioro de
la
salud de la mayoría de las personas en el mundo, y especialmente,
en
países pobres. La idea fue elaborar un análisis internacional de
las
políticas de salud y sus efectos en las personas a nivel local y
nacional. Este análisis sería el punto de partida para la
realización
de campañas a cada nivel para, así, demandar mejores prestaciones
de
atención de salud para las mas personas mas vulnerables.
Desde junio de 1999, la oficina coordinadora de la RMMDR ha estado
involucrada en la coordinación, primero de la Asamblea de Salud de
los
Pueblos (diciembre del 2000, Bangladesh), y mas recientemente, a
nivel
internacional, en el establecimiento de redes con el MSP. Muchas
actividades están siendo organizadas por organizaciones de base en
todo el mundo.
LO QUE NOS GUSTARÍA QUE PASARA
Nos unimos al Movimiento de Salud de los Pueblos, durante los
próximos
tres años, en su demanda por Atención Primaria de Salud para todas
las
personas en todas partes. Dentro de esas demandas quisiéramos
resaltar
para el año 2003 ¡que los gobiernos asuman su responsabilidad por
la
salud de las mujeres!
DECLARACIÓN DE ALMA ATA
Conferencia Internacional de Atención Primaria de Salud, 1978
La Conferencia Internacional de Atención Primaria de Salud,
reunida en
Alma-Ata el día 12 de septiembre de 1978, expresando la necesidad
de
una acción urgente por parte de todos los gobiernos, de todos los
profesionales sanitarios y los implicados en el desarrollo, y por
parte de la comunidad mundial, para proteger y promover la salud
para
todas las personas del mundo, establece la siguiente Declaración:
I
La Conferencia reafirma con decisión, que la salud, que es un
estado
de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo la
ausencia
de enfermedad; es un derecho humano fundamental y que la
consecución
del nivel de salud más alto posible es un objetivo social
prioritario
en todo el mundo, cuya realización requiere la acción de muchos
otros
sectores sociales y económicos, además del sector sanitario.
II
La existente desigualdad en el estado de salud de las personas,
particularmente entre los países desarrollados y los países en
vías de
desarrollo, así como entre los diversos países, es inaceptable
política, social y económicamente y, por tanto, implica de manera
común a todos los países.
III
El desarrollo económico y social, basado en un nuevo orden
económico
internacional, es de una importancia básica para poder conseguir
de
manera completa la salud para todos, y para reducir la diferencia
en
el estado de salud existente entre los países desarrollados y los
países en vías de desarrollo. La promoción y protección de la
salud de
la población son esenciales para mantener el desarrollo económico
y
social, y contribuyen a una mejor calidad de vida y a la paz en el
mundo.
IV
Las personas tienen el derecho y el deber de participar individual
y
colectivamente en la planificación e implementación de su atención
sanitaria.
V
Los gobiernos tienen la responsabilidad de la salud de sus
poblaciones, que puede ser conseguida sólo mediante la provisión
de
unas medidas sanitarias y sociales adecuadas. Un objetivo social
principal de los gobiernos, organizaciones internacionales y el
total
de la comunidad mundial para las próximas décadas, debería ser la
promoción, para todos los habitantes del mundo, en el año 2000, de
un
nivel de salud que les permitiera llevar a cabo una vida
productiva
social y económicamente. La atención primaria de salud es la clave
para conseguir este objetivo como parte del espíritu de justicia
social del desarrollo.
VI
La atención primaria de salud es atención sanitaria esencial,
basada
en la práctica, en la evidencia científica y en la metodología y
la
tecnología socialmente aceptables, accesible universalmente a los
individuos y las familias en la comunidad a través de su completa
participación, y a un coste que la comunidad y el país lo pueden
soportar, a fin de mantener cada nivel de su desarrollo, un
espíritu
de autodependencia y autodeterminación. Forma una parte integral
tanto
del sistema sanitario del país ( del que es el eje central y el
foco
principal) como del total del desarrollo social y económico de la
comunidad. Es el primer nivel de contacto de los individuos, las
familias y las comunidades con el sistema nacional de salud,
acercando
la atención sanitaria al máximo posible al lugar donde las
personas
viven y trabajan, constituyendo el primer elemento del proceso de
atención sanitaria continuada.
VII
La atención primaria sanitaria:
1. Refleja las condiciones económicas y socioculturales, así como
las
características políticas del país y de sus comunidades,
desarrollándose a partir de ellas, y está basada en la aplicación
de
los resultados apropiados de la investigación social, biomédica y
de
servicios sanitarios, así como en la experiencia sobre salud
pública.
2. Se dirige hacia los principales problemas sanitarios de la
comunidad, y para ello, proporciona y promueve servicios
preventivos,
curativos y rehabilitadores.
3. Incluye como mínimo: educación sobre los problemas sanitarios
más
prevalecientes y los métodos para prevenirlos y controlarlos;
promoción sobre el suministro de alimentación y de correcta
nutrición;
adecuado suministro de agua potable y saneamiento básico;
asistencia
maternal e infantil, incluyendo la planificación familiar;
inmunización contra las principales enfermedades infecciosas;
prevención y control de las enfermedades endémicas locales;
apropiando
tratamiento de las enfermedades comunes y los traumatismos, y
provisión de los medicamentos esenciales.
4. Implica, además del sector sanitario, a todos los sectores
relacionados y a diferentes aspectos del desarrollo nacional y
comunitario, en particular, la agricultura, los animales de
labranza,
la industria alimentaria, la educación, la vivienda, los servicios
públicos, las comunicaciones y otros sectores, y solicita los
esfuerzos coordinados de todos estos sectores, y solicita los
esfuerzos coordinados de todos estos sectores.
5. Requiere y promociona un autodesarrollo comunitario e
individual al
máximo posible, con participación en la planificación,
organización,
desarrollo y control de la atención primaria sanitaria, haciendo
un
uso más completo de los recursos locales y nacionales y de otros
recursos disponibles; y para finalizar, desarrolla, a través de
una
formación apropiada, la habilidad de las comunidades para
participar.
6. Debería mantenerse por sistemas de interconsulta integrados,
funcionales y mutuamente apoyados, con vistas a una mejora
progresiva
e integrada de la atención sanitaria para todos, y dando prioridad
a
los más necesitados.
7. Se desarrolla a niveles locales y a niveles de apoyo, mediante
los
profesionales sanitarios, incluyendo a los médicos, enfermeras,
comadronas, auxiliares y asistentes sociales, en lo que
corresponda,
así como los tradicionales y necesarios médicos de cabecera,
correctamente formados social y técnicamente para ejercer como un
equipo sanitario a fin de responder a las necesidades sanitarias
expresadas por la comunidad.
VIII
Todos lo gobiernos deberían formular políticas nacionales,
estrategias
y planes de acción para establecer y mantener la atención primaria
sanitaria como parte de un sistema nacional de salud integrado y
en
coordinación con otros sectores. Para este fin, será necesario
ejercitar voluntades políticas, a fin de movilizar los recursos
del
país y utilizar racionalmente los recursos externos disponibles.
IX
Todos los países deberían cooperar con un espíritu de fraternidad
y de
servicio para asegurar la atención primaria sanitaria a toda la
población, ya que la consecución de la salud, por parte de la
población de un país, directamente afecta y beneficia a cualquier
otro
país. En este contexto, el informe conjunto OMS/ UNICEF sobre
atención
primaria constituye una base sólida para el futuro desarrollo y
establecimiento de la atención primaria sanitaria en todo el
mundo.
X
Puede conseguirse un nivel aceptable de salud para todo el mundo
en el
año 2000, mediante una utilización mejor y más completa de los
recursos mundiales, una considerable parte de los cuales se gastan
hoy
día en armamento y conflictos militares. Una política genuina de
independencia, paz y desarme podrían ser bien empleados en
objetivos
pacíficos y, en particular, en la aceleración del desarrollo
social y
económico, entre los que la atención primaria sanitaria, como
parte
esencial, debería recibir su parte proporcional adecuada.
La Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud
realiza
un llamamiento urgente y efectivo para una acción nacional e
internacional a fin de desarrollar e implementar la atención
primaria
sanitaria en todo el mundo y, particularmente, en los países en
vías
de desarrollo, con un espíritu de cooperación técnica y en
consonancia
con el nuevo orden económico internacional. Urge, por parte de los
gobiernos, de la OMS, de la UNICEF y de otras organizaciones
internacionales, así como por parte de agencias multilaterales o
bilaterales, organizaciones no gubernamentales, agencias de
financiación, todos los profesionales sanitarios y el total de la
comunidad mundial, mantener la obligación nacional e internacional
hacia la atención primaria sanitaria y canalizar un soporte
técnico y
financiero cada vez mayor, particularmente en los países en vías
de
desarrollo. La Conferencia hace un llamamiento a todos los foros
mencionados para colaborar en introducir, desarrollar y mantener
la
atención primaria sanitaria, de acuerdo con el espíritu y
contenido de
esta Declaración.
XVI DÍA INTERNACIONAL DE ACCIÓN POR LA SALUD DE LA MUJER
28 DE MAYO DEL 2003
¡Gobiernos: Asuman su responsabilidad por la salud de la mujer!
Atención Primaria de Salud y los Derechos Reproductivos y Sexuales
de
la Mujer: ¿Dónde estamos?
UN LLAMADO A LA ACCIÓN
CAMPAÑA POR EL ACCESO DE LA MUJER A LA SALUD:
¡SALUD PARA TODOS - SALUD PARA LA MUJER!
Del 2003 al 2005 la Oficina Coordinadora de la RMMDR coordinará la
Campaña por el Acceso de la Mujer a la Salud en colaboración con
el
Movimiento de Salud de los Pueblos. La demanda central durante estos
tres años será que la Atención Primaria de Salud este al alcance
de
todas las personas y pueblos del mundo, teniendo en cuenta a las
necesidades de la mujer en materia de salud reproductiva y sexual,
tanto en la teoría como en la práctica.
Contáctenos si desea recibir más información o participar en la
campaña.
Para ideas acerca de lo que usted puede hacer, ver más adelante.
WGNRR
Correo-e: office@wgnrr.nl
Internet:
www.wgnrr.or
CAMPAÑA 2003 POR EL ACCESO DE LA MUJER A LA SALUD
Este llamado a la acción se enfocará en las promesas que se
realizaran
con motivo de la Declaración de Alma Ata y que estuvieran dotadas
de
tanto potencial respecto del mejoramiento de la salud de las
personas
en el mundo ¿Por qué no se cumplieron nunca estas promesas? ¿Cómo
se
han integrado los derechos reproductivos y sexuales de la mujer al
concepto de Atención Primaria de Salud? Nos unimos al Movimiento
por
la Salud de los Pueblos en la promoción de una Atención Primaria
de
Salud integral, como modelo para alcanzar salud para todos-salud
para
la mujer. Y hacemos un llamado a los gobiernos de todo el mundo
para
que asuman su responsabilidad por la salud de la mujer.
LA DECLARACIÓN DE ALMA ATA DE "SALUD PARA TODOS"
Los signatarios de la Declaración de Alma Ata (URSS), casi todos
los
gobiernos del mundo en el año1978, firmaron un compromiso
internacional con el fin de alcanzar Salud para Todos (SPT) en el
año
2000 (para leer el texto completo de la declaración, ver el
folleto
explicativo de la campaña o el sitio
www.who.int/hpr/archive/docs/almaata.html). La Atención Primaria
de
Salud (APS) fue identificada como la llave para que SPT se
convirtiera
en una realidad y formara parte del desarrollo integral de un
país. La
Declaración de Alma Ata reconoció que la salud es un derecho
humano
fundamental y que disparidades significativas entre estados de
salud
son inaceptables. Al mismo tiempo, el llamado a la SPT fue una
respuesta de la sociedad que mostró unidad en la diversidad e hizo
evidente la necesidad de solidaridad social. "Puede conseguirse un
nivel aceptable de salud para todo el mundo en el año 2000,
mediante
una utilización mejor y más completa de los recursos mundiales,
una
considerable parte de los cuales se gastan hoy día en armamento y
conflictos militares" (Declaración de Alma Ata).
La APS, con su visión de salud para todos, fue a la vez un enfoque
y
un nivel de atención.(1) Como enfoque, APS utilizó el lenguaje de
la
justicia social. Demandó la transformación de sistemas para que
sirvan
a los más necesitados, desafió a todos los actores a tratar a la
salud
como un derecho, instó a que se llevara a cabo un análisis
apropiado
de los determinantes de la salud, que las causas primarias fueran
atendidas y no tan solo los síntomas, recalcó la necesidad de
involucrar a la comunidad y defendió a un enfoque intersectorial.
Haciendo hincapié en que sin justicia social, SPT jamás podría ser
alcanzada, la APS fue un punto de partida radical del orden
establecido. Ofreció un análisis social de la salud, explicando
que un
estado de salud pobre no es la consecuencia de enfermedades en sí
mismas, sino de la combinación de factores tales como las
condiciones
socioeconómicas prevalecientes, las estructuras políticas e
ideologías
y el medio-ambiente. En otras palabras, era absolutamente crucial
que
para alcanzar SPT se eliminaran las desigualdades políticas y
socio-económicas entre poblaciones de un mismo país y entre
países.
Al final de los años 70, Mozambique implementó
exitosamente un sistema de APS integral, siendo
elogiado por la Organización Mundial de la Salud
(OMS) por alcanzar resultados de salud positivos.
Mozambique gastaba 11% de su presupuesto en salud,
había alcanzado cerca del 100 % de inmunización y
entrenado a casi 8.000 trabajadores de salud de
nivel intermedio. Desafortunadamente, a causa de
la irrupción de la guerra civil en el país, el
programa nunca desarrolló todo su potencial.
Trabajadores de salud comunitarios y puestos
comunitarios de salud, la columna vertebral de la
APS, se convirtieron en blancos de las milicias,
desestabilizando así a aquellos avances logrados.(2)
Como sistema de atención, la APS representaba un sistema de salud
basado en las necesidades de una población dada, un sistema que
mantenía el equilibrio entre atención hospitalaria y comunitaria,
así
como también entre atención médico-profesional y el esfuerzo de
crear
entornos que sostuvieran a la salud. Durante los últimos 25 años,
la
APS ha ofrecido un marco conceptual para el planeamiento de un
sistema
de salud más equilibrado, realizando un esfuerzo concertado por
separarse de la atención centrada en torno al hospital. Fue una
reorientación del enfoque a la salud misma - un sistema que
reconocía
que el manejo del sistema de salud de una comunidad debía combinar
la
atención curativa y la atención preventiva tomando en cuenta
seriamente a los determinantes sociales de la salud - pobreza,
educación, estado ocupacional, medio ambiente, etc.
Elementos fundamentales de la Atención Primaria de Salud,
según la Declaración de Alma Ata:
l Atención de salud que sea universalmente accesible
l Participación de la comunidad
l Equidad y justicia social
l Servicios apropiados y a un costo razonable
l Parte integrante del desarrollo social y económico
l Inclusión de la atención preventiva, de promoción y curativa
l Colaboración inter y multisectorial
La Atención Primaria de Salud y los derechos reproductivos y
sexuales:
¿Dónde está la conexión?
Sin duda, el llamado para que, en el año 2000, la totalidad de la
población mundial tuviera acceso a la APS fue loable. La
Declaración,
con su cambio de perspectiva de un enfoque de la salud basado en
el
sistema medicalizado de atención a un enfoque socio-político,
constituyó un tremendo adelanto. A la vez, estamos conscientes de
que
las necesidades específicas de salud de la mujer no fueron parte
de la
agenda común, excepto en lo ateniente a la mujer como
reproductora, y
aquí, solo en su rol de madre, y en lo relacionado con el cuidado
del
niño y el planeamiento familiar.
El movimiento de mujeres de los años 70 y 80 desempeñó un papel
crucial en resaltar las realidades de las mujeres. Gracias a su
lucha,
las necesidades específicas de la mujer comenzaron a ser puestas
en la
agenda a nivel local, nacional e internacional. Lo que salió a
relucir
fue el hecho de que, ya fuera tuberculosis, malaria o infecciones
parasitarias, salud mental o malnutrición y anemia, las
enfermedades
impactaban de manera diferente sobre las vidas de las mujeres y de
los
hombres. Así, las mujeres demandaron atención especial para sus
necesidades.
Definición de Salud Reproductiva, según la OMS
"La salud reproductiva es la habilidad de tener
una vida sexual segura, responsable y satisfactoria,
la libertad para decidir si, cuándo y con qué
frecuencia tener hijos, y evitar enfermarse o morir
debido a una causa reproductiva".
El enfoque de APS beneficiaba tanto a hombres como a mujeres, ya
que
consideraba a la salud como un derecho y reconocía que ésta se
encontraba relacionada con el sistema socio-político. Por otra
parte,
los derechos de salud y reproductivos de la mujer no fueron
incluidos
de lleno en la agenda internacional hasta en los años 90 con la
Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (Cairo, 1994)
y la
Conferencia Internacional sobre la Mujer de la ONU (Beijing,
1995).
La creciente presión de las organizaciones de mujeres de todo el
mundo
finalmente dio sus frutos en Cairo, donde se hizo una fuerte
recomendación a todos los gobiernos para que, a través del sistema
de
APS, la salud reproductiva fuera accesible a todas las personas
antes
del año 2015. Desafortunadamente, la implementación de estas
recomendaciones ha sido problemática. Los años 90 presenciaron
recortes presupuestarios en salud, debido a las reformas del
sector,
promovidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco
Mundial (BM), que hicieron casi imposible que estas
recomendaciones se
convirtieran en realidad.
En Cairo se hizo una fuerte recomendación a todos
los gobiernos para que, a través del sistema de APS,
la salud reproductiva fuera accesible a todos antes
del año 2015. Desafortunadamente, la implementación
de estas recomendaciones ha sido problemática por
diferentes razones, como las reformas al sector de la
salud, incluyendo la privatización de los servicios
básicos de atención de salud, e insuficiente
planeamiento para obtener los recursos financieros
necesarios para implementar los cambios recomendados.
La Plataforma de Acción de la Conferencia sobre la Mujer (Beijing,
1995) reiteró el lenguaje de Cairo en cuanto a que la autonomía,
empoderamiento y auto-determinación de la mujer en todas las
esferas
de su vida, especialmente en lo concerniente a la sexualidad y la
reproducción, constituían la piedra angular de todos los programas
de
salud y población. La plataforma de acción también propuso enfocar
a
la salud de la mujer desde la perspectiva del ciclo vital,
trayendo a
la superficie por primera vez los problemas de salud que la mujer
sufre a lo largo de su vida. Aquí hubieron dificultades nuevamente
-
por ejemplo, grupos de mujeres alegaron que el enfoque basado en
el
ciclo vital no atiende necesariamente a cuestiones de clase, casta
o
raza (trabajo, matrimonio, embarazo o sexualidad no poseen el
mismo
significado para todas la niñas o mujeres de una misma edad).
25 AÑOS MÁS TARDE
Veinticinco años después de la declaración de la Asamblea Mundial
de
la Salud de Salud para Todos en el año 2000, no nos hemos
encontrado
solo con una encrucijada, sino con una miríada de carreteras que
se
interceptan y caminos de tierra. El ambicioso llamado de SPT se
basó
en dos puntos de reunión: el hecho de que la prestación de
atención de
salud era una obligación del estado para con sus ciudadanos; y que
la
prestación de APS a través de trabajadores de salud con base en la
comunidad era estratégicamente posible. Por otra parte, es cierto
que
la provisión de salud no se reduce a los servicios de salud
solamente.
La salud es un indicador de la calidad de vida de una persona o un
pueblo. Para asegurarse de que todos los ciudadanos gocen de
salud, es
necesario que ocurran cambios políticos en favor de los grupos
marginales dentro de un país y también en el mundo.
Desafortunadamente, las dos últimas décadas han sido testigos de,
por
un lado, un incremento en el número de privatizaciones, ajuste
estructural, injustos acuerdos de comercio, patentación de drogas
y,
por el otro, fundamentalismo religioso, sanciones a países con
origen
en políticas de derecha, terrorismo y genocidio. Además, programas
"selectivos" de APS han reemplazado rápidamente a los conceptos
originales de una APS integral - un cambio del enfoque holístico
hacia
un enfoque vertical.
Los sistemas de salud pública en países en desarrollo venían
deteriorándose como resultado de recesiones económicas, recortes
de
presupuestos de salud, y reformas del sector de la salud
relacionados
con préstamos del FMI y el BM. Ya en los 80, los Programas de
Ajuste
Estructural habían provocado el debilitamiento de la salud de la
gente
y, en algunos casos, también de la infraestructura de salud -
hasta el
punto que en los 90 el deterioro ya era extensivo, y continúa
siendo
hoy, una grave causa de preocupación.(3) El resurgimiento de
enfermedades transmisibles en muchas partes del mundo es un
indicador
del espiral hacia abajo de nuestra calidad de vida y de la falla
de
nuestros servicios de salud. No es sorprendente, entonces, que no
haya
salud para todos ni atención para todos en el año 2003.
Los movimientos populares de todo el mundo están protestando en
contra
de la privatización de recursos naturales esenciales, desde
Sudáfrica
hasta Ecuador y Micronesia. Recientemente, grupos de ciudadanos en
Ghana se han movilizado a fines de protestar contra las
condiciones
impuestas por el FMI y el BM, como la privatización del agua, para
el
otorgamiento de un préstamo y que el gobierno ha aceptado. Las
mujeres, en particular, son susceptibles a enfermedades
transmitidas a
través el agua dado que, por las tareas domésticas que llevan
acabo y
su participación preponderante en agricultura de mantenimiento,
están
más expuestas a ella. Recientes epidemias de cólera en Sudáfrica y
América Latina han sido vinculadas a la privatización del agua.(4)
El
tener agua potable podría impactar enormemente sobre la salud de
los
pobres del mundo. Sin embargo, el saneamiento y el agua potable no
han
sido identificados como posibles intervenciones en salud, ya que
son
"demasiado caras", según AVAD (DALYs, Años de Vida Ajustados en
función de la Discapacidad). AVAD es la medida de cálculo
económico
utilizada por la OMS y el BM para medir la eficiencia en los
costos de
las intervenciones en salud.
El desafío que se nos presenta es el de cuestionar a la política
en el
hogar y la comunidad, y a nivel nacional e internacional, haciendo
duras preguntas a los gobiernos acerca de por qué se están
retirando
de los sectores de educación y salud, mientras que, año tras año,
aumentan los presupuestos de defensa. La mayoría de los países
destinan menos del 5% del Producto Bruto Interno (PBI) a servicios
de
salud, a pesar de ser ésta la cifra recomendada por la OMS. Se
están
introduciendo tarifas a los usuarios, tanto en el sector público
como
en el de las organizaciones no-gubernamentales (ONGs), preparando
así
el camino hacia la privatización de los sistemas de salud. Es
importante destacar que, tanto el sector privado como el público,
favorecen generalmente a la atención curativa por sobre la
promoción y
la prevención.
LA SALUD DE LA MUJER Y EL ENFOQUE DE ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD
El movimiento de mujeres identificó cuáles eran las necesidades de
las
mujeres y fue gracias a el que se produjo el cambio dentro del
enfoque
de APS. Se ha descubierto que, por ejemplo, las barreras
geográficas
(distancia al puesto de salud), culturales (por ejemplo, la
percepción
de que la menstruación es motivo de vergüenza y debe ser ocultada)
y
socio-económicas (discriminación por parte del personal de salud
según
casta, clase, preferencia sexual y pobreza) forman parte de los
principales factores que influyen sobre el acceso de la mujer a la
atención de salud. Y, son estos mismos factores, los que también
limitan las posibilidades de la mujer de permanecer saludables.
Por
ejemplo, en algunos países, las mujeres son las últimas en comer
en la
casa y las que reciben la menor cantidad de comida; necesitan del
permiso de sus esposos/parejas para usar anticonceptivos o
abortar;
son las últimas de la familia en buscar atención médica y, con
frecuencia, no intervienen en las decisiones concernientes a
asignaciones presupuestarias para la salud a nivel local o
nacional.
En aquellas instancias en las que las necesidades de la mujer han
sido
incorporadas a la estructura de la APS, como es el caso de la
anticoncepción o la maternidad, la calidad de la atención ha sido
tan
baja que continúa siendo una causa de preocupación hasta hoy.
Actualmente, en muchos países africanos, como por ejemplo Uganda,
las
mujeres que dan a luz en un hospital deben llevar consigo sus
propios
guantes de látex, agua, jabón, jeringas y sábanas de plástico. Los
hospitales no cuentan con estos artículos.(5) En aquellos países
donde
la APS era gratuita hasta hace un tiempo atrás, y en los cuales se
han
introducido tarifas a los usuarios, ha habido una caída dramática
en
el uso de atención de salud y, simultáneamente, un incremento en
la
tasa de mortalidad materna.(6) Los presupuestos de salud han sido
drásticamente recortados debido a la introducción de programas de
ajuste estructural. Por ejemplo, en las Filipinas, entre los años
1991
y 2000, el presupuesto de salud fue reducido de 3.7% a 1.78%, y
fue
destinado en su mayoría a hospitales y no a la atención
preventiva.(7)
Si consideramos que los servicios de salud reproductiva son con
frecuencia los primeros en verse afectados cuando hay una
reducción
presupuestaria en salud, está claro que, para muchas mujeres en el
mundo, los derechos reproductivos y sexuales son simplemente
inalcanzables. Por ejemplo, la anticoncepción en Ucrania
representa el
40-60% del salario mensual de una familia, descartándosela,
entonces,
como opción.(8) En América Latina, los estándares en los servicios
de
salud pública han decrecido y se carece de artículos médicos para
la
atención prenatal, de parto y posparto. Esta combinación ha tenido
un
efecto desastroso en las tasas de mortalidad y morbilidad
maternas.(9)
ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD Y LOS SERVICIOS DE ABORTO
Pocas son las cuestiones dentro de la temática de la salud de la
mujer
que despiertan, por una complejidad de razones, tantas polémicas
como
el aborto. El derecho al aborto ha sufrido muchos altibajos para
las
mujeres de todo el mundo. Por un lado, el derecho al aborto se
niega
por creencias religioso-fundamentalistas y, por otro lado,
políticas
de población coercitivas o eugenésicas han hecho del aborto y la
esterilización, prácticas obligatorias para ciertas mujeres dentro
un
país. Por ejemplo, las respuestas al aborto fueron dramáticamente
opuestas durante los gobiernos comunistas de Polonia y Rumania. En
Polonia, el aborto estaba legalizado y se enseñaba educación
sexual en
las escuelas. El gobierno de Solidaridad que reemplazó al régimen
comunista restringió severamente el acceso de la mujer al aborto y
buscó la prohibición de la educación sexual en escuelas. Por otra
parte, en Rumania, debido a las políticas pro-natalicias del
gobierno
comunista, el aborto fue criminalizado para ser legalizado luego,
dentro de los tres primeros días del cambio de gobierno.
Los derechos de la mujer a controlar sus propios cuerpos han sido,
y
continúan siéndolo, una cuestión para la discusión con los jefes
de la
iglesia y el gobierno - la mayoría de los cuales son hombres. Aún
cuando el aborto está legalizado, existen muchos obstáculos que
impiden el acceso de la mujer a servicios seguros. Las
consecuencias
de la falta de un enfoque abierto sobre el derecho a abortar ha
resultado hasta hoy en la muerte de miles de mujeres por abortos
mal
efectuados. Y cientos de miles de mujeres sufren durante toda su
vida
por las complicaciones resultantes de un mal aborto.(10) En
Nigeria,
por ejemplo, se han documentado 610.000 abortos inseguros por año,
la
tasa más alta del mundo. Kenya le sigue en el ranking con un
tercio de
las muertes maternas atribuidas a abortos inseguros.(11) En Europa
del
Este, el 25% de todas las muertes maternas son la consecuencia de
complicaciones después de la práctica de un aborto.
La regla de la mordaza de los Estados Unidos, reactivada por
George W.
Bush en su primer día en la presidencia del país, no permite que
organizaciones internacionales de planeamiento familiar
financiadas
por los Estados Unidos brinden información o servicios de ninguna
clase (incluyendo remisiones) relacionados con el aborto. Reportes
recientes provenientes del Perú, donde muchos prominentes
funcionarios
del gobierno son miembros del Opus Dei, afirman que el gobierno se
ha
negado a aceptar asistencia internacional de cualquier programa
que
promueva servicios de salud reproductiva.(12)
Además, cada país posee sus propias leyes en materia de aborto.
Legal,
no significa necesariamente disponible o accesible. Las
formalidades
del procedimiento pueden retardar el acceso al aborto. Por
ejemplo, en
Zimbabwe un largo proceso penal frecuentemente impide la práctica
del
aborto. De manera similar, en Etiopía, aún cuando el aborto está
permitido por la ley en caso de violación o incesto, o bien
resulta
muy difícil probar estos crímenes, o la duración del proceso es
tan
larga que hace que un aborto sea imposible.(13) Existe una
imperiosa
necesidad de interpretar a la Convención sobre la Eliminación de
todas
las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y otras
convenciones que se ocupan de los derechos socio- conómicos y
culturales de la mujer, para que sus derechos reproductivos y
sexuales
se conviertan en derechos reales, y que, en ninguna parte del
mundo,
se los puedan quitar la iglesia o el gobierno.
LA MUJER Y LAS ENFERMEDADES TRANSMISIBLES
Dentro de las estructuras de la APS, se ha manifestado un
creciente
esfuerzo por establecer programas de control de enfermedades
transmisibles, como la malaria y la tuberculosis. Actualmente, la
proliferación de estas enfermedades en muchas de las regiones más
empobrecidas del mundo está fuera de control, particularmente en
África, donde se ha documentado que la tuberculosis (TB) es la
principal causa de muerte entre las mujeres.(14) Aún así, lo que
no se
ha tenido, y aún no se tiene, en cuenta es que estas enfermedades
hacen la carga de discapacidad de las mujeres más pesada. Y, en combinación con otras enfermedades, como VIH-SIDA, socavan
severamente
su salud y capacidad reproductivas. Los sistemas de APS deben
desarrollar programas orientados a satisfacer las necesidades de
las
mujeres, y no deben buscar tan solo la reducción de la carga de la
enfermedad, sino también el asegurar la disponibilidad de una
mejor
atención preventiva.
De la misma manera, la atención a mujeres con enfermedades de
transmisión sexual (ETS) requiere de un manejo sensible y que
involucre también el tratamiento de la pareja de la mujer en
cuestión.
Enfermedades de transmisión sexual (excluyendo al VIH-SIDA), como
la
clamidia, sífilis, gonorrea y otras, representan el 1.4% de la
carga
de enfermedades global. Las mujeres se ven desproporcionadamente
afectadas por ETS. Tabúes sexuales y prejuicios tienen un impacto
negativo en el acceso de la mujer a la atención de salud. Los
prejuicios de los trabajadores de salud hacia las mujeres con ETS
pueden resultar en la negación del tratamiento.(15) El estigma y
el
rechazo social también son grandes problemas que persisten en la
actualidad. Las estructuras de APS no están lo suficientemente
equipadas para tratar a las mujeres que se acercan en busca de
tratamiento, cuando y si es que logran juntar el coraje necesario
para
hacerlo.
Mientras que intervenciones de calidad durante partos en domicilio
no
son una realidad para muchas mujeres en áreas rurales de países
pobres, la atención en el hogar a personas muriendo a causa del
VIH- SIDA se ha convertido en una necesidad, presentando desafíos
sin
precedentes. Las mujeres, ya sea como pacientes o cuidadoras de
esposo
e hijos, corren un alto riesgo de ser víctimas de infecciones
repetidas, incluyendo la tuberculosis resistente a drogas. La
mayoría
de los pacientes de SIDA en países pobres comparten las mismas
causas
de muerte con las personas más pobres de la comunidad: TB,
neumonía y
diarrea. En muchos países de África subsahariana, especialmente,
África Central y del Este, la incidencia de la TB ha crecido con
el
advenimiento del SIDA y el aumento de casos de VIH seropositivo.
En
algunos de los países mencionados anteriormente, una de cada tres
mujeres muere de TB por negligencia, como consecuencia del fuerte
estigma que rodea a las mujeres con TB, que son aisladas, o bien,
divorciadas por sus esposos.(16)
Actualmente, se predice que la incidencia de VIH-SIDA crecerá en
todo
el mundo, esperándose que el número de casos en algunos países se
incremente dramáticamente para el año 2020. En algunos países, el
número de mujeres infectadas por la enfermedad sobrepasa al de los
hombres. En tanto que el VIH continúe expandiéndose, no seremos
capaces de separar el tratamiento de TB, neumonía o diarrea del de
esta infección. Y el hecho de que los trabajadores comunitarios de
salud se hallen en riesgo de contraer la enfermedad, sólo
complicará
más la situación.
Una queja de larga data de mujeres pobres y de minorías, tanto en
el
campo como en la ciudad, en distintas partes del mundo, tiene que
ver
con las diferentes formas de discriminación que sufren cada vez
que se
acercan a un puesto de APS. Las barreras socio-culturales son
muchas y
necesitan ser rotas si es que la mujer ha de recibir la atención
que
se merece.
VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES
La cuestión de la violencia contra las mujeres es otra compleja
cuestión que no recibe la atención que debiera en los diferentes
niveles de atención de salud. Esta situación ha comenzado a
cambiar
gracias a la movilización del movimiento de mujeres. Aunque el
vínculo
entre violencia y el estado de salud de la mujer ha sido bien
establecido (ataques con moretones, depresión, suicidios, etc.),
todavía hay muy pocas políticas o programas desarrollados para
contrarrestarla o tratar a tantas mujeres afectadas. Aún existen
restricciones sociales que no permiten que la mujer hable dentro o
fuera del hogar sobre asaltos sexuales. Además, los trabajadores
de
salud no están entrenados para reconocer o actuar sobre cuestiones
relacionadas con la violencia en contra de las mujeres. El
embarazo
incrementa el riesgo de violencia doméstica, como lo hace también
el
anuncio o diagnóstico de enfermedad.(17)
Además de la violencia a nivel doméstico, también existe la
violencia
sancionada por el Estado. El número de "asesinatos de honor" en
Pakistán, Yemen y Jordania, por ejemplo, es una terrible muestra
de
violencia aceptada socialmente, donde la castidad de la mujer es
cuestionada. Nigeria ha adoptado la ley Sharia como ley de estado,
permitiendo que se castigue severamente a las mujeres por
comportamiento incasto. También, está la violencia sufrida por
mujeres
de comunidades minoritarias en conflictos comunales. Un ejemplo de
este tipo de violencia es dado por lo acontecido recientemente en
India, en el estado de Gujarat, donde grupos hindúes atacaron y
asesinaron violentamente a mujeres musulmanes embarazadas.
La creciente pobreza en el mundo, junto con la proliferación de
guerras y conflictos, han desencadenado un tremendo incremento en
la
violencia contra la mujer. Hay muy poco reconocimiento público de
este
hecho y muy pocos programas, aparte de aquellos organizados por
mujeres, que están preparados para tratar a mujeres traumatizadas
durante situaciones de conflicto. Pocas estructuras de salud en
ninguna parte del mundo han incorporado sistemas para asistir a
mujeres con problemas físicos y mentales producto de este tipo de
violencia.
MIRANDO HACIA ATRÁS - MIRANDO HACIA ADELANTE:
¿DÓNDE ESTAMOS Y HACIA DÓNDE NOS DIRIGIMOS?
Al abogar por la APS, la Declaración de Alma Ata afirmó que la
salud
es determinada principalmente por factores que se encuentran fuera
del
ámbito médico o de los servicios de salud pública. La experiencia
ha
demostrado que los países y regiones que mejoraron de manera más
significativa y durable su salud, son aquellos comprometidos a un
desarrollo equitativo de base amplia y multisectorial como, por
ejemplo, Sri Lanka, Costa Rica y China. Estos países han
demostrado
que invertir en sectores sociales y, particularmente, en la salud,
educación y bienestar de la mujer ha tenido un impacto positivo en
los
indicadores sociales y de salud del conjunto de la población.(18)
El Centro para los Derechos Reproductivos, un grupo de activistas
por
los derechos de la mujer con base en Nueva York, afirma que muchos
países han puesto al día sus prioridades de salud como resultado
de
las dos importantes conferencias internacionales de revisión de la
CIPD en 1994 y la Conferencia sobre la Mujer de la ONU en Beijing,
1995. Muchos países de África angloparlante re-consideraron sus
programas y han incorporado, en su seguimiento, a los derechos y
salud
reproductivos como una estrategia principal en la
reconceptualización
tanto de políticas nacionales como de programas. Han incorporado
explícitamente en sus instrumentos domésticos el lenguaje de los
documentos internacionales. El reporte afirma que "sin excepción,
cada
política nacional de salud muestra un nuevo enfoque multisectorial
de
salud primaria para la provisión de servicios y un compromiso a
mejorar la calidad, el acceso y los costos".(19) Estos importantes
cambios en políticas y leyes nacionales son dignos de elogio y
demuestran un avance en términos de los deseos de los diferentes
gobiernos de tener en cuenta las necesidades de las mujeres.
La realidad en cambio es deprimente. Acabamos de discutir los
problemas y la discriminación que sufren las mujeres en el mundo
con
respecto a su salud. Lo que deseamos resaltar es que el enfoque de
APS
es muy apropiado en lo que se refiere a la incorporación de las
necesidades de salud de la mujer. Se necesita mirar de cerca a los
problemas que deben enfrentar las mujeres y encontrar maneras de
solucionarlos de una manera solidaria al pobre y a la mujer.
Nos unimos al Movimiento de Salud de los Pueblos, durante los
próximos
tres años, en su demanda por Atención Primaria de Salud para todas
las
personas en todas partes. Dentro de esas demandas quisiéramos
resaltar
para el año 2003 que los gobiernos asuman su responsabilidad por
la
salud de la mujer.
Muchos gobiernos reclaman que sus manos están atadas por políticas
e
instituciones internacionales. Por otra parte, como representantes
del
gobierno que (supuestamente) representan a su pueblo, nunca
deberían
olvidarse de colocar a los intereses de las personas primero que
nada.
La salud es claramente un componente esencial de este interés. La
salud de las personas, y de las mujeres en particular, es un
indicador
claro del éxito de un gobierno como representante de su población.
Asegurar salud para todos es una obligación moral de los
gobiernos,
como lo mencionan explícitamente varias constituciones nacionales
y
convenciones internacionales.
"Los gobiernos tienen una responsabilidad por la salud
de sus pueblos que puede ser satisfecha sólo mediante
la adecuada provisión de salud y medidas sociales."
(Declaración de Alma Ata, Artículo V)
Demandamos que los elementos señalados por la Declaración de Alma
Ata
sean incluidos en todas las políticas y programas a implementarse
dentro de los sistemas sociales y de salud, manteniendo a la
necesidad
de equidad de género como foco central:
Demandamos que la Declaración de Alma Ata de 1978 sea utilizada
para
incorporar un enfoque sensible a las necesidades de la mujer
dentro de
la Atención Primaria de Salud.
Demandamos además que:
1) los gobiernos retomen su responsabilidad por la salud de sus
poblaciones -tienen la obligación de garantizar el derecho a la
salud
de todas las personas dentro de sus fronteras nacionales. Deben
crear
o mantener entidades especiales que se ocupen de la salud de la
mujer
como un derecho, así como también, implementar políticas que
ofrezcan
resultados positivos.
2) los gobiernos establezcan mecanismos que aseguren la
participación
de la mujer en todas las instancias del proceso de toma de
decisiones
para asegurarse de que cada mujer pueda vivir una vida saludable,
gracias a la provisión de agua potable, instalaciones de
saneamiento,
educación básica, etc. Las mujeres también deben tener la
posibilidad
de influenciar el tipo y la calidad de la prestación de atención
de
salud en sus áreas.
3) los gobiernos se aseguren de que todos los planes realizados
para
la salud del pueblo tengan en cuenta condiciones sociales y
económicas, clase, casta, religión y preferencias sexuales. Esto
es de
singular importancia para evitar que la prestación de servicios de
salud se convierta en un asunto de arriba hacia abajo, brindando
poca
atención a las necesidades reales de aquellas mujeres en situación
de
desventaja.
4) los gobiernos deben asegurarse de que la atención primaria de
salud
integral abarque a la atención preventiva, de promoción y curativa
desde una perspectiva de género. El gobierno tiene la
responsabilidad
de ver que el aumento de enfermedades infecciosas y parasitarias
sea
controlado, y en el caso del SIDA, establecer programas de
prevención
y preparar material de promoción que sean sensibles a la mujer.
5) los gobiernos acepten que la salud es la interacción de
factores
socio-económicos y políticos, y que traten a las necesidades de la
mujer de manera holística. La violencia contra la mujer no puede
ser
reducida a menos que tanto hombres como mujeres participen en el
proceso de prevención y tratamiento. Un enfoque multisectorial es
crucial para mejorar el entendimiento y mejoramiento de la salud
de la
mujer.
6) los gobiernos deben hacer que la atención de salud sea
universalmente disponible y gratuita para las mujeres que no
pueden
pagarla.
ESTE AÑO NUESTRO LLAMADO ES A LOS GOBIERNOS:
¡GOBIERNOS: ASUMAN SU RESPONSABILIDAD POR LA SALUD DE LA MUJER!
Lo que usted puede hacer:
l Popularizar la Declaración de Alma Ata y el llamado de Salud
para
Todos, incorporando las perspectivas de las mujeres.
l Usar la Declaración para la Salud de los Pueblos (disponible en
el
sitio www.phmovement.org) para movilizar y educar a miembros de la
comunidad, formuladores de políticas y representantes del gobierno
sobre el derecho de las personas a la salud, y como una
herramienta de
promoción a nivel local, nacional e internacional.
l Llamar a los representantes del gobierno en su pueblo, distrito
o a
nivel nacional, y demandar el mejoramiento de la prestación de
atención primaria de salud dentro del marco de la Declaración de
Alma
Ata, manteniendo a las necesidades de la mujer como prioridad.
l Demandar que los gobiernos ratifiquen y respeten a la convención
de
CEDAW.
l Unirse a otros grupos que trabajan en cuestiones de salud y
presentar las demandas mencionadas arriba a cada nivel.
l Participar en los esfuerzos comunitarios para la construcción de
los
cimientos de una atención de salud integral para la mujer.
l Afirmar el derecho de niñas y mujeres a servicios de salud
adecuados
en todos los niveles.
l Demandar que los gobiernos incrementen el presupuesto para
asegurar
la salud de la mujer.
l Demandar que los gobiernos regulen los precios de drogas y
medicinas
de manera que estén disponibles y a precios accesibles, y que,
además,
sean sensibles a la situación de la mujer.
l Demandar que los gobiernos instituyan mecanismos para la activa
participación de la mujer en el planeamiento, monitoreo y
evaluación
de programas de salud.
l Demandar el derecho de la mujer a trabajar y a recibir
beneficios
laborales como el derecho a amamantar y licencia por maternidad,
etc.
l Demandar que los gobiernos implementen estrictas medidas de
protección de fuentes de alimento y agua, especialmente para los
pobres.
l Demandar que los gobiernos reduzcan sus presupuestos de defensa
y
que más fondos públicos sean destinados a programas de educación y
salud para mujeres y niñas.
l Demandar que su gobierno desarrolle servicios de atención de
salud a
un costo razonable, accesibles, humanos y sensibles a las
necesidades
de las mujeres.
l Demandar que los gobiernos detengan la promoción de métodos de
anticoncepción y esterilización inseguros, y asegurarse de que las
pautas establecidas para proteger los intereses de la mujer sean
estrictamente respetadas.
l Luchar activamente contra la violencia contra la mujer en todas
las
esferas, desde guerras y situaciones de conflicto hasta en el
hogar.
Niñas y mujeres deben ser libres para vivir sus vidas sin
violencia o
sin amenaza de violencia.
l Documentar cómo la Atención Primaria de Salud es implementada en
su
comunidad/región/país y cómo los derechos reproductivos y sexuales
han
sido integrados (o no).
¡ACTUEMOS, ORGANICÉMONOS Y MOVILICÉMONOS!
Informar a la RMMDR de cualquier iniciativa o actividad
GRANDE o pequeña relacionada con la campaña o este
llamado a la acción
¡PARA QUE PODAMOS DISEMINAR EL MENSAJE!
Únase al Círculo de Trabajo para la Salud de la Mujer
contactándonos a la dirección
wahc@wgnrr.nl
Para mayor información o establecer lazos de red, contactar a:
Asian-Pacific Resource & Research Centre for Women (ARROW)
Correo-e:
arrow@arrow.po.my
Internet:
www.arrow.org.my
The Association for Women's Rights in Development (AWID)
Internet: www.awid.org
Posee una lista de publicaciones y recursos de utilidad, incluida
una
descripción de la Convención CEDAW y del Protocolo Opcional y cómo
puede ser usado, entre otros.
http://www.awid.org/publications/primers/factsissues2.pdf
www.awid.org/publications/primers/factsissues3.pdf
Center for Health and Gender Equity (CHANGE)
Correo-e:
change@genderhealth.org
Internet:
www.genderhealth.org/index.php
Center for Reproductive Rights
Correo-e:
info@reprorights.org
Internet:
www.reprorights.org
The Hesperian Foundation
Correo-e:
hesperian@hesperian.org
Internet:
www.hesperian.org/
International Women's Rights Action Watch-Asia Pacific (IWRAW)
Correo-e:
iwraw@po.jaring.my
Internet: www.iwraw-ap.org
Mahila Sarvangeen Utkarsh Mandal (MASUM)
Maharashtra, India
Correo-e: masum@vsnl.com
Movimiento por la Salud de los Pueblos
Correo-e:
secretariat@phmovement.org
Internet:
www.phmovement.org
The People's Movement for Human Rights Education (PDHRE)
Correo-e:
pdhre@igc.apc.org
Internet:
www.pdhre.org/rights/
Rights and Reforms Women's Health Project
Correo-e:
rightsandreforms@sn.apc.org
Internet:
www.wits.ac.za/whp/rightsandreforms/
El texto del XVI Llamado a la Acción 2003 fue redactado en
conjunto
por Manishe Gupte (MASUM, India), Sumati Nair y Melina Auerbach de
la
Oficina Coordinadora de la RMMDR, Amsterdam, Holanda. Elizabeth
Eising
ha coordinado el Llamado de este año.
El Llamado a la Acción tiene el respaldo de:
l Movimiento por la Salud de los Pueblos
l Boston Women's Book Collective, Estados Unidos
l CHETNA, India
l Civil Liberties and Public Policy Program, Hampshire College,
Estados Unidos
l Committee on Women, Population and the Environment, Estados
Unidos
l EDUC Actions, Camerún
l ISIS, Uganda
l Latin American and Caribbean Women's Health Network, Chile
l Likhaan, Filipinas
l PREPARE, India
l WIPHN, Women's International Public Health Network, Estados
Unidos
l Women in Black, Yugoslavia
l Women Living under Muslim Law, Reino Unido
l SAMA, India
l MASUM, India
l Forum for Women's Health, India
PÓNGANSE EN CONTACTO
Nos gustaría recibir sus informes, fotografías, posters, recortes
de
diario, etc. para incluirlos en el informe sobre el Día de Acción
en
el Boletín de la RMMDR. También pueden solicitar a la oficina
coordinadora más copias del llamado en inglés, español o francés.
WGNRR
Vrolikstraat 453 D
1092 TJ Amsterdam, Países Bajos
Tel: (31-20) 620 9672 / Fax: (31-20) 622-2450
Correo-e: office@wgnrr.nl / Internet:
www.wgnrr.org
Referencias:
1.
www.who.int/reproductivehealth/publications/
2. Gloyd, Steve. "NGOs and the 'SAPing' of Health Care in Rural
Mozambique" en el Boletín de la Red Mundial de Mujeres para los
Derechos Reproductivos 55/56. Julio- Diciembre 1996. p. 26-28
3. Para más información, referirse a Impact of Health Sector
Reform on
Reproductive Health, ARROWS for Change, Vol. 6, No. 3, 2000.
4. Grusky, Sara. Bearing the Burden of IMF and World Bank Polcies:
Privatization Tidal Wave IMF/World Bank Water Policies and the
Price
Paid by the Poor. Sitio de Public Citizen,
www.citizen.org/
5. Nanda, Priya. "Gender Dimensions of User Fees: Implications for
Women's Utilization of Health Care", Reproductive Health Matters,
2002:10(20), p. 127-134.
6. Idem
7. Simbulan, Nymia. "How the Structural Adjustment Program Saps
the
Philippine Health Care Delivery System", HAI News, Octubre 2001,
Marzo
2002, p.17-18
8. Sadavisdam, Bharati (Ed.). "Risks, Rights and Reforms. A 50
Country
Survey Assessing Government Actions Five Years after the
International
Conference on Population and Development, WEDO, New York, 1999
9. Bianco, Mabel. "Cost-benefit and Economic Approach related to
Health Care Services System. Según la cita en
www.un.org/womenwatch/daw/csw/cost.htm
10.
www.who.int/reproductive-health/publications/
11. Center for Reproductive Law and Policy. "Women of the World:
Anglophone Africa Laws and Policies Affecting their Reproductive
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www.reproductiverights.org/pub_bo_wowafrica.html
12. Center for Health Equity (CHANGE). "Government Extremists in
Peru
further Undermine Reproductive Rights", press release, Noviembre
21,
2002. www.genderhealth.org
13. Center for Reproductive Law and Policy. Idem
14. Amazigo, Uche. "Women's Health and Tropical Diseases: A Focus
on
Africa".
www.un.org/womenwatch/daw/csw/tropical.htm
15. Nanda, Priya. "Global Agendas, Health Sector Reforms and
Reproductive Health and Rights: Opportunities and Challenges in
Zambia. Center for Health and Gender Equity.
16. Amazigo, Uche. Idem
17. PAHO. Domestic Violence during Pregnancy Fact Sheet. Women
Health
and Development Program.
www.paho.org/english/hdp/hdw/violencepregnancy.pdf
18. Halstead, S.B., J.A. Walsh and K.S. Warren (ed.). "Good Health
at
Low Cost. Conference Report, New York, 1985
19. Center for Reproductive Law and Policy. Idem
RIMA (Red Informativa de Mujeres de Argentina) y enREDando.org, de
*Tertulia* No. 16 [10-V-2003], Guatemala
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