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RMMDR - RED MUNDIAL DE MUJERES POR LOS DERECHOS REPRODUCTIVOS
WGNRR - WOMEN'S GLOBAL NETWORK FOR REPRODUCTIVE RIGHTS

28 de mayo de 2003:
XVI Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer

LLAMADO A LA ACCIÓN 2003


En el Llamado a la Acción de este año, la Red Mundial de Mujeres por los Derechos Reproductivos incorpora el derecho a la salud que tiene la mujer a la lucha por renovar el planteo de las necesidades de salud de la mujer en el campo de la atención primaria. Este llamado es parte de una campaña de tres años cuyo tema es el acceso de la mujer a los servicios de salud, y que será lanzada por la RMMDR este año.

Nos unimos al Movimiento por la Salud de los Pueblos en el Año de Alma Ata (2003). Este tema fue elegido para refrescarle la memoria a las agencias de la ONU, los gobiernos y demás participantes de la Declaración de la OMS firmada en Alma Ata, que prometía que en el año 2000 todos los habitantes del mundo tendrían salud.

Como parte del llamado a la acción que hacemos todos los años, a fines de marzo les enviaremos folletos informativos sobre los temas de salud y reproducción/sexualidad que le están faltando al planteo de la salud primaria, así como también algunos casos de estudio y sugerencias para que los grupos organicen actividades.

El Llamado a la Acción de la RMMDR tiene como objetivo incentivar y contribuir al trabajo que todas ustedes hacen para que el XVI Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer sea un gran éxito.

¡Junto al Movimiento por la Salud de los Pueblos, mujeres de todo el mundo, unamos nuestras fuerzas para producir el cambio!

¡JUNTAS PODREMOS PROVOCAR EL CAMBIO!

"La salud es un tema socioeconómico y político, y por sobre todo un derecho humano fundamental. La desigualdad, la pobreza, la explotación, la violencia y la injusticia son las causas de la mala salud y la muerte de los pobres y los marginados..." (Extracto de la Carta de la Salud de los Pueblos).

La Campaña de la RMMDR por el acceso de la mujer a los servicios de salud se lleva adelante en estrecha colaboración con el Movimiento por la Salud de los Pueblos.

MOVIMIENTO POR LA SALUD DE LOS PUEBLOS
PEOPLE'S HEALTH MOVEMENT
Correo-e: sochara@vsnl.com / Internet: www.phmovement.org

RED MUNDIAL DE MUJERES POR LOS DERECHOS REPRODUCTIVOS
Melina Auerbach / RMMD
Correo-e: office@wgnrr.nl / Internet: www.wgnrr.org



Del 2003 al 2005, la Oficina Coordinadora de la RMMDR coordinará la Campaña por el Acceso de la Mujer a la Salud, en colaboración con el Movimiento de Salud de los Pueblos (MSP). Las principales actividades se centrarán en torno, pero no se limitarán al 28 de mayo - Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer. La Oficina Coordinadora, además de participar en actividades, reuniones, encuentros y conferencias organizados con motivo de la campaña, presentará el material de campaña necesario para apoyar a sus miembras/os y demás grupos interesados. La Oficina también preparará puestas al día regulares para los participantes de la campaña, y distribuirá los artículos/reportes que nos envíen entre todos los participantes, para así estimular e informar unas/os a otras/os.

La campaña se centrará en los objetivos específicos que se establecieran en la Declaración de Alma Ata de 1978 (URSS) para alcanzar Salud para Todos en el año 2000 y sacar a relucir, dentro de ese marco, los temas que se pasaron por alto vis-à-vis la salud de la mujer. Así, señalaremos las fallas en la implementación de la Declaración de Alma Ata, y mostraremos nuestra solidaridad con el
concepto de Atención Primaria de Salud, que es el tema principal que
el MSP defenderá en los próximos años. En la reunión de ministros de
salud durante la Asamblea Mundial de la Salud de mayo de 1999, el
llamado de "Salud para Todos en el año 2000", según lo acordado en
1978, fue reformulado bajo el lema "Salud para todos en el siglo 21",
y los objetivos re-establecidos para el 2020 ¿Qué sucedió con la
visión de Alma Ata?

Los conceptos delineados en la Declaración de Alma Ata (1978) formarán parte de los 3 llamados a la acción subsiguientes (2003- 2005). Los aspectos mas específicos, concernientes a la salud reproductiva y sexual, servirán para ejemplificar y fortalecer estas demandas.

El lema de la campaña de tres años será "Salud para todos-Salud para la mujer". La demanda central durante estos tres años será que la Atención Primaria de Salud este al alcance de todas las personas y pueblos del mundo, teniendo en cuenta a las necesidades de la mujer en materia de salud reproductiva y sexual, tanto en la teoría como en la práctica. El lema de la campaña del 2003 estará dirigido a los gobiernos nacionales: "¡Gobiernos: Asuman su responsabilidad por la salud de la mujer!". Los lemas de los llamados a la acción en el 2004 y el 2005 serán elegidos en función de las contribuciones de las miembras de la RMMDR, que han expresado su deseo de formar parte del desarrollo de la Campaña.


EL CONTEXTO

El llamado a la "Salud para Todos" está siendo verdaderamente relegado por las reformas del sector de la salud y las privatizaciones, con resultados desastrosos para las vidas de mujeres, niñas y niños. Por esta razón, debemos retomar el llamado, de manera que se incluya la preocupación por la salud de la mujer dentro del marco de la Atención Primaria de Salud. Este es un importante medio para atender a la mayor cantidad de personas posible - tanto en áreas urbanas como rurales, así como también a las personas mas desprivilegiadas, que en estos momentos están totalmente excluidas de cualquier atención.

Desde 1993, el Banco Mundial (BM) ha desempeñado un papel de importancia en el desarrollo y la implementación de políticas de salud para países en desarrollo, mientras que el rol de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha disminuido. Las políticas de salud gubernamentales, con el apoyo de la OMS y el BM, han sido re-dirigidas hacia la privatización de servicios, la rentabilidad y el desarrollo de asociaciones público-privadas para la prestación de atención de salud. Estos acontecimientos han afectado dramáticamente a la salud de personas en países pobres y, especialmente, a la salud de la mujer. Consideramos que, en estas circunstancias, los gobiernos han tenido poca influencia en la protección de las necesidades e intereses de sus pueblos, ya que son, o dicen ser, dependientes del Banco para recibir préstamos y, entonces, "deben" aceptar las condiciones impuestas por esta institución.

Durante muchos años, gobiernos y fundamentalistas religiosos han negado el derecho de la mujer a tomar decisiones de carácter esencial para su vida. Esto ha sido posible gracias a la implementación de políticas que responden mas al interés del sector privado y la rentabilidad, que al de equidad y calidad para todos. Los fundamentalistas religiosos han logrado influenciar a formuladores de políticas imponiendo una actitud patriarcal sobre la vida sexual y reproductiva de la mujer. El derecho a la salud también elude a muchas mujeres que no han sabido reclamarlo, ya sea porque han interiorizado profundamente su subordinación o porque las condiciones no se lo han permitido.

El derecho de la mujer a la salud debe ser atendido por sistemas de Atención Primaria de Salud integrales y políticas sociales y económicas globales. Nuestra campaña buscará sacar a relucir las necesidades de la mujer, tanto en políticas como en programas de salud. Nos unimos al Movimiento de Salud de los Pueblos en sus esfuerzos para ampliar el apoyo al enfoque de Atención Primaria de Salud y, junto con nuestras redes, a movilizar.


¿QUÉ PLANEAMOS HACER?

Las características fundamentales de la Atención Primaria de Salud, según la Declaración de Alma Ata, son:

l Atención de salud que sea universalmente accesible
l Participación de la comunidad
l Equidad y justicia social
l Servicios apropiados y a un costo razonable
l Parte integrante del desarrollo social y económico
l Inclusión de la atención preventiva, de promoción y curativa
l Colaboración inter y multisectorial

Estas características demuestran que los signatarios de Alma Ata reconocieron que la salud es una cuestión política, relacionada con cuestiones de justicia social y económica. La afirmación de la necesidad de participación comunitaria y cooperación intersectorial indica que era evidente que si, además de atender a los síntomas de mala salud, se deseaba atacar a sus causas profundas, debía ejercerse un cambio radical dentro del enfoque medicalizado de la salud. La Declaración también hizo un llamado a los gobiernos para que asumieran la responsabilidad de asegurar que la Salud para Todos se convirtiera en una realidad, una demanda que necesita ser reforzada en estos tiempos de crecientes privatizaciones y desplazamiento de responsabilidades gubernamentales hacia esferas no-estatales.

Hemos elegido deliberadamente centrar la campaña en el acceso de la mujer a la salud y no a los servicios de salud. Aunque los servicios de salud son esenciales, consideramos que no pueden por sí mismos asegurar la salud de la mujer y sus derechos reproductivos y sexuales. Mientras que deseamos atender a la necesidad de la mujer de acceder a servicios básicos, que incluyen a los derechos sexuales y reproductivos, también queremos trabajar por aquellas condiciones que lo harán posible y que son esenciales para que la mujer goce de buena salud. Las políticas nacionales e internacionales actuales tienen por consecuencia el agravamiento de la pobreza y de la creciente brecha entre ricos y pobres, teniendo un impacto directo sobre las posibilidades de la mujer de gozar de salud y disfrutar de sus derechos reproductivos y sexuales.

Bajo la bandera de derechos reproductivos y sexuales, hay muchas cuestiones que se interrelacionan con el estatus de la mujer - y que van en detrimento de su salud. Por ejemplo, las mujeres experimentan mayores riesgos de ser infectadas por el virus VIH en encuentros sexuales que los hombres; las mujeres embarazadas son mas susceptibles a ser víctimas de violencia doméstica; las mujeres tienden a pedir y recibir atención médica solo cuando están seriamente enfermas. En los últimos años, el movimiento de mujeres ha demandado atención a problemas tales como:

l La violencia contra las mujeres
l La mortalidad y morbilidad materna
l El derecho al aborto y servicios correspondientes
l Las enfermedades de transmisión sexual
l El VIH-SIDA y SSP
l Enfermedades transmisibles como la TB y la malaria
l La necesidad de anticonceptivos y políticas seguros, efectivos y sensibles a las necesidades de la mujer, que no estén dirigidas por políticas de control poblacional.

Sin duda, algunos de estos aspectos/enfermedades han recibido cierta atención dentro de lo que existía como Atención Primaria de Salud en muchos países. Por ejemplo, en Argentina y otros países, hasta mediados de los años 90, las mujeres embarazadas contaban con la posibilidad de controles prenatales durante su embarazo; hasta cierto punto en todo el mundo, la atención materna e infantil era otorgada por centros de salud; también era posible recibir tratamiento gratuito para la TB y la malaria; y existían programas para la distribución de terapia de rehidratación oral en caso de diarrea. Por sobre todo, en muchas partes del mundo, se proveían anticonceptivos en forma gratuita para reducir la tasa de natalidad, como parte de programas de control poblacional. De hecho, en el contexto de India y Bangladesh, se ha escuchado la queja de que, muchas veces, los centros de salud no tenían antibióticos para ofrecer a las personas pero siempre estaban abastecidos de anticonceptivos hormonales, que son altamente cuestionables para la salud de la mujer.


EXTENDIENDO LA CAMPAÑA MÁS ALLÁ DE LA RED DE LA RMMDR

Trabajaremos con nuestras miembras para desarrollar la campaña y el llamado a la acción anual. Proponemos ampliar la campaña para incluir a otros movimientos sociales que no tengan como foco a los derechos sexuales y reproductivos de la mujer. Creemos que el incluir un abanico mas amplio de grupos forjará lazos de solidaridad y reforzará nuestras demandas para revertir políticas inter(nacionales) de salud y otras, que tienen un impacto negativo en la salud y los derechos sexuales y reproductivos de la mujer, así como también sobre su acceso a la salud y a la atención de salud. En particular, estamos vinculadas con el Movimiento de Salud de los Pueblos (para mayor información visitar el sitio del MSP: www.phmovement.org), y coordinando un círculo de trabajo del MSP concerniente al acceso de la mujer a la salud.

El Movimiento de Salud de los Pueblos (anteriormente llamado Asamblea de Salud de los Pueblos, ASP) es el resultado de una iniciativa internacional que comenzó en 1998. En ese año, un grupo de activistas de la salud, médicos, ONGs de salud y acción sobre drogas, profesionales de la salud pública y académicos, se reunieron con motivo de su profunda preocupación por el creciente deterioro de la salud de la mayoría de las personas en el mundo, y especialmente, en países pobres. La idea fue elaborar un análisis internacional de las políticas de salud y sus efectos en las personas a nivel local y nacional. Este análisis sería el punto de partida para la realización de campañas a cada nivel para, así, demandar mejores prestaciones de atención de salud para las mas personas mas vulnerables.

Desde junio de 1999, la oficina coordinadora de la RMMDR ha estado involucrada en la coordinación, primero de la Asamblea de Salud de los Pueblos (diciembre del 2000, Bangladesh), y mas recientemente, a nivel internacional, en el establecimiento de redes con el MSP. Muchas actividades están siendo organizadas por organizaciones de base en todo el mundo.


LO QUE NOS GUSTARÍA QUE PASARA

Nos unimos al Movimiento de Salud de los Pueblos, durante los próximos tres años, en su demanda por Atención Primaria de Salud para todas las personas en todas partes. Dentro de esas demandas quisiéramos resaltar para el año 2003 ¡que los gobiernos asuman su responsabilidad por la salud de las mujeres!


DECLARACIÓN DE ALMA ATA
Conferencia Internacional de Atención Primaria de Salud, 1978

La Conferencia Internacional de Atención Primaria de Salud, reunida en Alma-Ata el día 12 de septiembre de 1978, expresando la necesidad de una acción urgente por parte de todos los gobiernos, de todos los profesionales sanitarios y los implicados en el desarrollo, y por parte de la comunidad mundial, para proteger y promover la salud para todas las personas del mundo, establece la siguiente Declaración:

I
La Conferencia reafirma con decisión, que la salud, que es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no sólo la ausencia de enfermedad; es un derecho humano fundamental y que la consecución del nivel de salud más alto posible es un objetivo social prioritario en todo el mundo, cuya realización requiere la acción de muchos otros sectores sociales y económicos, además del sector sanitario.

II
La existente desigualdad en el estado de salud de las personas, particularmente entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo, así como entre los diversos países, es inaceptable política, social y económicamente y, por tanto, implica de manera común a todos los países.

III
El desarrollo económico y social, basado en un nuevo orden económico
internacional, es de una importancia básica para poder conseguir de
manera completa la salud para todos, y para reducir la diferencia en
el estado de salud existente entre los países desarrollados y los
países en vías de desarrollo. La promoción y protección de la salud de
la población son esenciales para mantener el desarrollo económico y
social, y contribuyen a una mejor calidad de vida y a la paz en el
mundo.

IV

Las personas tienen el derecho y el deber de participar individual y colectivamente en la planificación e implementación de su atención sanitaria.

V
Los gobiernos tienen la responsabilidad de la salud de sus poblaciones, que puede ser conseguida sólo mediante la provisión de unas medidas sanitarias y sociales adecuadas. Un objetivo social principal de los gobiernos, organizaciones internacionales y el total de la comunidad mundial para las próximas décadas, debería ser la promoción, para todos los habitantes del mundo, en el año 2000, de un nivel de salud que les permitiera llevar a cabo una vida productiva social y económicamente. La atención primaria de salud es la clave para conseguir este objetivo como parte del espíritu de justicia social del desarrollo.

VI
La atención primaria de salud es atención sanitaria esencial, basada en la práctica, en la evidencia científica y en la metodología y la tecnología socialmente aceptables, accesible universalmente a los individuos y las familias en la comunidad a través de su completa participación, y a un coste que la comunidad y el país lo pueden soportar, a fin de mantener cada nivel de su desarrollo, un espíritu de autodependencia y autodeterminación. Forma una parte integral tanto del sistema sanitario del país ( del que es el eje central y el foco principal) como del total del desarrollo social y económico de la comunidad. Es el primer nivel de contacto de los individuos, las familias y las comunidades con el sistema nacional de salud, acercando la atención sanitaria al máximo posible al lugar donde las personas viven y trabajan, constituyendo el primer elemento del proceso de atención sanitaria continuada.

VII
La atención primaria sanitaria:
1. Refleja las condiciones económicas y socioculturales, así como las características políticas del país y de sus comunidades, desarrollándose a partir de ellas, y está basada en la aplicación de los resultados apropiados de la investigación social, biomédica y de servicios sanitarios, así como en la experiencia sobre salud pública.

2. Se dirige hacia los principales problemas sanitarios de la comunidad, y para ello, proporciona y promueve servicios preventivos, curativos y rehabilitadores.

3. Incluye como mínimo: educación sobre los problemas sanitarios más prevalecientes y los métodos para prevenirlos y controlarlos; promoción sobre el suministro de alimentación y de correcta nutrición; adecuado suministro de agua potable y saneamiento básico; asistencia maternal e infantil, incluyendo la planificación familiar; inmunización contra las principales enfermedades infecciosas; prevención y control de las enfermedades endémicas locales; apropiando tratamiento de las enfermedades comunes y los traumatismos, y provisión de los medicamentos esenciales.

4. Implica, además del sector sanitario, a todos los sectores relacionados y a diferentes aspectos del desarrollo nacional y comunitario, en particular, la agricultura, los animales de labranza, la industria alimentaria, la educación, la vivienda, los servicios públicos, las comunicaciones y otros sectores, y solicita los esfuerzos coordinados de todos estos sectores, y solicita los esfuerzos coordinados de todos estos sectores.

5. Requiere y promociona un autodesarrollo comunitario e individual al máximo posible, con participación en la planificación, organización, desarrollo y control de la atención primaria sanitaria, haciendo un uso más completo de los recursos locales y nacionales y de otros recursos disponibles; y para finalizar, desarrolla, a través de una formación apropiada, la habilidad de las comunidades para participar.

6. Debería mantenerse por sistemas de interconsulta integrados, funcionales y mutuamente apoyados, con vistas a una mejora progresiva e integrada de la atención sanitaria para todos, y dando prioridad a los más necesitados.

7. Se desarrolla a niveles locales y a niveles de apoyo, mediante los profesionales sanitarios, incluyendo a los médicos, enfermeras, comadronas, auxiliares y asistentes sociales, en lo que corresponda, así como los tradicionales y necesarios médicos de cabecera, correctamente formados social y técnicamente para ejercer como un equipo sanitario a fin de responder a las necesidades sanitarias expresadas por la comunidad.

VIII
Todos lo gobiernos deberían formular políticas nacionales, estrategias y planes de acción para establecer y mantener la atención primaria sanitaria como parte de un sistema nacional de salud integrado y en coordinación con otros sectores. Para este fin, será necesario ejercitar voluntades políticas, a fin de movilizar los recursos del país y utilizar racionalmente los recursos externos disponibles.

IX
Todos los países deberían cooperar con un espíritu de fraternidad y de servicio para asegurar la atención primaria sanitaria a toda la población, ya que la consecución de la salud, por parte de la población de un país, directamente afecta y beneficia a cualquier otro país. En este contexto, el informe conjunto OMS/ UNICEF sobre atención primaria constituye una base sólida para el futuro desarrollo y establecimiento de la atención primaria sanitaria en todo el mundo.

X
Puede conseguirse un nivel aceptable de salud para todo el mundo en el año 2000, mediante una utilización mejor y más completa de los recursos mundiales, una considerable parte de los cuales se gastan hoy día en armamento y conflictos militares. Una política genuina de independencia, paz y desarme podrían ser bien empleados en objetivos pacíficos y, en particular, en la aceleración del desarrollo social y económico, entre los que la atención primaria sanitaria, como parte esencial, debería recibir su parte proporcional adecuada.

La Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud realiza un llamamiento urgente y efectivo para una acción nacional e internacional a fin de desarrollar e implementar la atención primaria sanitaria en todo el mundo y, particularmente, en los países en vías de desarrollo, con un espíritu de cooperación técnica y en consonancia con el nuevo orden económico internacional. Urge, por parte de los gobiernos, de la OMS, de la UNICEF y de otras organizaciones internacionales, así como por parte de agencias multilaterales o bilaterales, organizaciones no gubernamentales, agencias de financiación, todos los profesionales sanitarios y el total de la comunidad mundial, mantener la obligación nacional e internacional hacia la atención primaria sanitaria y canalizar un soporte técnico y financiero cada vez mayor, particularmente en los países en vías de desarrollo. La Conferencia hace un llamamiento a todos los foros mencionados para colaborar en introducir, desarrollar y mantener la atención primaria sanitaria, de acuerdo con el espíritu y contenido de esta Declaración.

 


XVI DÍA INTERNACIONAL DE ACCIÓN POR LA SALUD DE LA MUJER
28 DE MAYO DEL 2003


¡Gobiernos: Asuman su responsabilidad por la salud de la mujer!
Atención Primaria de Salud y los Derechos Reproductivos y Sexuales de la Mujer: ¿Dónde estamos?

UN LLAMADO A LA ACCIÓN

CAMPAÑA POR EL ACCESO DE LA MUJER A LA SALUD:
¡SALUD PARA TODOS - SALUD PARA LA MUJER!


Del 2003 al 2005 la Oficina Coordinadora de la RMMDR coordinará la Campaña por el Acceso de la Mujer a la Salud en colaboración con el  Movimiento de Salud de los Pueblos. La demanda central durante estos tres años será que la Atención Primaria de Salud este al alcance de todas las personas y pueblos del mundo, teniendo en cuenta a las necesidades de la mujer en materia de salud reproductiva y sexual, tanto en la teoría como en la práctica.

Contáctenos si desea recibir más información o participar en la campaña. Para ideas acerca de lo que usted puede hacer, ver más adelante.

WGNRR
Correo-e: office@wgnrr.nl
Internet: www.wgnrr.or


CAMPAÑA 2003 POR EL ACCESO DE LA MUJER A LA SALUD

Este llamado a la acción se enfocará en las promesas que se realizaran con motivo de la Declaración de Alma Ata y que estuvieran dotadas de tanto potencial respecto del mejoramiento de la salud de las personas en el mundo ¿Por qué no se cumplieron nunca estas promesas? ¿Cómo se han integrado los derechos reproductivos y sexuales de la mujer al concepto de Atención Primaria de Salud? Nos unimos al Movimiento por la Salud de los Pueblos en la promoción de una Atención Primaria de Salud integral, como modelo para alcanzar salud para todos-salud para la mujer. Y hacemos un llamado a los gobiernos de todo el mundo para que asuman su responsabilidad por la salud de la mujer.


LA DECLARACIÓN DE ALMA ATA DE "SALUD PARA TODOS"

Los signatarios de la Declaración de Alma Ata (URSS), casi todos los gobiernos del mundo en el año1978, firmaron un compromiso internacional con el fin de alcanzar Salud para Todos (SPT) en el año 2000 (para leer el texto completo de la declaración, ver el folleto explicativo de la campaña o el sitio www.who.int/hpr/archive/docs/almaata.html). La Atención Primaria de Salud (APS) fue identificada como la llave para que SPT se convirtiera en una realidad y formara parte del desarrollo integral de un país. La Declaración de Alma Ata reconoció que la salud es un derecho humano fundamental y que disparidades significativas entre estados de salud son inaceptables. Al mismo tiempo, el llamado a la SPT fue una respuesta de la sociedad que mostró unidad en la diversidad e hizo evidente la necesidad de solidaridad social. "Puede conseguirse un nivel aceptable de salud para todo el mundo en el año 2000, mediante una utilización mejor y más completa de los recursos mundiales, una considerable parte de los cuales se gastan hoy día en armamento y conflictos militares" (Declaración de Alma Ata).

La APS, con su visión de salud para todos, fue a la vez un enfoque y un nivel de atención.(1) Como enfoque, APS utilizó el lenguaje de la justicia social. Demandó la transformación de sistemas para que sirvan a los más necesitados, desafió a todos los actores a tratar a la salud como un derecho, instó a que se llevara a cabo un análisis apropiado de los determinantes de la salud, que las causas primarias fueran atendidas y no tan solo los síntomas, recalcó la necesidad de involucrar a la comunidad y defendió a un enfoque intersectorial. Haciendo hincapié en que sin justicia social, SPT jamás podría ser alcanzada, la APS fue un punto de partida radical del orden establecido. Ofreció un análisis social de la salud, explicando que un estado de salud pobre no es la consecuencia de enfermedades en sí mismas, sino de la combinación de factores tales como las condiciones socioeconómicas prevalecientes, las estructuras políticas e ideologías y el medio-ambiente. En otras palabras, era absolutamente crucial que para alcanzar SPT se eliminaran las desigualdades políticas y socio-económicas entre poblaciones de un mismo país y entre países.

 


Al final de los años 70, Mozambique implementó exitosamente un sistema de APS integral, siendo elogiado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por alcanzar resultados de salud positivos. Mozambique gastaba 11% de su presupuesto en salud, había alcanzado cerca del 100 % de inmunización y entrenado a casi 8.000 trabajadores de salud de nivel intermedio. Desafortunadamente, a causa de la irrupción de la guerra civil en el país, el programa nunca desarrolló todo su potencial. Trabajadores de salud comunitarios y puestos comunitarios de salud, la columna vertebral de la APS, se convirtieron en blancos de las milicias, desestabilizando así a aquellos avances logrados.(2)

 


Como sistema de atención, la APS representaba un sistema de salud basado en las necesidades de una población dada, un sistema que mantenía el equilibrio entre atención hospitalaria y comunitaria, así como también entre atención médico-profesional y el esfuerzo de crear entornos que sostuvieran a la salud. Durante los últimos 25 años, la APS ha ofrecido un marco conceptual para el planeamiento de un sistema de salud más equilibrado, realizando un esfuerzo concertado por separarse de la atención centrada en torno al hospital. Fue una reorientación del enfoque a la salud misma - un sistema que reconocía que el manejo del sistema de salud de una comunidad debía combinar la atención curativa y la atención preventiva tomando en cuenta seriamente a los determinantes sociales de la salud - pobreza, educación, estado ocupacional, medio ambiente, etc.

 


Elementos fundamentales de la Atención Primaria de Salud, según la Declaración de Alma Ata:

l Atención de salud que sea universalmente accesible
l Participación de la comunidad
l Equidad y justicia social
l Servicios apropiados y a un costo razonable
l Parte integrante del desarrollo social y económico
l Inclusión de la atención preventiva, de promoción y curativa
l Colaboración inter y multisectorial

 


La Atención Primaria de Salud y los derechos reproductivos y sexuales: ¿Dónde está la conexión?

Sin duda, el llamado para que, en el año 2000, la totalidad de la población mundial tuviera acceso a la APS fue loable. La Declaración, con su cambio de perspectiva de un enfoque de la salud basado en el sistema medicalizado de atención a un enfoque socio-político, constituyó un tremendo adelanto. A la vez, estamos conscientes de que las necesidades específicas de salud de la mujer no fueron parte de la agenda común, excepto en lo ateniente a la mujer como reproductora, y aquí, solo en su rol de madre, y en lo relacionado con el cuidado del niño y el planeamiento familiar.

El movimiento de mujeres de los años 70 y 80 desempeñó un papel crucial en resaltar las realidades de las mujeres. Gracias a su lucha, las necesidades específicas de la mujer comenzaron a ser puestas en la agenda a nivel local, nacional e internacional. Lo que salió a relucir fue el hecho de que, ya fuera tuberculosis, malaria o infecciones parasitarias, salud mental o malnutrición y anemia, las enfermedades impactaban de manera diferente sobre las vidas de las mujeres y de los hombres. Así, las mujeres demandaron atención especial para sus necesidades.

 


Definición de Salud Reproductiva, según la OMS

"La salud reproductiva es la habilidad de tener una vida sexual segura, responsable y satisfactoria, la libertad para decidir si, cuándo y con qué frecuencia tener hijos, y evitar enfermarse o morir debido a una causa reproductiva".

 


El enfoque de APS beneficiaba tanto a hombres como a mujeres, ya que consideraba a la salud como un derecho y reconocía que ésta se encontraba relacionada con el sistema socio-político. Por otra parte, los derechos de salud y reproductivos de la mujer no fueron incluidos de lleno en la agenda internacional hasta en los años 90 con la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo (Cairo, 1994) y la Conferencia Internacional sobre la Mujer de la ONU (Beijing, 1995).

La creciente presión de las organizaciones de mujeres de todo el mundo finalmente dio sus frutos en Cairo, donde se hizo una fuerte recomendación a todos los gobiernos para que, a través del sistema de APS, la salud reproductiva fuera accesible a todas las personas antes del año 2015. Desafortunadamente, la implementación de estas recomendaciones ha sido problemática. Los años 90 presenciaron recortes presupuestarios en salud, debido a las reformas del sector, promovidas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), que hicieron casi imposible que estas recomendaciones se convirtieran en realidad.

 


En Cairo se hizo una fuerte recomendación a todos los gobiernos para que, a través del sistema de APS, la salud reproductiva fuera accesible a todos antes del año 2015. Desafortunadamente, la implementación de estas recomendaciones ha sido problemática por diferentes razones, como las reformas al sector de la salud, incluyendo la privatización de los servicios básicos de atención de salud, e insuficiente planeamiento para obtener los recursos financieros necesarios para implementar los cambios recomendados.

 


La Plataforma de Acción de la Conferencia sobre la Mujer (Beijing, 1995) reiteró el lenguaje de Cairo en cuanto a que la autonomía, empoderamiento y auto-determinación de la mujer en todas las esferas de su vida, especialmente en lo concerniente a la sexualidad y la reproducción, constituían la piedra angular de todos los programas de salud y población. La plataforma de acción también propuso enfocar a la salud de la mujer desde la perspectiva del ciclo vital, trayendo a la superficie por primera vez los problemas de salud que la mujer sufre a lo largo de su vida. Aquí hubieron dificultades nuevamente - por ejemplo, grupos de mujeres alegaron que el enfoque basado en el ciclo vital no atiende necesariamente a cuestiones de clase, casta o raza (trabajo, matrimonio, embarazo o sexualidad no poseen el mismo significado para todas la niñas o mujeres de una misma edad).


25 AÑOS MÁS TARDE

Veinticinco años después de la declaración de la Asamblea Mundial de la Salud de Salud para Todos en el año 2000, no nos hemos encontrado solo con una encrucijada, sino con una miríada de carreteras que se interceptan y caminos de tierra. El ambicioso llamado de SPT se basó en dos puntos de reunión: el hecho de que la prestación de atención de salud era una obligación del estado para con sus ciudadanos; y que la prestación de APS a través de trabajadores de salud con base en la comunidad era estratégicamente posible. Por otra parte, es cierto que la provisión de salud no se reduce a los servicios de salud solamente. La salud es un indicador de la calidad de vida de una persona o un pueblo. Para asegurarse de que todos los ciudadanos gocen de salud, es necesario que ocurran cambios políticos en favor de los grupos marginales dentro de un país y también en el mundo. Desafortunadamente, las dos últimas décadas han sido testigos de, por un lado, un incremento en el número de privatizaciones, ajuste estructural, injustos acuerdos de comercio, patentación de drogas y, por el otro, fundamentalismo religioso, sanciones a países con origen en políticas de derecha, terrorismo y genocidio. Además, programas "selectivos" de APS han reemplazado rápidamente a los conceptos originales de una APS integral - un cambio del enfoque holístico hacia un enfoque vertical.

Los sistemas de salud pública en países en desarrollo venían deteriorándose como resultado de recesiones económicas, recortes de presupuestos de salud, y reformas del sector de la salud relacionados con préstamos del FMI y el BM. Ya en los 80, los Programas de Ajuste Estructural habían provocado el debilitamiento de la salud de la gente y, en algunos casos, también de la infraestructura de salud - hasta el punto que en los 90 el deterioro ya era extensivo, y continúa siendo hoy, una grave causa de preocupación.(3) El resurgimiento de enfermedades transmisibles en muchas partes del mundo es un indicador del espiral hacia abajo de nuestra calidad de vida y de la falla de nuestros servicios de salud. No es sorprendente, entonces, que no haya salud para todos ni atención para todos en el año 2003.

Los movimientos populares de todo el mundo están protestando en contra de la privatización de recursos naturales esenciales, desde Sudáfrica hasta Ecuador y Micronesia. Recientemente, grupos de ciudadanos en Ghana se han movilizado a fines de protestar contra las condiciones impuestas por el FMI y el BM, como la privatización del agua, para el otorgamiento de un préstamo y que el gobierno ha aceptado. Las mujeres, en particular, son susceptibles a enfermedades transmitidas a través el agua dado que, por las tareas domésticas que llevan acabo y su participación preponderante en agricultura de mantenimiento, están más expuestas a ella. Recientes epidemias de cólera en Sudáfrica y América Latina han sido vinculadas a la privatización del agua.(4) El tener agua potable podría impactar enormemente sobre la salud de los pobres del mundo. Sin embargo, el saneamiento y el agua potable no han sido identificados como posibles intervenciones en salud, ya que son "demasiado caras", según AVAD (DALYs, Años de Vida Ajustados en función de la Discapacidad). AVAD es la medida de cálculo económico utilizada por la OMS y el BM para medir la eficiencia en los costos de las intervenciones en salud.

El desafío que se nos presenta es el de cuestionar a la política en el hogar y la comunidad, y a nivel nacional e internacional, haciendo duras preguntas a los gobiernos acerca de por qué se están retirando de los sectores de educación y salud, mientras que, año tras año, aumentan los presupuestos de defensa. La mayoría de los países destinan menos del 5% del Producto Bruto Interno (PBI) a servicios de salud, a pesar de ser ésta la cifra recomendada por la OMS. Se están introduciendo tarifas a los usuarios, tanto en el sector público como en el de las organizaciones no-gubernamentales (ONGs), preparando así el camino hacia la privatización de los sistemas de salud. Es importante destacar que, tanto el sector privado como el público, favorecen generalmente a la atención curativa por sobre la promoción y la prevención.


LA SALUD DE LA MUJER Y EL ENFOQUE DE ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD

El movimiento de mujeres identificó cuáles eran las necesidades de las mujeres y fue gracias a el que se produjo el cambio dentro del enfoque de APS. Se ha descubierto que, por ejemplo, las barreras geográficas (distancia al puesto de salud), culturales (por ejemplo, la percepción de que la menstruación es motivo de vergüenza y debe ser ocultada) y socio-económicas (discriminación por parte del personal de salud según casta, clase, preferencia sexual y pobreza) forman parte de los principales factores que influyen sobre el acceso de la mujer a la atención de salud. Y, son estos mismos factores, los que también limitan las posibilidades de la mujer de permanecer saludables. Por ejemplo, en algunos países, las mujeres son las últimas en comer en la casa y las que reciben la menor cantidad de comida; necesitan del permiso de sus esposos/parejas para usar anticonceptivos o abortar; son las últimas de la familia en buscar atención médica y, con frecuencia, no intervienen en las decisiones concernientes a asignaciones presupuestarias para la salud a nivel local o nacional.

En aquellas instancias en las que las necesidades de la mujer han sido incorporadas a la estructura de la APS, como es el caso de la anticoncepción o la maternidad, la calidad de la atención ha sido tan baja que continúa siendo una causa de preocupación hasta hoy. Actualmente, en muchos países africanos, como por ejemplo Uganda, las mujeres que dan a luz en un hospital deben llevar consigo sus propios guantes de látex, agua, jabón, jeringas y sábanas de plástico. Los hospitales no cuentan con estos artículos.(5) En aquellos países donde la APS era gratuita hasta hace un tiempo atrás, y en los cuales se han introducido tarifas a los usuarios, ha habido una caída dramática en el uso de atención de salud y, simultáneamente, un incremento en la tasa de mortalidad materna.(6) Los presupuestos de salud han sido drásticamente recortados debido a la introducción de programas de ajuste estructural. Por ejemplo, en las Filipinas, entre los años 1991 y 2000, el presupuesto de salud fue reducido de 3.7% a 1.78%, y fue destinado en su mayoría a hospitales y no a la atención preventiva.(7) Si consideramos que los servicios de salud reproductiva son con frecuencia los primeros en verse afectados cuando hay una reducción presupuestaria en salud, está claro que, para muchas mujeres en el mundo, los derechos reproductivos y sexuales son simplemente inalcanzables. Por ejemplo, la anticoncepción en Ucrania representa el 40-60% del salario mensual de una familia, descartándosela, entonces, como opción.(8) En América Latina, los estándares en los servicios de salud pública han decrecido y se carece de artículos médicos para la atención prenatal, de parto y posparto. Esta combinación ha tenido un efecto desastroso en las tasas de mortalidad y morbilidad maternas.(9)


ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD Y LOS SERVICIOS DE ABORTO

Pocas son las cuestiones dentro de la temática de la salud de la mujer que despiertan, por una complejidad de razones, tantas polémicas como el aborto. El derecho al aborto ha sufrido muchos altibajos para las mujeres de todo el mundo. Por un lado, el derecho al aborto se niega por creencias religioso-fundamentalistas y, por otro lado, políticas de población coercitivas o eugenésicas han hecho del aborto y la esterilización, prácticas obligatorias para ciertas mujeres dentro un país. Por ejemplo, las respuestas al aborto fueron dramáticamente opuestas durante los gobiernos comunistas de Polonia y Rumania. En Polonia, el aborto estaba legalizado y se enseñaba educación sexual en las escuelas. El gobierno de Solidaridad que reemplazó al régimen comunista restringió severamente el acceso de la mujer al aborto y buscó la prohibición de la educación sexual en escuelas. Por otra parte, en Rumania, debido a las políticas pro-natalicias del gobierno comunista, el aborto fue criminalizado para ser legalizado luego, dentro de los tres primeros días del cambio de gobierno.

Los derechos de la mujer a controlar sus propios cuerpos han sido, y continúan siéndolo, una cuestión para la discusión con los jefes de la iglesia y el gobierno - la mayoría de los cuales son hombres. Aún cuando el aborto está legalizado, existen muchos obstáculos que impiden el acceso de la mujer a servicios seguros. Las consecuencias de la falta de un enfoque abierto sobre el derecho a abortar ha resultado hasta hoy en la muerte de miles de mujeres por abortos mal efectuados. Y cientos de miles de mujeres sufren durante toda su vida por las complicaciones resultantes de un mal aborto.(10) En Nigeria, por ejemplo, se han documentado 610.000 abortos inseguros por año, la tasa más alta del mundo. Kenya le sigue en el ranking con un tercio de las muertes maternas atribuidas a abortos inseguros.(11) En Europa del Este, el 25% de todas las muertes maternas son la consecuencia de complicaciones después de la práctica de un aborto.

La regla de la mordaza de los Estados Unidos, reactivada por George W. Bush en su primer día en la presidencia del país, no permite que organizaciones internacionales de planeamiento familiar financiadas por los Estados Unidos brinden información o servicios de ninguna clase (incluyendo remisiones) relacionados con el aborto. Reportes recientes provenientes del Perú, donde muchos prominentes funcionarios del gobierno son miembros del Opus Dei, afirman que el gobierno se ha negado a aceptar asistencia internacional de cualquier programa que promueva servicios de salud reproductiva.(12)

Además, cada país posee sus propias leyes en materia de aborto. Legal, no significa necesariamente disponible o accesible. Las formalidades del procedimiento pueden retardar el acceso al aborto. Por ejemplo, en Zimbabwe un largo proceso penal frecuentemente impide la práctica del aborto. De manera similar, en Etiopía, aún cuando el aborto está permitido por la ley en caso de violación o incesto, o bien resulta muy difícil probar estos crímenes, o la duración del proceso es tan larga que hace que un aborto sea imposible.(13) Existe una imperiosa necesidad de interpretar a la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y otras convenciones que se ocupan de los derechos socio- conómicos y culturales de la mujer, para que sus derechos reproductivos y sexuales se conviertan en derechos reales, y que, en ninguna parte del mundo, se los puedan quitar la iglesia o el gobierno.


LA MUJER Y LAS ENFERMEDADES TRANSMISIBLES

Dentro de las estructuras de la APS, se ha manifestado un creciente esfuerzo por establecer programas de control de enfermedades  transmisibles, como la malaria y la tuberculosis. Actualmente, la proliferación de estas enfermedades en muchas de las regiones más empobrecidas del mundo está fuera de control, particularmente en África, donde se ha documentado que la tuberculosis (TB) es la principal causa de muerte entre las mujeres.(14) Aún así, lo que no se ha tenido, y aún no se tiene, en cuenta es que estas enfermedades hacen la carga de discapacidad de las mujeres más pesada. Y, en combinación con otras enfermedades, como VIH-SIDA, socavan severamente su salud y capacidad reproductivas. Los sistemas de APS deben desarrollar programas orientados a satisfacer las necesidades de las mujeres, y no deben buscar tan solo la reducción de la carga de la enfermedad, sino también el asegurar la disponibilidad de una mejor atención preventiva.

De la misma manera, la atención a mujeres con enfermedades de transmisión sexual (ETS) requiere de un manejo sensible y que involucre también el tratamiento de la pareja de la mujer en cuestión. Enfermedades de transmisión sexual (excluyendo al VIH-SIDA), como la clamidia, sífilis, gonorrea y otras, representan el 1.4% de la carga de enfermedades global. Las mujeres se ven desproporcionadamente afectadas por ETS. Tabúes sexuales y prejuicios tienen un impacto negativo en el acceso de la mujer a la atención de salud. Los prejuicios de los trabajadores de salud hacia las mujeres con ETS pueden resultar en la negación del tratamiento.(15) El estigma y el rechazo social también son grandes problemas que persisten en la actualidad. Las estructuras de APS no están lo suficientemente equipadas para tratar a las mujeres que se acercan en busca de tratamiento, cuando y si es que logran juntar el coraje necesario para hacerlo.

Mientras que intervenciones de calidad durante partos en domicilio no son una realidad para muchas mujeres en áreas rurales de países pobres, la atención en el hogar a personas muriendo a causa del VIH- SIDA se ha convertido en una necesidad, presentando desafíos sin precedentes. Las mujeres, ya sea como pacientes o cuidadoras de esposo e hijos, corren un alto riesgo de ser víctimas de infecciones repetidas, incluyendo la tuberculosis resistente a drogas. La mayoría de los pacientes de SIDA en países pobres comparten las mismas causas de muerte con las personas más pobres de la comunidad: TB, neumonía y diarrea. En muchos países de África subsahariana, especialmente, África Central y del Este, la incidencia de la TB ha crecido con el advenimiento del SIDA y el aumento de casos de VIH seropositivo. En algunos de los países mencionados anteriormente, una de cada tres mujeres muere de TB por negligencia, como consecuencia del fuerte estigma que rodea a las mujeres con TB, que son aisladas, o bien, divorciadas por sus esposos.(16)

Actualmente, se predice que la incidencia de VIH-SIDA crecerá en todo el mundo, esperándose que el número de casos en algunos países se incremente dramáticamente para el año 2020. En algunos países, el número de mujeres infectadas por la enfermedad sobrepasa al de los hombres. En tanto que el VIH continúe expandiéndose, no seremos capaces de separar el tratamiento de TB, neumonía o diarrea del de esta infección. Y el hecho de que los trabajadores comunitarios de salud se hallen en riesgo de contraer la enfermedad, sólo complicará más la situación.

Una queja de larga data de mujeres pobres y de minorías, tanto en el campo como en la ciudad, en distintas partes del mundo, tiene que ver con las diferentes formas de discriminación que sufren cada vez que se acercan a un puesto de APS. Las barreras socio-culturales son muchas y necesitan ser rotas si es que la mujer ha de recibir la atención que se merece.


VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES

La cuestión de la violencia contra las mujeres es otra compleja cuestión que no recibe la atención que debiera en los diferentes niveles de atención de salud. Esta situación ha comenzado a cambiar gracias a la movilización del movimiento de mujeres. Aunque el vínculo entre violencia y el estado de salud de la mujer ha sido bien establecido (ataques con moretones, depresión, suicidios, etc.), todavía hay muy pocas políticas o programas desarrollados para contrarrestarla o tratar a tantas mujeres afectadas. Aún existen restricciones sociales que no permiten que la mujer hable dentro o fuera del hogar sobre asaltos sexuales. Además, los trabajadores de salud no están entrenados para reconocer o actuar sobre cuestiones relacionadas con la violencia en contra de las mujeres. El embarazo incrementa el riesgo de violencia doméstica, como lo hace también el anuncio o diagnóstico de enfermedad.(17)

Además de la violencia a nivel doméstico, también existe la violencia sancionada por el Estado. El número de "asesinatos de honor" en Pakistán, Yemen y Jordania, por ejemplo, es una terrible muestra de violencia aceptada socialmente, donde la castidad de la mujer es cuestionada. Nigeria ha adoptado la ley Sharia como ley de estado, permitiendo que se castigue severamente a las mujeres por comportamiento incasto. También, está la violencia sufrida por mujeres de comunidades minoritarias en conflictos comunales. Un ejemplo de este tipo de violencia es dado por lo acontecido recientemente en India, en el estado de Gujarat, donde grupos hindúes atacaron y asesinaron violentamente a mujeres musulmanes embarazadas.

La creciente pobreza en el mundo, junto con la proliferación de guerras y conflictos, han desencadenado un tremendo incremento en la violencia contra la mujer. Hay muy poco reconocimiento público de este hecho y muy pocos programas, aparte de aquellos organizados por mujeres, que están preparados para tratar a mujeres traumatizadas durante situaciones de conflicto. Pocas estructuras de salud en ninguna parte del mundo han incorporado sistemas para asistir a mujeres con problemas físicos y mentales producto de este tipo de violencia.


MIRANDO HACIA ATRÁS - MIRANDO HACIA ADELANTE:
¿DÓNDE ESTAMOS Y HACIA DÓNDE NOS DIRIGIMOS?


Al abogar por la APS, la Declaración de Alma Ata afirmó que la salud es determinada principalmente por factores que se encuentran fuera del ámbito médico o de los servicios de salud pública. La experiencia ha demostrado que los países y regiones que mejoraron de manera más significativa y durable su salud, son aquellos comprometidos a un desarrollo equitativo de base amplia y multisectorial como, por ejemplo, Sri Lanka, Costa Rica y China. Estos países han demostrado que invertir en sectores sociales y, particularmente, en la salud, educación y bienestar de la mujer ha tenido un impacto positivo en los indicadores sociales y de salud del conjunto de la población.(18)

El Centro para los Derechos Reproductivos, un grupo de activistas por los derechos de la mujer con base en Nueva York, afirma que muchos países han puesto al día sus prioridades de salud como resultado de las dos importantes conferencias internacionales de revisión de la CIPD en 1994 y la Conferencia sobre la Mujer de la ONU en Beijing, 1995. Muchos países de África angloparlante re-consideraron sus programas y han incorporado, en su seguimiento, a los derechos y salud reproductivos como una estrategia principal en la reconceptualización tanto de políticas nacionales como de programas. Han incorporado explícitamente en sus instrumentos domésticos el lenguaje de los documentos internacionales. El reporte afirma que "sin excepción, cada política nacional de salud muestra un nuevo enfoque multisectorial de salud primaria para la provisión de servicios y un compromiso a mejorar la calidad, el acceso y los costos".(19) Estos importantes cambios en políticas y leyes nacionales son dignos de elogio y demuestran un avance en términos de los deseos de los diferentes gobiernos de tener en cuenta las necesidades de las mujeres.

La realidad en cambio es deprimente. Acabamos de discutir los problemas y la discriminación que sufren las mujeres en el mundo con  respecto a su salud. Lo que deseamos resaltar es que el enfoque de APS es muy apropiado en lo que se refiere a la incorporación de las necesidades de salud de la mujer. Se necesita mirar de cerca a los problemas que deben enfrentar las mujeres y encontrar maneras de solucionarlos de una manera solidaria al pobre y a la mujer.

Nos unimos al Movimiento de Salud de los Pueblos, durante los próximos tres años, en su demanda por Atención Primaria de Salud para todas las personas en todas partes. Dentro de esas demandas quisiéramos resaltar para el año 2003 que los gobiernos asuman su responsabilidad por la salud de la mujer.

Muchos gobiernos reclaman que sus manos están atadas por políticas e instituciones internacionales. Por otra parte, como representantes del gobierno que (supuestamente) representan a su pueblo, nunca deberían olvidarse de colocar a los intereses de las personas primero que nada.
La salud es claramente un componente esencial de este interés. La salud de las personas, y de las mujeres en particular, es un indicador claro del éxito de un gobierno como representante de su población. Asegurar salud para todos es una obligación moral de los gobiernos, como lo mencionan explícitamente varias constituciones nacionales y convenciones internacionales.

 


"Los gobiernos tienen una responsabilidad por la salud de sus pueblos que puede ser satisfecha sólo mediante la adecuada provisión de salud y medidas sociales."
(Declaración de Alma Ata, Artículo V)

 


Demandamos que los elementos señalados por la Declaración de Alma Ata sean incluidos en todas las políticas y programas a implementarse dentro de los sistemas sociales y de salud, manteniendo a la necesidad de equidad de género como foco central:

Demandamos que la Declaración de Alma Ata de 1978 sea utilizada para incorporar un enfoque sensible a las necesidades de la mujer dentro de la Atención Primaria de Salud.

Demandamos además que:

1) los gobiernos retomen su responsabilidad por la salud de sus poblaciones -tienen la obligación de garantizar el derecho a la salud de todas las personas dentro de sus fronteras nacionales. Deben crear o mantener entidades especiales que se ocupen de la salud de la mujer como un derecho, así como también, implementar políticas que ofrezcan resultados positivos.

2) los gobiernos establezcan mecanismos que aseguren la participación de la mujer en todas las instancias del proceso de toma de decisiones para asegurarse de que cada mujer pueda vivir una vida saludable, gracias a la provisión de agua potable, instalaciones de saneamiento, educación básica, etc. Las mujeres también deben tener la posibilidad de influenciar el tipo y la calidad de la prestación de atención de salud en sus áreas.

3) los gobiernos se aseguren de que todos los planes realizados para la salud del pueblo tengan en cuenta condiciones sociales y económicas, clase, casta, religión y preferencias sexuales. Esto es de singular importancia para evitar que la prestación de servicios de salud se convierta en un asunto de arriba hacia abajo, brindando poca atención a las necesidades reales de aquellas mujeres en situación de desventaja.

4) los gobiernos deben asegurarse de que la atención primaria de salud integral abarque a la atención preventiva, de promoción y curativa desde una perspectiva de género. El gobierno tiene la responsabilidad de ver que el aumento de enfermedades infecciosas y parasitarias sea controlado, y en el caso del SIDA, establecer programas de prevención y preparar material de promoción que sean sensibles a la mujer.

5) los gobiernos acepten que la salud es la interacción de factores socio-económicos y políticos, y que traten a las necesidades de la mujer de manera holística. La violencia contra la mujer no puede ser reducida a menos que tanto hombres como mujeres participen en el proceso de prevención y tratamiento. Un enfoque multisectorial es crucial para mejorar el entendimiento y mejoramiento de la salud de la mujer.

6) los gobiernos deben hacer que la atención de salud sea universalmente disponible y gratuita para las mujeres que no pueden pagarla.


ESTE AÑO NUESTRO LLAMADO ES A LOS GOBIERNOS:
¡GOBIERNOS: ASUMAN SU RESPONSABILIDAD POR LA SALUD DE LA MUJER!


Lo que usted puede hacer:

l Popularizar la Declaración de Alma Ata y el llamado de Salud para Todos, incorporando las perspectivas de las mujeres.

l Usar la Declaración para la Salud de los Pueblos (disponible en el sitio www.phmovement.org) para movilizar y educar a miembros de la comunidad, formuladores de políticas y representantes del gobierno sobre el derecho de las personas a la salud, y como una herramienta de promoción a nivel local, nacional e internacional.

l Llamar a los representantes del gobierno en su pueblo, distrito o a
nivel nacional, y demandar el mejoramiento de la prestación de
atención primaria de salud dentro del marco de la Declaración de Alma
Ata, manteniendo a las necesidades de la mujer como prioridad.
l Demandar que los gobiernos ratifiquen y respeten a la convención de CEDAW.
l Unirse a otros grupos que trabajan en cuestiones de salud y presentar las demandas mencionadas arriba a cada nivel.
l Participar en los esfuerzos comunitarios para la construcción de los cimientos de una atención de salud integral para la mujer.
l Afirmar el derecho de niñas y mujeres a servicios de salud adecuados en todos los niveles.
l Demandar que los gobiernos incrementen el presupuesto para asegurar la salud de la mujer.
l Demandar que los gobiernos regulen los precios de drogas y medicinas de manera que estén disponibles y a precios accesibles, y que, además, sean sensibles a la situación de la mujer.
l Demandar que los gobiernos instituyan mecanismos para la activa participación de la mujer en el planeamiento, monitoreo y evaluación de programas de salud.
l Demandar el derecho de la mujer a trabajar y a recibir beneficios laborales como el derecho a amamantar y licencia por maternidad, etc.
l Demandar que los gobiernos implementen estrictas medidas de protección de fuentes de alimento y agua, especialmente para los pobres.
l Demandar que los gobiernos reduzcan sus presupuestos de defensa y que más fondos públicos sean destinados a programas de educación y salud para mujeres y niñas.
l Demandar que su gobierno desarrolle servicios de atención de salud a un costo razonable, accesibles, humanos y sensibles a las necesidades de las mujeres.
l Demandar que los gobiernos detengan la promoción de métodos de anticoncepción y esterilización inseguros, y asegurarse de que las pautas establecidas para proteger los intereses de la mujer sean estrictamente respetadas.
l Luchar activamente contra la violencia contra la mujer en todas las esferas, desde guerras y situaciones de conflicto hasta en el hogar. Niñas y mujeres deben ser libres para vivir sus vidas sin violencia o sin amenaza de violencia.
l Documentar cómo la Atención Primaria de Salud es implementada en su comunidad/región/país y cómo los derechos reproductivos y sexuales han sido integrados (o no).

 


¡ACTUEMOS, ORGANICÉMONOS Y MOVILICÉMONOS!
Informar a la RMMDR de cualquier iniciativa o actividad GRANDE o pequeña relacionada con la campaña o este llamado a la acción ¡PARA QUE PODAMOS DISEMINAR EL MENSAJE!
Únase al Círculo de Trabajo para la Salud de la Mujer contactándonos a la dirección wahc@wgnrr.nl
 


Para mayor información o establecer lazos de red, contactar a:

Asian-Pacific Resource & Research Centre for Women (ARROW)
Correo-e: arrow@arrow.po.my
Internet: www.arrow.org.my

The Association for Women's Rights in Development (AWID)
Internet: www.awid.org

Posee una lista de publicaciones y recursos de utilidad, incluida una
descripción de la Convención CEDAW y del Protocolo Opcional y cómo
puede ser usado, entre otros.
http://www.awid.org/publications/primers/factsissues2.pdf
www.awid.org/publications/primers/factsissues3.pdf

Center for Health and Gender Equity (CHANGE)
Correo-e: change@genderhealth.org
Internet: www.genderhealth.org/index.php

Center for Reproductive Rights
Correo-e: info@reprorights.org
Internet: www.reprorights.org

The Hesperian Foundation
Correo-e: hesperian@hesperian.org
Internet: www.hesperian.org/

International Women's Rights Action Watch-Asia Pacific (IWRAW)
Correo-e: iwraw@po.jaring.my
Internet: www.iwraw-ap.org

Mahila Sarvangeen Utkarsh Mandal (MASUM)
Maharashtra, India
Correo-e: masum@vsnl.com

Movimiento por la Salud de los Pueblos
Correo-e: secretariat@phmovement.org
Internet: www.phmovement.org

The People's Movement for Human Rights Education (PDHRE)
Correo-e: pdhre@igc.apc.org
Internet: www.pdhre.org/rights/

Rights and Reforms Women's Health Project
Correo-e: rightsandreforms@sn.apc.org
Internet: www.wits.ac.za/whp/rightsandreforms/


El texto del XVI Llamado a la Acción 2003 fue redactado en conjunto por Manishe Gupte (MASUM, India), Sumati Nair y Melina Auerbach de la Oficina Coordinadora de la RMMDR, Amsterdam, Holanda. Elizabeth Eising ha coordinado el Llamado de este año.

El Llamado a la Acción tiene el respaldo de:
l Movimiento por la Salud de los Pueblos
l Boston Women's Book Collective, Estados Unidos
l CHETNA, India
l Civil Liberties and Public Policy Program, Hampshire College,
Estados Unidos
l Committee on Women, Population and the Environment, Estados Unidos
l EDUC Actions, Camerún
l ISIS, Uganda
l Latin American and Caribbean Women's Health Network, Chile
l Likhaan, Filipinas
l PREPARE, India
l WIPHN, Women's International Public Health Network, Estados Unidos
l Women in Black, Yugoslavia
l Women Living under Muslim Law, Reino Unido
l SAMA, India
l MASUM, India
l Forum for Women's Health, India

PÓNGANSE EN CONTACTO
Nos gustaría recibir sus informes, fotografías, posters, recortes de diario, etc. para incluirlos en el informe sobre el Día de Acción en el Boletín de la RMMDR. También pueden solicitar a la oficina coordinadora más copias del llamado en inglés, español o francés.

WGNRR
Vrolikstraat 453 D
1092 TJ Amsterdam, Países Bajos
Tel: (31-20) 620 9672 / Fax: (31-20) 622-2450
Correo-e: office@wgnrr.nl / Internet: www.wgnrr.org


Referencias:


1. www.who.int/reproductivehealth/publications/
2. Gloyd, Steve. "NGOs and the 'SAPing' of Health Care in Rural Mozambique" en el Boletín de la Red Mundial de Mujeres para los Derechos Reproductivos 55/56. Julio- Diciembre 1996. p. 26-28
3. Para más información, referirse a Impact of Health Sector Reform on Reproductive Health, ARROWS for Change, Vol. 6, No. 3, 2000.
4. Grusky, Sara. Bearing the Burden of IMF and World Bank Polcies: Privatization Tidal Wave IMF/World Bank Water Policies and the Price Paid by the Poor. Sitio de Public Citizen, www.citizen.org/
5. Nanda, Priya. "Gender Dimensions of User Fees: Implications for Women's Utilization of Health Care", Reproductive Health Matters, 2002:10(20), p. 127-134.
6. Idem
7. Simbulan, Nymia. "How the Structural Adjustment Program Saps the Philippine Health Care Delivery System", HAI News, Octubre 2001, Marzo 2002, p.17-18
8. Sadavisdam, Bharati (Ed.). "Risks, Rights and Reforms. A 50 Country Survey Assessing Government Actions Five Years after the International Conference on Population and Development, WEDO, New York, 1999
9. Bianco, Mabel. "Cost-benefit and Economic Approach related to Health Care Services System. Según la cita en www.un.org/womenwatch/daw/csw/cost.htm
10. www.who.int/reproductive-health/publications/
11. Center for Reproductive Law and Policy. "Women of the World: Anglophone Africa Laws and Policies Affecting their Reproductive Lives". Progress Report 2001.
www.reproductiverights.org/pub_bo_wowafrica.html
12. Center for Health Equity (CHANGE). "Government Extremists in Peru further Undermine Reproductive Rights", press release, Noviembre 21, 2002. www.genderhealth.org
13. Center for Reproductive Law and Policy. Idem
14. Amazigo, Uche. "Women's Health and Tropical Diseases: A Focus on Africa". www.un.org/womenwatch/daw/csw/tropical.htm
15. Nanda, Priya. "Global Agendas, Health Sector Reforms and Reproductive Health and Rights: Opportunities and Challenges in Zambia. Center for Health and Gender Equity.
16. Amazigo, Uche. Idem
17. PAHO. Domestic Violence during Pregnancy Fact Sheet. Women Health and Development Program.
www.paho.org/english/hdp/hdw/violencepregnancy.pdf
18. Halstead, S.B., J.A. Walsh and K.S. Warren (ed.). "Good Health at Low Cost. Conference Report, New York, 1985
19. Center for Reproductive Law and Policy. Idem



RIMA (Red Informativa de Mujeres de Argentina) y enREDando.org, de *Tertulia* No. 16 [10-V-2003], Guatemala
 

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