Bush y la homofobia
Por Lisandro Otero
09-05-2003
Derechos humanos y sexualidad
En el seno de la comisión de los derechos del hombre en la ONU, el
gobierno de Bush acaba de bloquear la
adopción de una resolución, propuesta por Brasil y apoyada por los
países europeos y Canadá,
condenando la discriminación de los homosexuales. Washington
consideró que la ONU no era el marco
indicado para hablar del tema. El portavoz del departamento de
Estado, Richard Boucher, declaró que eso
era un asunto pertinente a cada estado de la unión norteamericana.
Esto coincide con las declaraciones homófobas del senador Rick
Santorum, respaldado por Bush, quien
pidió al Tribunal Supremo que no prohibiera las leyes
"antisodomía" adoptadas por ciertos distritos
federales. La tesis de Santorum es que si el Tribunal Supremo dice
que usted tiene derecho al sexo
consentido en su casa, entonces existirá el derecho a la bigamia,
a la poligamia, al incesto y al adulterio.
La prensa presionó a la Casa Blanca a reaccionar a estas
declaraciones. George Bush acabó por tomar
partido por el senador. A través de su portavoz declaró que lo
consideraba un "hombre tolerante" y
"confiaba" en él.
Recientemente una pareja de homosexuales de Houston fue condenada
a una multa tras una denuncia.
Tras irrumpir violentamente en un apartamento la policía
sorprendió a John Lawrence y Tyron Garner en un
acto sexual y fueron condenados a pagar una multa de 200 dólares
cada uno por haber violado la ley
antisodomía de Texas. Las asociaciones de homosexuales elevaron el
asunto al Tribunal Supremo. Esperan
que la Corte ponga el derecho a la vida privada de los adultos por
encima del respeto a la autonomía de
los estados. En Norteamérica trece estados tienen leyes contra la
sodomía y ocho prohíben el sexo oral.
Hace pocos meses tres hombres fueron decapitados en la ciudad de
Abha in Asir, en Arabia Saudita, por
actos de sodomía. El año pasado se realizaron ochenta y un
decapitamientos con sable en aquel país.
Hace un par de años un escándalo se suscitó en El Cairo cuando 52
hombres fueron arrestados en el
barco La Reina del Nilo, por dedicarse a intercambios
homosexuales. Fueron condenados a sentencias de
hasta tres años de prisión. Los grupos de derechos humanos
egipcios han denunciado que desde inicios
del año 2003 se ha intensificado la represión contra aquellos que
seleccionan una manera diferente de
expresarse sexualmente. Hossam Bahgat, director de la Iniciativa
Egipcia para los Derechos Personales, ha
revelado que existe una embestida contra el movimiento gay en
aquel país. Muchos de los encarcelados
han acusado a sus captores por haber sido sometidos a vejaciones,
patadas, golpeaduras y torturas. Sin
embargo, nadie ha denunciado esta grave violación de los derechos
humanos en ninguna comisión de
Naciones Unidas
Cuesta trabajo creer que todavía existan en el mundo zonas de
intolerancia e incomprensión que no
admitan que cada ser humano tiene derecho a ejercer su sexualidad
de la manera en que estime
conveniente siempre que ambas partes consientan y no se inmiscuyan
en la vida ajena ni alteren las
usanzas públicas. Lo cual también puede y debe ser aplicado a las
relaciones heterosexuales.
El gobierno cavernario y retrógrado de George Bush adoptó en su
plataforma electoral algunos argumentos
en contra de los derechos de los homosexuales. En el acto de la
convención republicana que invistió al
tejano, en el 2000, los delegados de su estado se quitaron
ostensiblemente sus sombreros de vaquero y
se pusieron a rezar cuando un representante gay comenzó su
discurso.
Los movimientos de gays y lesbianas que se han desarrollado y
fortalecido en los últimos tiempos son un
síntoma de una mentalidad más madura y desprejuiciada. Las nuevas
generaciones no han absorbido los
convencionalismos y fobias de sus mayores y admiten que las
conductas heterodoxas no deben formar
parte de una condena social ni de una reprobación moral. Estados
Unidos es uno de los países más
atrasados en ese sentido y el gobierno de Bush, con su fascistoide
puritanismo mojigato, ha agudizado el
cerco gubernativo contra quienes eligen una forma disímil de
manifestación sexual.
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