Boletín del Consorcio
Latinoamericano de Anticoncepción de Emergencia (CLAE)
modemmujer - Apr 8, 2003
Mecanismos de acción de la anticoncepción de emergencia
María Elena Ortiz* & Horacio Croxatto
Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (ICMER)
La AE comprende píldoras anticonceptivas que las mujeres pueden
utilizar en los días siguientes a un coito sin
protección a fin de evitar un embarazo no deseado.
El coito sólo puede producir un embarazo si ocurre en el día de la
ovulación o en alguno de los cinco días precedentes.
Por lo tanto, cinco de los seis días del período fértil ocurren
entre uno y cinco días antes de la ovulación. En el 83% de
los casos, los espermatozoides deben esperar entre uno y cinco
días en el tracto genital femenino hasta que se produzca
la ovulación, lo que ofrece una posibilidad real de que en esos
casos la AE interfiera con la migración y función de los
espermatozoides y/o con el proceso ovulatorio, y que prevenga la
fecundación por estos mecanismos.
La posibilidad de que la AE actúe antes o después de la
fecundación ha sido parcialmente investigada. Los pocos
estudios realizados en mujeres, insatisfactorios por su diseño y
el escaso número de mujeres observadas, muestran que
la AE puede interferir con procesos previos a la fecundación y no
presentan alteraciones importantes en el útero que
puedan impedir la implantación.
A fin de aportar información a este aspecto, hemos utilizado a la
rata y la mona Cebus apella como modelos animales.
En ambos casos, la administración del AE levonorgestrel interfiere
con el proceso ovulatorio cuando se administra antes
de la maduración folicular. Sin embargo, si se administra después
no interfiere con procesos posteriores a la
fecundación.
*
mortiz@genes.bio.puc.cl
Por qué es tan importante normatizar la anticoncepción de
emergencia
Raffaela Schiavon*
Population Council - México
La normatividad otorga a la AE el importante reconocimiento a
nivel oficial que permite difundir el conocimiento abierta
y extensivamente entre profesionales de la salud tanto del sector
público como del privado. Es esencial capacitar
sistemáticamente a profesionales de la salud acerca de los
regímenes de AE y sobre su provisión anticipada a todas las
mujeres en edad fértil que la puedan necesitar.
La normatización regula la prestación de servicios públicos y
privados, establece estándares y facilita la evaluación.
También respalda y vincula a los prestadores, obliga a realizar
actualizaciones permanentes, además de facilitar la
introducción y distribución de productos dedicados. La
normatización debería considerarse necesaria, pero no
suficiente.
A fin de iniciar un proceso de incorporación de AE es necesario
establecer actividades introductorias que lo faciliten.
En México, por ejemplo, se realizó una evaluación previa de
aceptabilidad de la AE y un estudio legal sobre la misma,
el cual incluía la aclaración sobre la definición de "embarazo" y
aborto -desde la concepción- y la definición de
concepción -desde la implantación-; asimismo, los mecanismos de
acción, el enfoque basado en derechos y los
compromisos internacionales adquiridos por el Estado.
También se llevaron a cabo estrategias de cabildeo, información,
educación y comunicación (IEC) a prestadores y
usuarias, difusión en medios de comunicación e incorporación de la
AE a currículos de facultades de Medicina y
Enfermería, así como a servicios de salud reproductiva.
Hasta la fecha, la AE se encuentra en las normas oficiales de
atención en salud reproductiva o planificación familiar de
los ministerios de Salud de siete países latinoamericanos: Brasil,
Ecuador, El Salvador, Honduras, Paraguay, Perú y
Venezuela.
Entre las lecciones aprendidas en el proceso de normatización en
algunos países de la región destacan las siguientes:
La coordinación es esencial
l
Es muy importante informar a usuarias y prestadores de servicios
al mismo tiempo.
l
En el proceso hubo reacciones de entusiasmo en relación a esta
nueva opción anticonceptiva, así como de reclamo por
no haberse difundido con anterioridad.
l
Es crucial que los grupos que apoyan la normatización se pongan de
acuerdo acerca de las estrategias de defensoría de
la AE.
l
A menudo son inevitables las reacciones en cadena, pero si se
tiene la preparación para éstas, es posible hacerles
frente.
l
En realidad existen más temores que reacciones negativas.
La discusión y la polémica generaron una cantidad significativa de
publicidad "gratuita", incluidos espacios en medios
impresos y electrónicos que se aprovecharon para el proceso de
difusión.
*
rschiavon@popcouncil.org.mx
Relaciones de género y anticoncepción de emergencia
Paulina Vidal Pollarolo*
Socióloga / ICMER
Las relaciones de género constituyen un tipo de relaciones de
poder, que expresan las desigualdades existentes entre
mujeres y hombres, en tanto expresión de identidades de género
definidas culturalmente. En los procesos de
socialización se les ha transmitido a las mujeres que ellas deben
obediencia y sumisión al hombre como algo dado, que
debe ser así. Con esto se generan todas las condiciones para la
reproducción de ese tipo de relaciones, en las cuales
los hombres ocupan el lugar de dominación, particularmente en el
ámbito de la sexualidad.
Es por esto que en la investigación que realizó el Instituto
Chileno de Medicina Reproductiva (ICMER) sobre
aceptabilidad de la anticoncepción de emergencia (AE), en el
período 1996-1999, las mujeres entrevistadas
consideraron que no tener que negociar el uso de la AE con su
pareja, poder decidir y ejercer autonomía, les dan
libertad para prevenir un embarazo no deseado.
Pese a lo anterior, ellas opinaron que la AE podría reforzar el
estereotipo tradicional, según el cual es la mujer quien
debe preocuparse de prevenir el embarazo, acentuando con esto la
actitud masculina de no asumir la reproducción.
También consideraron que la AE podría desplazar el uso del
preservativo, ya que al ser un método que usan las
mujeres podría tener mayor aceptación, lo que aumentaría el riesgo
del SIDA.
En la investigación se planteó que sería conveniente educar, tanto
a las mujeres como a los hombres, sobre los distintos
métodos de prevención existentes y difundir la AE como un recurso
disponible para las mujeres en casos de
emergencia, como un recurso que forma parte de los derechos
sexuales y reproductivos de las personas.
*
paulividal@hotmail.com
Anticoncepción de emergencia y violencia sexual
Jefferson Drezett*
La violencia sexual constituye la más amarga expresión de la
violencia de género. Ejerce gran impacto en la salud sexual
y reproductiva, con efectos intensos y devastadores.
Los proveedores de salud deberían estar capacitados para el manejo
clínico y psicológico de las víctimas de violencia
sexual, ofreciéndoles anticoncepción de emergencia (AE),
profilaxis para hepatitis B, protección contra las infecciones
de transmisión sexual (ITS) no virales y quimioprofilaxis para el
VIH.
Las víctimas también deberían recibir información clara sobre sus
derechos y los posibles efectos para su salud. Muy
poco se ha hecho para garantizar la protección contra esos daños.
Las legislaciones sobre el aborto vigentes en la mayoría de
naciones de América Latina y el Caribe son las más
restrictivas del mundo. Cerca de la mitad de estos países no
permite la interrupción del embarazo en casos de violencia
sexual y la mayoría de mujeres no tiene acceso a servicios de
salud que permitan realizar el procedimiento. Irrespetados
sus derechos y más convencidas de someterse a un aborto, gran
parte de ellas recurre a servicios clandestinos, cuyas
desastrosas consecuencias jamás podrán ser debidamente medidas.
Menos del 10 por ciento de las víctimas de violencia sexual
reciben protección contra el embarazo no deseado. Persiste
la falsa creencia de que la AE es abortiva, aunque no existe
evidencia de que la AE pueda actuar sobre el proceso de
implantación y resultar en un aborto. Fundamental para proteger a
la mujer de la dolorosa experiencia de quedar
embarazada por un agresor, la AE es olvidada por los profesionales
de la salud.
Países con leyes penales más restrictivas sobre el aborto o
aquéllos que menos han hecho para garantizar a las mujeres
el derecho a una interrupción legal del embarazo, son los mismos
que imponen las más incomprensibles barreras y
restricciones al uso de la AE. Enmarcados en una falsa moral, se
someten a presiones de sectores conservadores y
fundamentalistas cuyo único interés es el control de la sexualidad
femenina.
Corresponde a profesionales de la salud reconocer su importante
papel en el destino de las mujeres, así como el
ejercicio ético de medidas que protejan su salud y sus derechos
humanos.
* Ginecólogo; coordinador del Servicio de Atención al Abuso y
Violencia Sexual, Hospital y Maternidad Leonor
Mendes de Barros en Sao Paulo, Brasil. Consultor en violencia
sexual de la Coordinación Nacional de ITS/SIDA del
Ministerio de la Salud.
jdrezett@sti.com.br
Con el bombo en la vidriera
Liliana Pauluzzi*
En Argentina, la palabra "bombo" se utiliza para nombrar
despectivamente al embarazo. Y éste fue el término elegido
por jóvenes para denominar un taller que trataba el tema del
embarazo adolescente.
¿A qué se alude con la vidriera? A debatir la hipocresía de las
personas adultas cuando muestran un tema como
problema, siendo responsables de evitarlo.
Informar a adolescentes sobre métodos anticonceptivos no es
establecer comunicación con ellos y ellas. Tratar de
dirigir sus conductas no es comprender la situación que
atraviesan. Hablar desde arriba y desde afuera no es dialogar.
Especialmente cuando a esas edades se presenta todo tipo de
inseguridades respecto al ser y cómo ser.
Los varones tienen que demostrar que son lo que no son. Las
mujeres deben ser lo que les dicen que son. En ambos
casos se violenta lo que sienten, se impide que descubran sus
deseos y actúen en consecuencia. Sin embargo, cuando
participan en la solución de sus propias dificultades
incentivándoles el juicio crítico sobre los estereotipos que la
sociedad les impuso a muy corta edad, los resultados son
diferentes.
A partir del trabajo sobre AE con los varones, vemos cómo empiezan
a comprender la responsabilidad que deben
tener respecto a sus espermatozoides.
A un alumno se le rompió el condón: "Hay que buscar a la ‘profe’
Claudia". En la escuela ella no está, en Casa de la
Mujer tampoco; el teléfono suena y nadie contesta. Búsqueda
infructuosa durante todo un día. "No deben pasar las 72
horas", se dice. A la noche logra encontrarse con la "profe".
Consigue las pastillas y, pese a la hora, cruza la ciudad
para llevárselas a su novia.
Si hubiera muchas personas como la "profe" Claudia, el bombo no
estaría en la vidriera. ¿Y si pusiéramos allí la
hipocresía adulta?
* Casa de la Mujer, Rosario, Argentina.
casadelamujer@sinectis.com.ar
Brasil: Uso de anticoncepción de emergencia por jóvenes
Regina Figueiredo / NEPAIDS*
Una investigación realizada por NEPAIDS/USP con el Pacific
Institute for Women's Health, con 783 jóvenes de
escuelas públicas de enseñanza media en la ciudad de Sao Paulo,
Brasil, demostró que la anticoncepción de emergencia
(AE) ya es bastante conocida entre el público joven.
De las personas entrevistadas, el 59% afirma haber oído hablar de
la AE y el 12% asegura haberla usado o haber
tenido una pareja que la ha usado. Estas cifras sorprenden debido
a la falta de una campaña de información sustancial
sobre AE y de su limitada disponibilidad en los servicios
públicos, ofertada sólo en casos de violación sexual. Reflejan
que la divulgación está corriendo de boca en boca, para obtener el
método en farmacias donde es comercializado
desde agosto de 1999.
La investigación revela que el uso de la AE no afecta el de
preservativos; al contrario, el 69.8% de quienes han usado
AE afirma utilizar condones. El uso del método de barrera también
es consistente en cuanto a frecuencia: el 46% de
quienes han usado AE utiliza condones en todos sus encuentros
sexuales y el 17.6% en más de la mitad de éstos,
valores semejantes a los de un estudio universal.
El uso de la AE se da principalmente en jóvenes de bajos recursos
y que asisten a enseñanza nocturna (61.9% del uso)
y en personas que tienen relaciones sexuales regularmente (el
63.5% tiene pareja fija y el 90.5% ha tenido relaciones
sexuales en los últimos seis meses). Al mismo tiempo, el índice de
gestación es más elevado que el del nivel general
(22.2% a 7.9%) así como el número de abortos (17.5% a 5.4%).
El estudio demuestra que la AE está siendo utilizada justamente
por el público que más la necesita, con menos acceso a
servicios sociales y una alta e histórica vulnerabilidad a
embarazos no deseados. También comprueba que el público
joven se ha preocupado por continuar usando el condón masculino
para prevenir embarazos (espontáneamente
reportado por el 57.5%); a ello le sigue la prevención de
infecciones de transmisión sexual (43.1%) y del VIH (43.5%).
El abandono del uso del preservativo se da en parejas de largo
plazo que adoptan más la píldora anticonceptiva. El uso
promedio de la píldora es de 3.7%, aumentando a 8.2% entre mujeres
con pareja y a 14.3% entre aquéllas que
conviven con sus parejas.
*
reginafigueiredo@uol.com.br
Adolescentes multiplicadores y anticoncepción de emergencia en
Brasil
Antonio Carlos Egypto*
En Brasil, la educación -u orientación- sexual en la escuela
consiste en un espacio de reflexión continua, sistemática y
planificada, que se integra al proyecto pedagógico escolar.
Propone lecturas dirigidas a todas las fases de crecimiento,
desde la infancia hasta la adolescencia, sistematizadas en un
espacio específico, con horario en el grado curricular a
partir de la fase en la que las y los alumnos pasan a tener
materias con diversos docentes: quinta serie de enseñanza
fundamental en Brasil.
También es preciso que esté presente en las diferentes áreas de
enseñaza como tema transversal. La metodología de
trabajo es participativa. El conocimiento se construye mediante la
problematización de los temas, debate y reflexión con
diferentes recursos didácticos. La programación se establece
dependiendo de los intereses de los y las alumnas, pero
de forma orgánica, no fragmentada.
No es consejería ni terapia. Es un proceso pedagógico en el cual
se discuten el tema, valores, deseos, fantasías,
encuentros – no de las personas presentes, quienes deberían
permanecer en el anonimato. Por eso se evitan testimonios
personales innecesarios para el debate. Tampoco es esencial que el
maestro sea experto, sino que facilite las
discusiones. Cuando desaparecen las dificultades iniciales, suele
ser un trabajo apasionante, para estudiantes y
facilitadores.
Estos conceptos que presento fueron desarrollados por la ONG
brasileña GTPOS -Grupo del Trabajo e
Investigaciones sobre la Orientación Sexual- y otras
organizaciones desde los años 80 y desde el siglo pasado. En
1997 fueron incorporados a los Parámetros Curriculares Nacionales
del Departamento de la Educación. Trabajé en
ello y sentí que esa conquista fue una gran victoria.
El trabajo sobre la sexualidad en las escuelas se organiza en tres
temas principales: el cuerpo (erótico y reproductivo),
las relaciones de género y la prevención de ITS/VIH. El tema de la
anticoncepción es muy solicitado por la juventud y
destaca dentro de este trabajo. Por ello, hace dos años
incorporamos información sobre AE con toda claridad a
educadores y jóvenes. La sorpresa fue que las y los adolescentes
sabían más sobre el asunto que los docentes. Claro,
ya que es un recurso fundamental en sus vidas y no simplemente
porque no está en la escuela van dejar de conocer el
método. Al incorporar la educación sexual en el currículo escolar,
el tema de la AE se explica y debate mejor, evitando
posibles abusos del método.
En la prevención de ITS/VIH también realizamos trabajo comunitario
y un proyecto para adolescentes multiplicadores:
"Trance Essa Rede". Se les capacitó y supervisó para realizar
trabajos de multiplicación junto a sus madres y padres
sobre la sexualidad e ITS/VIH. La información y los debates
respecto a la AE fueron coordinados por esos
multiplicadores, quienes lograron un gran éxito entre sus colegas.
Trabajaron con kits de anticoncepción, mostraron y
aplicaron todos los métodos y presentaron también durante el
horario escolar. La AE fue incluida en ese kit. Todos los
alumnos se interesaron en saber más, aprendieron cuándo y cómo
usar el método, discutieron el tema. Participaron,
además, en la elaboración de un folleto para jóvenes sobre AE.
Más allá de incorporar las prácticas educativas, estamos
incluyendo la AE en todos los materiales y publicaciones
educativos que producimos. Fundamentalmente difundimos información
para que llegue correctamente a las y los
adolescentes y crear las condiciones para que haya un debate de
situaciones concretas.
Un ejemplo de esto es el riesgo de embarazo en la adolescencia:
antes - durante - después. Es de interés para jóvenes
y posibilita un debate más profundo sobre la complejidad de varias
implicaciones dentro del tema del embarazo
adolescente. Creamos un taller para facilitadores, e inclusive
jóvenes asistieron a la I Conferencia Latinoamericana de
Anticoncepción de Emergencia, hecha posible por el CLAE, en Quito,
Ecuador. Fue muy interesante y divertido, a
pesar de una cierta dificultad en la comprensión por el uso de
jerga brasileña, incluso algunas de las palabras de
nuestros adolescentes que con frecuencia utilizamos en nuestro
material. Fue claro, sin embargo, que la barrera del
idioma no impide el camino recíproco e interactivo y hay interés
en producir más debate y reflexión.
* Grupo de Trabalho e Pesquisa em Orientação
Sexual (GTPOS), Brasil.
egypto@uol.com.br
EL CONSORCIO BOLIVIANO DE
ANTICONCEPCIÓN DE EMERGENCIA
Hacia la anticoncepción de emergencia como un derecho reconocido y
defendido
Ivana Calle Rivaz*
El Consorcio Boliviano de Anticoncepción de Emergencia surge para
contribuir a mejorar el nivel de salud de la
población, reducir la morbimortalidad materna y disminuir la
incidencia de embarazos no deseados que terminan en
abortos inseguros.
Estos problemas de salud pública cobran las vidas de cientos de
mujeres. Ejemplo de ello son algunas cifras de la
Secretaría de Salud, que en 1995 estimaba la realización de 50 a
80 mil abortos anualmente en Bolivia; en ese mismo
año, 8,080 mujeres llegaron a los centros dependientes de la
Secretaría por complicaciones de aborto.
En un contexto en el que no existe producto dedicado, ni nombre de
producto dedicado, el Consorcio Boliviano, a
través de la promoción y difusión, respetando y defendiendo los
derechos sexuales, los reproductivos y el derecho a la
información, busca: incluir la AE en la norma de anticoncepción
del Ministerio de Salud y Previsión Social, promocionar
y aumentar su acceso dentro de un contexto de perspectiva de
género y generacional, así como desarrollar estrategias
de comunicación para vencer las barreras ideológicas que existen
sobre el tema.
El Consorcio se inició el 11 de abril del 2001 por iniciativa de
CISTAC, Católicas por el Derecho a Decidir, Family
Care International, Wiñay, Ipas, GTZ y consultores independientes.
Se han sumado otras organizaciones tales como
Marie Stopes y Casa de la Mujer.
* Católicas por el Derecho a Decidir - Bolivia
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