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8 DE MARZO 2003
DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER
POR LA DIGNIDAD, EL PLACER Y LA VIDA DE LAS MUJERES
En una época en que:
h la soberbia de un solo Estado en complicidad con gobiernos
títeres, pone en peligro la estabilidad de todo el planeta y la
vida de poblaciones enteras.
h el más feroz patriarcado capitalista se cierne sobre la vida de
las mujeres, de millones de hombres y de las nuevas generaciones.
h se hace más patética que nunca la capacidad destructiva de un
sistema basado en el control y la apropiación ilegítima del
cuerpo, de la tierra y de la vida sobre la tierra, así como de los
bienes de la humanidad y de la naturaleza.
h la desesperanza general y la desesperación humana convive con el
derroche como parte del paisaje. En donde poblaciones enteras son
poblaciones “inviables”, convertidas en desechos humanos ante
nuestros ojos mientras la industria militar, de la “seguridad” y
de la muerte se exhibe obscena y ostentosa ante la indiferencia de
la mayoría y la consternación de quienes discienten.
h la renovación de los fundamentalismos religiosos y patriarcales,
el uso de la capacidad reproductiva de las mujeres, los medios de
comunicación de masas, la industria de la “belleza” femenina, la
invisibilización de las lesbianas y las bisexuales, entre otros,
continúan consolidando el modelo de hija-esposa-madre como único
destino lícito para la mayoría de las mujeres amenazando las
conquistas de los años de lucha del feminismo y el movimiento de
mujeres.
Nosotras, feministas, decimos que:
h
¡LA GUERRA ES PATRIARCAL Y CAPITALISTA!
Los conflictos armados y la militarización son parte de una
cultura de violencia general que se transforma en más opresión
sobre nosotras. Nosotras que somos tomadas como botín de guerra y
representamos junto a niños y ancianos el 80% de los refugiados
por sus consecuencias, intentamos en este momento sobrevivir a 35
conflictos armados en diversos lugares del mundo y ahora mismo
somos asesinadas, violadas, contagiadas de Sida intencionalmente,
embarazadas contra nuestra voluntad, obligadas a vender nuestros
cuerpos a cambio de comida, torturadas, mutiladas, utilizadas como
escudos humanos...
Las consecuencias de esta guerra no serán solamente para las
mujeres de Medio Oriente. Ya vimos, a la salida de la Guerra del
Golfo de 1991, cómo el triunfo del imperialista Bush padre se
tradujo en la aplicación de los planes del neoliberalismo sobre
América Latina durante toda una década. Si esta nueva guerra se
lleva a cabo el imperialismo norteamericano se verá fortalecido
para seguir hambreando a nuestros pueblos, para imponer el ALCA,
para hacer retroceder a los movimientos sociales.
Desde Argentina, sumándonos a las iniciativas de nuestras hermanas
de Medio Oriente, de Europa y de EE.UU., también exigimos
NO A LA GUERRA IMPERIALISTA CONTRA IRAK
h
¡QUIEN TE PEGA NO TE AMA!
El sistema que hace posible la existencia de la guerra como forma
de dominio es el mismo que hace posible la persistencia de las
múltiples formas de violencia social, pública y privada hacia las
mujeres y otros sectores en posición de subordinación. La lucha de
las feministas hizo posible que se visibilice y condene la
violencia contra las mujeres como una violación a los Derechos
Humanos. A pesar de ello seguimos sufriendo niveles alarmantes de
distintas formas de violencia por el solo hecho de ser mujeres:
asesinatos, aislamiento, golpes, violaciones, incesto, violencia
verbal, acoso sexual, invisibilización y discriminación de las
lesbianas, etc.
Creemos en la lucha y la autoorganización de las mujeres para
enfrentar la violencia patriarcal.
Queremos buenos servicios de atención para las víctimas, campañas
de prevención para erradicar la violencia y que los crímenes no
queden impunes: ¡Castigo a asesinos, violadores y golpeadores!!
h
¡BASTA DE HETEROSEXUALIDAD OBLIGATORIA Y VIOLENCIA HACIA LAS
LESBIANAS¡
La sociedad patriarcal producto del antiguo pacto entre varones es
la que sostiene el acuerdo que instituye la heterosexualidad como
modelo único de placer, de familia y de relacionamiento entre
mujeres y hombres. Así la norma heterosexual es una norma impuesta
y heredada por siglos de patriarcado formando parte de la
opresión, la subordinación y el aprisionamiento de las mujeres.
Este modelo asegura nuestra dependencia al hombre y permite la
apropiación de nuestros cuerpos, nuestras vidas y nuestra
capacidad productiva y simbólica. Este modelo forma parte de un
rígido, arduo y permanente proceso de socialización al que todas
somos sometidas desde el momento de nuestro nacimiento y está
intrínsecamente articulado al proceso mediante el cual se nos hace
“mujeres”. Dentro de este sistema muchas de nosotras, como
lesbianas, somos invisibilizadas, violentadas y obligadas a mentir
sobre nuestras formas de vida y sobre nuestra sexualidad. Solo en
una sociedad sin opresión las mujeres podremos elegir libremente a
quienes amamos, con quienes ejercer el placer de nuestra
sexualidad, con quienes compartir nuestras vidas y formar nuestras
familias.
h
¡EL ACCESO LIBRE Y GRATUITO AL ABORTO ES UN DERECHO!
Un sistema perverso como el que actualmente rige el destino de
tod@s desea que no seamos personas, que no tengamos la capacidad
de poder decidir en algo tan fundamental como es el derecho de ser
o no madres. Teme sin duda el empoderamiento que significaría ser
dueñas de nuestros cuerpos y el no sentir culpas. Teme que nos
alejemos así de su sostén fundamental: las iglesias.
No queremos ser mas obedientes, sumisas, transmisoras de
dominación. Luchamos por nuestros derechos a una sexualidad
gozosa, plena, libre del mandato de la maternidad. Por ello
exigimos (aquí no deberiamos entrar la despenalizacion y la
gratuidad también?) que se cumplan con las leyes ya aprobadas como
la N°25630 de Salud Sexual y Procreación Responsable, en peligro
por las presiones de la Iglesia Católica.
Que se implementen los servicios adecuados para el cumplimiento de
las leyes.
h
¡BASTA DE AJUSTES SOBRE NUESTRAS ESPALDAS!
Los efectos devastadores del modelo capitalista neoliberal se ha
agudizado dramáticamente en los últimos años, haciéndose sentir
con mas fuerza sobre nosotras. Mientras nuestros gobernantes
regalan el estado y la justicia nos culpabiliza por los efectos
nefastos de la crisis, nosotras la amortiguamos saliendo a
trabajar en pésimas condiciones, llevando sobre nuestras espaldas
la carga del trabajo domestico que aumenta día a día en la lucha
por la supervivencia, implementando estrategias comunitarias para
paliar el hambre y la pobreza, sufriendo cotidianamente el dolor
de convivir con la miseria, las privaciones, la falta de futuro y
de perspectivas de vida.
h
¡SI NOSOTRAS PARTICIPAMOS, NOSOTRAS DECIDIMOS: EXIGIMOS EL
RECONOCIMIENTO DE NUESTRAS LUCHAS!!
Las mujeres no solo sufrimos; también luchamos para transformar la
realidad social, política, económica y cultural, aspirando a un
cambio radical en todos los niveles de la sociedad, incluso en los
considerados “privados.” Hoy las mujeres participamos activamente
en todos los movimientos sociales, incluyendo comedores
comunitarios; fabricas tomadas; asambleas barriales;
organizaciones campesinas; de derechos humanos; de desocupad@s; de
migrantes; de lesbianas; de feministas; de defensa de los derechos
sexuales, reproductivos y el derecho al aborto; en contra de la
violencia, el abuso infantil, la explotación y el trafico de
mujeres, contra la guerra, y tantos otros movimientos.
En estos espacios emergen nuevas formas de organización creativa,
autónoma, horizontal y transformadora. La construcción de estos
espacios debería hacernos pasar de lugares de participación a
lugares de decisión. A eso apostamos.
FIRMAN:
ORGANIZACIONES FEMINISTAS, FEMINISTAS Y LESBIANAS FEMINISTAS
AUTOCONVOCADAS PARA LA CONMEMORACION DEL 8 DE MARZO.
BUENOS AIRES, ARGENTINA.
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