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IX ENCUENTRO INTERNACIONAL MUJER Y SALUD
Toronto, Canadá, 12 al 16 de agosto 2002
CONCLUSIONES DEL GRUPO DE DISCUSIÓN
DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE
Las mujeres Latinoamericanas y del Caribe presentes en el 9no.
Encuentro Internacional
Mujeres y Salud, queremos expresar las conclusiones a las que
hemos arribado, luego de
analizar el contexto actual en el cual se imponen diversas formas
del fundamentalismo:
religioso, político, cultural y económico.
Expresamos nuestro rechazo a la globalización neoliberal y las
políticas económicas que
imponen modelos de desarrollo que generan y profundizan la pobreza
y la exclusión social,
deterioran el medio ambiente, debilitan los sistemas democráticos
y cuestionan la soberanía
de las naciones. Este modelo condiciona las reformas de los
Estados, imponiendo reformas
legislativas para hacerlas funcionales a sus propósitos.
Las reformas del sector salud, se inscriben en este proceso
mediante la privatización de los
servicios, la reducción del acceso a la atención para todas las
mujeres y la pérdida de
sistemas de seguridad social basados en la solidaridad. De esta
manera, los Estados no
garantizan el ejercicio de los derechos humanos de todas las
personas, y en especial de las
mujeres, niñas, adolescentes y jóvenes.
El fundamentalismo político y sus expresiones militaristas, como
el Plan Puebla Panamá y el
Plan Colombia, los conflictos armados y la ocupación de
territorios, afectan directamente la
vida y la salud de mujeres, niñas y niños, y de pueblos indígenas,
profundizando la violencia
y la pobreza. En tanto, los poderes religiosos imponen sus
particulares concepciones para
controlar todos los asuntos de la sexualidad y la reproducción,
que no es otra cosa que la
libertad de decidir de las personas, sobre todo si son mujeres.
En este nuevo orden internacional y nacional, la calidad de vida
de las personas y la salud y
los derechos de todas las mujeres se ven cuestionados así como las
condiciones que garantizan
su ejercicio se encuentran seriamente limitadas. De esta forma se
debilita la democracia
social, la autonomía y el ejercicio de la ciudadanía.
Las mujeres mueren por abortos inseguros en nuestros países,
debido a legislaciones
restrictivas y penalizadoras que ponen en riesgo su salud y su
vida.
Cada día en nuestros países más mujeres mueren y/o sobreviven en
situaciones de violencia
sexual e intrafamiliar, padecen cáncer genito mamario desde edades
tempranas, mueren por
enfermedades derivadas de las condiciones de pobreza, son
infectadas por el VIH y el SIDA
ante la indiferencia de las políticas publicas, y viven
cotidianamente la discriminación y la
lesbofobia.
El movimiento de salud de las mujeres y el movimiento feminista
han jugado un rol fundamental
en la lucha por los derechos y el empoderamiento de las mujeres,
pugnando por sociedades más
justas, equitativas y democráticas. Hemos rechazado metas
poblacionales impuestas a los
países pobres, que desconocen el derecho de las personas a la
libre elección sexual y de la
reproducción, sustentada en la información y en la
autodeterminación, libre de tecnologías
invasivas que lesionen la integridad corporal de las mujeres.
Hemos colocado el debate sobre
el derecho al aborto como un asunto de justicia social y de
ejercicio de ciudadanía.
ESTRATEGIAS
Frente a los fundamentalismos y el modelo globalizador neoliberal:
l Oponernos explícitamente a la política y al modelo de desarrollo
neoliberal,
implementados por nuestros gobiernos como devastadores para la
calidad de vida y la salud de
las mujeres, niñas y niños en el mundo.
l Denunciar sistemáticamente todos los intentos y políticas que
pretenden colonizar el
cuerpo de las mujeres, violando los derechos y atentando contra el
ejercicio de nuestra
ciudadanía.
l Recuperar la radicalidad del movimiento por la salud y los
derechos sexuales y los
derechos reproductivos definiendo nuevos desafíos y avanzando en
las conquistas.
l Revisar los conceptos básicos que nos mueven, enriquecerlos,
ampliarlos, debatirlos
con el movimiento feminista más amplio para la búsqueda de la
justicia de género.
l Fortalecer, desarrollar y construir alianzas con otros grupos y
organizaciones para
defender los derechos y espacios conquistados así como avanzar en
la ampliación de derechos,
democracia y ciudadanía para todas las mujeres.
l Enfrentar las reformas del sector salud y sus impactos en la
salud integral de las
mujeres.
l Erradicar prácticas tradicionales que atenten contra los
derechos humanos de las
mujeres y las niñas.
Hacia el movimiento por la salud de las mujeres y el movimiento
feminista:
l Fortalecer el movimiento de mujeres por la salud, los derechos
sexuales y los
derechos reproductivos, revirtiendo la atomización y reforzando el
vínculo y articulación con
todas las expresiones del movimiento feminista, incluidas las
redes.
l Sostener, defender y reforzar lo logrado en el ámbito nacional e
internacional.
l Reforzar la capacidad del movimiento de reivindicación y presión
social.
l Desarrollo de estrategias complementarias para el control social
y ético que
incluyan monitoreo y acciones de denuncia y presión política.
l Recuperar y revalorar la participación ciudadana de las mujeres
en los diferentes
ámbitos de decisión y acción a nivel nacional e internacional.
l Fortalecer nuestros propios espacios de debate, incorporando la
complejidad y
teniendo en cuenta la pluralidad, la diversidad y la desigualdad
en las relaciones de poder
que hay entre nosotras.
l Elaborar políticas con perspectiva de género y feminista, para
sensibilizar a las
mujeres que acceden a las carreras científicas y tecnológicas, y
su permanencia/desarrollo en
tales áreas.
l Participar y acompañar los debates sobre biotecnología y
bioética.
l Considerando que los DDRR y DDSS son indisociables de los DDHH,
potenciar la alianza
con las expresiones tradicionales del movimiento de DDHH de manera
de integrar los derechos
de las mujeres, el combate al racismo, al sexismo, la lesbofobia y
homofobia.
l Presionar a los Estados para que asuman plenamente su
responsabilidad como garantes
de los derechos laborales, sociales, económicos, civiles y
políticos.
l Diseñar nuestras propias políticas de comunicación y defender,
sostener y reforzar
nuestros medios de comunicación.
l Reforzar la sistematización y difusión de nuestra producción
teórica.
l Revalorizar la sabiduría y conocimiento en salud de las mujeres
de nuestros pueblos
indígenas y afrodescendientes.
l Desarrollar mecanismos para enfrentar los ataques a la medicina
indígena y negra en
sus diferentes manifestaciones.
l Reivindicar la perspectiva y el derecho al placer dentro del
movimiento de salud de
las mujeres.
l Trabajar la perspectiva intergeneracional como elemento
fundamental para la
continuidad del movimiento.
l Realizar una evaluación y monitoreo de las estrategias de
institucionalización del
movimiento feminista y de salud de las mujeres, y sus impactos.
l Desarrollar nuevas estrategias de búsqueda de recursos
económicos que permitan
enfrentar las políticas restrictivas de financiamiento de la
región para las acciones de las
organizaciones de mujeres.
REDES Y ORGANIZACIONES DE MUJERES LATINOAMERICANAS
Y DEL CARIBE PRESENTES EN EL IX ENCUENTRO
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