Dimensión de género de la epidemia del VIH/SIDA
La desigualdad de género ha contribuido grandemente para la
propagación de
la epidemia del VIH/SIDA: ella priva a la mujer de la capacidad de
rechazar
practicas sexuales de riesgo; contribuye para el sexo forzado y a
la
violencia sexual; mantiene a la mujer sin información sobre
prevención; y
retrasa la asistencia y el tratamiento.
Diversos estudios apoyados por UNIFEM en varios países del mundo
han
señalado que la desigualdad de género constituye una amenaza a la
vida, a la
salud y al bienestar de las mujeres. Por eso, la garantía de los
derechos
humanos de las mujeres es un componente fundamental en la lucha
internacional en el combate de la epidemia de VIH/SIDA.
Según el informe de UNAIDS, las mujeres representaron el 47% de
los 34,7
millones de adultos con VIH/SIDA en el mundo en el año de 2000. Si
las
mujeres tuvieran control sobre sus cuerpos y pudieran negociar la
practica
de sexo seguro, la enfermedad no habría alcanzado proporciones tan
alarmantes. En África Subsaariana, las mujeres suman un 55% de las
infecciones por VIH entre adultos y, en algunas regiones de
América Latina y
el Caribe, ese indicador ya alcanzó el 45% y sigue aumentando. Un
estudio
conducido en Zambia demostró que sólo el 11% de las mujeres
entrevistadas
creían tener el derecho a exigir que su pareja usara el condón,
aunque él se
mostrara infiel o aunque estuviera infectado por el VIH.
Las adolescentes se encuentran en situación de extrema
vulnerabilidad. En
algunas partes de África y de Asia, las jóvenes son incentivadas a
tener
relaciones sexuales con varones mayores, que tienen más
experiencia sexual
y, que por lo tanto, están más expuestos a portar infecciones
sexualmente
transmisibles. En Asia, África y el Caribe el mito de que tener
sexo con una
virgen puede curar el SIDA aún sigue bastante difundido. Y los
varones
mayores prefieren las jóvenes como parejas sexuales porque
consideran que
ellas tienen menos posibilidades de estar infectadas por el VIH.
En algunos
sitios más alcanzados por la epidemia en África Subsaariana, las
tasas de
infección en jóvenes entre 15 y 19 años son cinco veces más altas
entre las
chicas que entre los chicos. La explicación está en el
desequilibrio de
poder y en la carencia de información.
"La desigualdad de género está en el corazón de la epidemia, que
constituye
hoy la grand amenaza al desarrollo", afirmó Noeleen Heyzer,
Directora
Ejecutiva de UNIFEM.
"Si queremos enfrentar ese reto de forma seria y global, tenemos
que
considerar los desequilibrios de poder en cada política,
estrategia y
programa relacionados a la prevención, tratamiento y asistencia.
No se trata
simplemente de una cuestión de justicia. En ese caso, la
desigualdad de
género es fatal", alertó Noeleen.
Fuente: UNIFEM (http://www.unifem.undp.org/hiv_aids)
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