Anticoncepción de emergencia: Un derecho que nos pertenece
por Fabiola González
Red de Mujeres Periodistas en Guatemala
Las mujeres tenemos derecho a cuidar nuestro cuerpo y nuestra
salud para disfrutar de
una plena sexualidad y darnos la oportunidad de elegir una
reproducción con embarazos
deseados y espaciados o una vida no maternal.
Los derechos sexuales y reproductivos, reconocidos como tales, son
un logro para
nosotras. En estos días, el tema aún genera conflicto y
confrontación en sociedades
conservadoras, que arrastran mitos y tabúes prevalecientes en
nuestra cultura. Los
prejuicios dan lugar a que no se hable con niñas, jovencitas y
mujeres sobre
sexualidad y relaciones sexuales, lo que en ellas genera desconocimiento del propio
cuerpo y de su cuidado con responsabilidad.
No ha sido tarea fácil. Mostrar la realidad ha requerido del
esfuerzo de diversas
organizaciones, que a través del tiempo con sus propuestas han
logrado visibilizar
los problemas que afrontamos debido al silencio, la violencia, el
abuso y
discriminación en derechos elementales, como son a una vida digna,
saludable y feliz.
Por ello es importante dar difusión al tema de la Anticoncepción
de Emergencia.
Nuestro derecho a decidir si queremos o no ser madres es lo
primordial. Si no te
cuidaste, si se te rompió el preservativo o hiciste mal las
cuentas, las Pastillas
Anticonceptivas de Emergencia PAE) son la solución. Según sea la
marca (Ovral dos
pastillas, Nordet cuatro pastillas), así tendrá que ser la dosis
que hay que tomar.
La primera dosis se administra dentro de las primeras 72 horas
después de la relación
sexual y la segunda 12 horas después de la primera toma.
Resulta necesario informar que las PAE no son un método abortivo.
Al contrario, son
anticonceptivas: previenen el embarazo y no inducen su
interrupción. Dependiendo del
momento del ciclo menstrual en que se tomen, pueden impedir la
liberación del óvulo,
prevenir la fecundación o impedir la implantación del óvulo en el
útero.
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