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La verdad del fanatismo de los "pro vida"

Kathy Sevilla Z.
El Nuevo Diario (Nicaragua), 7-V-2001


Es sorprendente cómo el Cardenal Obando y Bravo insiste en ver fantasmas donde no los hay e infla un globo a partir de un malentendido. Más sorprendente aún es cómo en sus declaraciones dice: "Lo que deseábamos es dar una campanada de alerta para que nuestros feligreses supieran de la situación". ¿Qué pretende el Cardenal Obando con "alertar" a sus seguidores? Es sumamente irresponsable y poco serio estar azuzando los ánimos de sus grupos fundamentalistas para echarle más leña al fuego en el ya tenso clima de incertidumbre y caos que estamos viviendo en esta pobre Nicaragua tan polarizada y politizada a más no poder.
Se hace urgente que este tipo de acusaciones sean sustentadas con pruebas, pruebas, ésas que él tanto pide cuando le preguntan por la corrupción de este gobierno. No se vale, Cardenal Obando y Bravo, lanzar esas acusaciones sin tener la responsabilidad de hacerlo como se debe. Debería exigírsele que presente acusación formal y muestre sus supuestas "pruebas" y que las "personas fidedignas" también se hagan responsables y sustenten sus acusaciones.
¿Por qué cuando las acusaciones son en contra de miembros de la Iglesia, como las denuncias y pruebas presentadas por las monjas y religiosas que fueron víctimas de violación de parte de curas y misioneros católicos y algunas obligadas a abortar en hospitales católicos, los altos jefes de la Iglesia dicen en sus declaraciones: "No se prefiere callar, sino que se tiene prudencia, yo no te puedo condenar; si alguien dice que usted robó una muchacha, practicó un aborto, mató a alguien, no podemos condenarlo, tenemos que analizar el caso, no podemos divulgarlo y condenarlo sin antes no se está seguro de lo que sucedió realmente"? (Entrevista brindada por Obispo Jorge Solórzano a El Nuevo Diario, publicada el martes 27 marzo de 2001). ¿Será que la palabra -y pruebas presentadas- de las monjas y religiosas no llenan los requisitos de venir de "personas fidedignas, muy serias, con coeficiente intelectual bastante amplio y muy preparadas", como sí supuestamente lo son las personas anónimas que tergiversan palabras que fueron dichas de una manera abierta en un debate público?
Cardenal Obando, no revuelva el sebo con la manteca. Las feministas y grupos de mujeres nada tenemos que ver con supuestos hechos acaecidos hace 17 años, ni con las bombas a iglesias. Las mujeres defendemos nuestras ideas con el debate, la tolerancia, la discusión franca y abierta. No se confunda, no son ésos los métodos que utilizamos para reivindicar nuestros derechos.
Los sucesos de violencia que han ocurrido en diferentes ciudades de Estados Unidos, Inglaterra, España, México y otras ciudades latinoamericanas, han sido los liderados o estimulados por individuos y grupos fanáticos "pro vida" en contra de médicos, enfermeras, personal de salud e incluso de actos terroristas (bombas, vandalismo, ataques con ácidos, entre otros) contra diferentes clínicas. Esos actos de amenaza contra la vida de personas que piensan diferente a ellos, son los métodos de los así llamados "por la defensa de la vida", "el ejército de Dios", pro vida, etc.
Los datos son impresionantes, pero veamos sólo los más graves. Que el lector, la lectora juzgue por sí mismo cómo expresan su "defensa por la vida" estos grupos "cristianos":
Víctimas de la violencia "pro vida" (sólo citaré algunos ejemplos, ya la lista incluye casos ocurridos mes por mes a lo largo de una década):*

– Donald L. Catron y Claudia Gilmore, quienes fueron baleados por un sujeto dentro del Central Health Center for Women en Springfield, Missouri en 1991.
– El Dr. David Gunn fue la primera persona asesinada en una actividad anti-derechos sexuales; le dispararon en las afueras de una clínica en Pensacola, Florida, en marzo de 1993.
– El Dr. John Britton y el voluntario James Barrett fueron asesinados en las afueras de una clínica en Pensacola, Florida, por Paul Hill en julio de 1994.
– Shannon Lowney, Anjana Agrawal, Antonio Hernández, Dr. Hugh Short, Dr. Calvin Jackson, Dr. Jack Fainman, Robert Sanderson, Emily Lyons, Dr. Barnett Slepian, etc. Todos ellos y ellas han sido víctimas de disparos (heridos y muertos) o bombas puestas en las clínicas, por individuos y grupos anti-derechos sexuales.
– En 1994, se registraron 5 incendios provocados contra clínicas de planificación familiar, 3 bombazos, 4 atentados, 8 intentos de asesinato y 4 asesinatos, entre otros.
– En 1995, sobresalen: enero, la clínica The Planned Parenthood en Filadelfia, fue bloqueada por aproximadamente 30 personas, quienes quebraron las puertas de vidrio al intentar entrar. En mayo, el Academy Medical Center fue tomado por un grupo anti-derechos sexuales; retuvieron a médicos, enfermeras y a las pacientes en el interior del centro y distribuyeron información anti-aborto. También en mayo, aproximadamente 100 miembros de Operation Rescue de California intentaron bloquear el acceso al Women's Medical Center.
– En 1996, en julio, una clínica de Planned Parenthood, en Spokane, Washington, fue bombardeada por hombres armados que llevaban puestas máscaras y uniformes militares de fatiga. En septiembre, un hombre irrumpió en otra clínica de Planned Parenthood en Tempe, Arizona, quebró las ventanas, computadoras y otros equipos, gritando "ya no matarán más bebés aquí hoy".
– En 1997, enero, dos bombas fueron lanzadas en contra de Northside Family Planning Services en Atlanta, Georgia. En febrero, James Mitchell, a quien se le comprobó tener vinculación con un grupo anti-derechos sexuales en Maryland, provocó un incendio en la Clínica Commonwealth Women's en Virginia, quebró las ventanas, entró al edificio, derramó material inflamable en el piso y le prendió fuego.
– En 1998 hubo otra serie de hechos violentos. Entre éstos, cinco clínicas de cuidado de la salud de las mujeres fueron víctimas de ataques con ácido en Florida.
– En 1999, The Times de Londres, reportó que: "Las horribles tácticas de los militantes de grupos anti-aborto habían llegado al Reino Unido", donde un grupo llamado "Precious Life" -cuya fundadora y líder es un ama de casa, católica, apostólica y romana llamada Bernadette Smyth- ha incentivado los ataques terroristas contra clínicas de planificación familiar.

Después de conocer estos hechos, divulgados y comprobados en investigaciones internacionales, de violencia de individuos y grupos de fanáticos religiosos anti-derechos sexuales, nuevamente pregunto: ¿Qué pretende el Sr. Obando y Bravo al lanzar acusaciones sin presentar pruebas, para que las autoridades terrenales -en este caso la policía- investiguen y se pronuncien sobre la veracidad o falsedad de las denuncias? ¿Acaso pretende inaugurar en Nicaragua las tácticas de estos grupos y que se lancen las hordas de fanáticos en contra de los centros de mujeres?
Defendamos ideas con ideas, no con el miedo, el chantaje, la amenaza y la hoguera.
¡Perdónalos, Señor, porque no saben lo que dicen!

La autora es licenciada en Filosofía y Letras.
* Todos los datos se encuentran en http://www.cais.net

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