COMISIÓN INTERAMERICANA PIDE A LOS ESTADOS “MEDIDAS URGENTES”
CONTRA LA HOMOFOBIA Y OTRAS FORMAS DE DISCRIMINACIÓN
Santiago, 4 de enero, 2010
El llamado tuvo lugar luego de que el Movilh, junto a
organizaciones de Perú, y Bolivia, viajara en noviembre pasado a
Washington para exponer los nocivos efectos en los derechos
humanos provocados por la ausencia de las uniones civiles. La
acción fue posible gracias al apoyo de la Fundación Triángulo y
de la Corporación de Interés Público.
Un claro llamado para enfrentar y prevenir la discriminación que
afecta a las minorías sexuales y a otros sectores postergados
formuló la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH),
luego de escuchar en Washington peticiones y denuncias de
diversos actores sociales, entre esos las minorías sexuales,
informó hoy el Movilh.
Tras finalizar su 137 Período de Sesiones, celebrado entre el 28
de octubre y el 30 de noviembre pasado, la CIDH concluyó al
analizar los diversos documentos presentados por la sociedad
civil que aún persisten “problemas estructurales en materia de
derechos humanos en la región. Se refieren al respeto al derecho
a la vida y la integridad personal, las garantías del debido
proceso y la protección judicial, el ejercicio de los derechos
económicos, sociales y culturales, y los derechos de los niños,
de los pueblos indígenas, de las mujeres, de las personas
privadas de libertad y de la población Lésbica, Gay, Bisexual y
Transexual”.
Añadió que la “desigualdad y la discriminación son graves
problemas estructurales en el hemisferio, que constituyen
importantes obstáculos para el respeto de los derechos humanos
de todos los habitantes”.
“La discriminación contra los pueblos indígenas, los
afrodescendientes, las mujeres, los pobres, los inmigrantes y
diversos grupos sobre la base de su orientación sexual, entre
otros, es un problema grave en todos los países de la región”,
apuntó.
Por último, la Comisión instó a los “Estados a adoptar medidas
urgentes a fin de avanzar en forma decidida en la prevención y
el combate de todas las formas de discriminación”.
De esa manera la CIDH acogió positivamente el llamado formulado
por el Movimiento de Integración y Liberación (Movilh), por la
Fundación Igualdad (Bolivia) y por el Centro de Promoción y
Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (Promsex) de
Perú, instancias que habían solicitado en conjunto a la
Comisión, en reunión sostenida en Washington el 3 de noviembre,
que concluyera su 137 sesión con menciones claras sobre la
vulnerabilidad de la diversidad sexual.
En concreto los grupos LGBT habían pedido a la CIDH que
exhortara a los Estados para modificar su “actitud hacia las
formas más odiosas de intolerancia y discriminación a la
población Lesbiana, Gay, Bisexual y Transexual (LGBT)”, a objeto
de que "sus sistemas constitucionales, legislativos,
administrativos y sus políticas públicas proporcionen en todo
momento garantías suficientes y efectivas de igualdad ante la
ley y de no discriminación”.
A la par, se pidió recordar a los Estados su obligación “de
garantizar que dentro de sus jurisdicciones ninguna pareja del
mismo sexo se vea privada del derecho a la igualdad ante la ley
y al derecho a la no discriminación a causa de su orientación
sexual, y que ninguna pareja homosexual sea sometida a causa de
dicha condición a tratos degradantes, arbitrarios o
discriminatorios, y lleven ante la justicia a todos los
responsables de violar eso derechos”.
Por último se demandó que se instara a los Estados a “velar
porque ninguna persona sea discriminada de acceder a causa de su
condición de homosexualidad, -en los mismos términos que las
parejas heterosexuales- a la educación, la vivienda, la salud,
el empleo, la asistencia humanitaria y las prestaciones sociales
y previsionales”.
Las peticiones tuvieron lugar en una inédita audiencia que
celebró la CIDH sobre los efectos nocivos en los derechos
humanos que provoca la ausencia de las uniones civiles
homosexuales.
La audiencia fue ideada por el Movilh y pudo ser posible gracias
al imprescindible apoyo de la Fundación Triángulo de España y de
la Corporación de Interés Público. Junto a esa audiencia,
incidió en la postura adoptada por la CIDH, otro encuentro con
colectivos de la diversidad sexual de Colombia, donde se analizó
específicamente la situación de ese país.
La CIDH es el órgano principal y autónomo de la OEA, cuyo
mandato surge de la Carta de la Organización de Estados
Americanos OEA y de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, por cuya vigencia y observancia debe velar.
Para Chile el nuevo pronunciamiento de la CIDH es especialmente
importante, pues la instancia se encuentra analizando el caso de
la jueza Karen Atala, despojada de sus hijos en razón de su
orientación sexual, y de Sandra Pavez, impedida de hacer clases
en nuestro país sólo por ser lesbiana. Además, el Congreso
Nacional se encuentra analizando el Pacto de Unión Civil (PUC).
Fuente:
www.movilh.cl
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