Obispo de Caacupé criticó intención de legalizar uniones gay en
Paraguay
El obispo de la diócesis de Caacupé, monseñor Claudio Giménez,
criticó ayer a miembros del Parlamento Nacional, aunque no
especificó nombre, que tienen la intención de legalizar la unión
civil entre personas del mismo sexo en el Paraguay.
LA NACION, 28 de agosto de 2006
Asunción, Paraguay
http://www.lanacion.com.py
"La vida matrimonial debe ser uno con una y no uno con uno, o una
con una, como se va acostumbrando actualmente y yo diría como un
signo de decadencia de nuestro tiempo", sostuvo el prelado durante
su tradicional homilía dominical.
Aseveró que la unión entre personas del mismo sexo "ahora se
quiere convertir en ley y aquí en nuestro país de vuelta hay una
tendencia en esa dirección, con nombres muy atrayentes, los que a
lo mejor no estudian bien a fondo las consecuencias de esas leyes
que se quieren ingresar en el Parlamento".
Giménez agregó que "así está sucediendo mucho en España y que es
un poco el ejemplo para esa gente que quiere traer esas mismas
leyes; así está sucediendo en la Argentina, así está sucediendo en
varios países latinoamericanos y en el mundo porque hay una
orientación bien clara de Naciones Unidas (ONU) para ir en esa
dirección".
"En cambio, la segunda lectura (leída ayer durante la misa) nos
dice claramente: uno con una, no uno con uno o una con una; "ivaieterei
ningo upéva" (está muy mal eso). "Y luego se va a querer hacer
también adopción de criaturas por parte de esas personas que se
unen así de esa manera", lamentó.
El obispo de Caacupé se preguntó cómo van a crecer los niños en
medio de uniones homosexuales. "¿Cuál va a ser el papá, cuál va a
ser la mamá? La criatura va a tener una confusión tan grande en la
cabeza que al final capaz que él, esa criatura, se convierta
también en uno de ellos; eso puede pasar", aseveró.
Contra los políticos
En otro momento, Giménez sacó al tapete las irregularidades
cometidas en los últimos tiempos durante las elecciones. "Se
cometen tantas irregularidades porque supuestamente así es la
política", dijo. Luego se preguntó: "¿Cuándo vamos a tener
realmente, entonces, una política correcta como signo y expresión
de servicio a nuestro pueblo? ¿Se tiene que mentir siempre,
necesariamente? ¿Se tiene que corromper siempre las mentes y el
corazón de la gente, engañando o comprando conciencia? ¿Y después
vamos y comulgamos?".
"El Evangelio de hoy (por ayer) es una invitación a dejarse del
doble comportamiento; ser cristianos. A manera de resumen de lo
que hoy el Evangelio nos propone: ser cristiano nos exige una vida
moral y una sensibilidad ética mayor que la de cualquier ciudadano
honrado; eso tenemos que saber bien. Eso no es soberbia, es ser
coherente con nuestra fe", culminó Giménez.
Unión civil
La unión civil es uno de los varios términos usados para un estado
civil similar al matrimonio, creados típicamente para permitir el
acceso de las parejas homosexuales a las ventajas gozadas por sus
pares heterosexuales casados.
Entre los países que permiten uniones civiles se encuentran
Dinamarca, Noruega, Israel, Suecia, Islandia, Hungría, Francia,
Finlandia, Alemania, la ciudad y región de Zurich en Suiza, la
ciudad de Buenos Aires y la provincia de Río Negro en Argentina,
el estado de Río Grande do Sul en Brasil, y Nueva Zelanda.
Holanda, Bélgica, y algunas provincias de Canadá también tenían
uniones civiles en el pasado, pero han cambiado recientemente sus
leyes para permitir el matrimonio completo para los pares del
mismo sexo. Buenos Aires fue la primera ciudad latinoamericana que
permitió la unión civil entre personas del mismo sexo.
CARTA ABIERTA AL OBISPO DE CA'ACUPE
Asunción, 4 de septiembre de 2006
Señor Obispo de Ca’acupe:
De nuestra consideración:
Nos dirigimos a usted, con el debido respeto, respeto que se
merece por ser persona (no porque desde su investidura avale y
proclame la desigualdad entre hombres y mujeres, entre otras
cosas) para decirle que leímos en la Nación (29 de Agosto de 2006)
sus críticas a los intentos de legalizar la Unión Civil de
personas del mismo sexo en este país.
Para su tranquilidad, le comunicamos que lastimosamente no existe,
actualmente, ningún proyecto de ley en ese sentido, al mismo
tiempo le recordamos que vivimos en un Paraguay diverso,
democrático y laico, donde, gracias a la vida, no todas las
ciudadanas y ciudadanos piensan lo mismo que usted y la
institución religiosa a la que pertenece.
Ahora bien, si tiene en mente abrir un debate en la sociedad civil
sobre el tema, como mínimo,nos gustaría poder contar con
adversarios ideológicos que estén “un poco” a la altura del
debate. ¡Señor obispo..!, sus argumentos en contra de la unión
civil entre personas de mismo sexo NO SON ARGUMENTOS. Expresiones
tales como "La vida matrimonial debe ser uno con una y no uno con
uno, o una con una, como se va acostumbrando actualmente y yo
diría como un signo de decadencia de nuestro tiempo", o por
ejemplo "… uno con una, no uno con uno o una con una; "ivaieterei
ningo upéva" (está muy mal eso), nos dan la pauta del escaso nivel
de conocimiento y reflexión sobre la problemática que intenta
atacar y por sobre todo, el desconocimiento que muestra sobre la
realidad de Paraguay, de América Latina y del mundo.
Hay grupos y personas de su tendencia ideológica, acostumbrada
durante siglos a imponer su pensamiento, que tienen un desarrollo
superior de su discurso y con a los cuales por lo menos podemos
leerlos a pesar de su fundamentalismo. Le invitamos a que lea las
páginas web de la ultra derecha (por ejemplo,
www.vidahumana.org
y se nutra de argumentos para que enriquezca un poco su discurso y
pueda hablar con soltura y “propiedad” desde el fundamentalismo y
la negación de la diversidad.
O quizás, perdón, el tema se encuentre en el no argumentar nada,
tal vez la estrategia sea prohibir por prohibir, manteniendo al
sector católico atrapado en la ignorancia.
Mientras tanto nosotras seguiremos trabajando para que el Estado
Laico sea realidad y no haya instituciones como la suya que se
resisten a salir del poder político pretendiendo influir en
cuestiones que son de todas y todos los ciudadanos y no sólo de la
gente de su religión, seguiremos trabajando por nuestros Derechos
Humanos, porque somos humanas, libres y porque existimos tenemos
derechos. Recuerde nuestro cuerpo es nuestro, ya lo sabe, ni de la
iglesia ni del Estado.
Reciba un saludo (ni tan atento, ni tan cordial, no por nada, sólo
para cambiar un poco el orden de las cosas) y, eso sí, un atento
saludo a las lesbianas y los gays que están dentro de la iglesia
católica (curas, monjas y personas fuera del clero), que trabajan
igualmente por ella, a pesar de que la institución degrada sus
experiencias personales, esperando que algún día salgan de la
opresión a la que les someten.
Judith Grenno
Rosa María Posa
Carolina Robledo
Camila Zabala
Aireana, grupo por los derechos de las lesbianas. Asunción.
e-mail: lsb@highway.com.py
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