Diversidad sexual

 Inicio  
Correo 
Buscar

Perú:

El liberal monofuncional

Respuesta al artículo de Federico Salazar sobre caso Santa Isabel


por Jeannette Llaja Villena (Abogada de DEMUS)


El pasado martes 20 de junio, en su columna de opinión, Federico Salazar cuestionó la resolución del Tribunal de Defensa de la Competencia del INDECOPI en la denuncia de discriminación por orientación sexual que se realizó contra Santa Isabel.

Sin duda es criticable que cualquiera, y más aun un líder de opinión, juzgue un documento que aparentemente no ha leído, sin embargo, resulta peligroso que la argumentación incorrecta que sostiene legitime la discriminación que justamente se quiere proscribir.

Salazar señala que el INDECOPI debió inhibirse en este caso pues no se trata de protección del consumidor; además indica que el supermercado, al ser de propiedad privada, tiene derecho a establecer pautas de conducta admisibles, por lo que los activistas debieron hacer su prueba de discriminación en un lugar público o estatal.

Sobre la protección al consumidor, Salazar considera que ésta sólo es pertinente ante una estafa, evidenciando su desconocimiento sobre el concepto que el Código Penal le da a este delito, y legitimando la eventual impunidad de una cafetería en la que se entrega la bebida y la comida, sin brindar el espacio adecuado para su consumo, ni un trato respetuoso. ¿Seguiría pensando lo mismo si es que en un restaurante le tiran el plato que ha solicitado pues en el establecimiento no están de acuerdo con sus opiniones políticas? ¿o si no le dejan ingresar a una discoteca porque el establecimiento ha determinado una particular pauta estética para sus clientes que él no cumple?

Sobre el lugar de los hechos, Salazar en tono enfático sostiene “Es distinto el ámbito privado del público”, evidenciando un aspecto de la ideología liberal en la que la protección al capital privado no tiene límites conocidos. Esta idea constituye una remembranza al argumento de la privacidad que históricamente legitimó y asolapó la violencia de las mujeres por parte de sus parejas. Antes, la libertad y la igualdad terminaban en la puerta de la casa, ahora éstas terminan en la puerta del establecimiento de capital privado. ¿Acaso se olvida que el liberalismo económico está vinculado al liberalismo filosófico, que tiene como pilares estos principios?

INDECOPI hizo bien en pronunciarse en el caso del gay que denunció a Santa Isabel por haberlo reprimido, incluso con un policía, cuando mostraba afecto a su pareja. Es derecho del consumidor no ser discriminado, así como recibir un trato adecuado en los establecimientos abiertos al público. No estoy de acuerdo con que haya declarado infundada la denuncia, sin embargo, ello no quiere decir que considere que esta entidad del Estado deba abandonar su trabajo en el tema de discriminación. Acaso Salazar olvidó que una cultura de mercado debe ser lo más transparente, eficiente y competitiva posible para que la economía se desenvuelva adecuadamente, y que la discriminación a los consumidores es un óbice para ello.