Manifiesto sobre el Orgullo Gay "Mundial" en Jerusalem
NO AL ORGULLO BAJO LA OCUPACIÓN
NO AL "ORGULLO GAY MUNDIAL" EN JERUSALÉN EN 2006
Hemos sido perseguidos durante siglos. ¿Qué hemos
aprendido de nuestra historia? La forma en que
tratamos al pueblo palestino debe elevarse a la altura
de nuestros ideales y no hundirse bajo el peso de
nuestros miedos.
Sydney Levy, activista de Jewish Voice for Peace
(San Francisco, EEUU)
La Asociación "Internacional" (cuyos miembros son
mayoritariamente europeos o estadounidenses y hombres
gays) World Pride eligió a Jerusalén como sede de la
celebración mundial del orgullo en 2006. En una ciudad
llena de controles militares y atravesada por un Muro
que aísla a 200.000 palestinas y palestinos, la
Asociación no tuvo mejor idea que llamar a su evento
"Amor sin fronteras" (Love Without Borders).
Organizaciones y activistas LGBT israelíes que están
en contra del genocidio que su gobierno está llevando
a cabo contra el pueblo palestino están preparando
actividades alternativas como el "Queereuption". Otras
-como el grupo de lesbianas palestinas ASWAT- también
se han pronunciado en contra de la celebración y están
preparando una "Marcha hacia el Muro" a la que invitan
a participar a quienes vayan a Jerusalén.
El tema está generando mucha movilización y debate en
EEUU y en otros países. Has ahora, la discusión se ha
dado sólo en el Norte. Ya es hora que también es
escuchen las voces del Sur.
Nosotr*s-activistas intersex, trans, bisexuales,
lesbianas y gays de América Latina- nos pronunciamos
contra la realización de ese evento porque
consideramos que:
l No puede haber orgullo bajo la ocupación. Como
activistas por los derechos humanos,, la justicia
económica, social y racial, no tenemos nada que
celebrar, nada de qué enorgullecernos en un estado
construido sobre la base del racismo y la violencia.
Como en la Sudáfrica del apartheid, como en nuestros
países bajo las dictaduras militares, creemos que es
deber de solidaridad para con quienes resisten a
regímenes violadores de los derechos humanos más
fundamentales boicotear y aislar a esos estados en
todos los planos posibles. De acuerdo a las
circunstancias de cada uno y a sus decisiones
políticas, respetamos tanto la opción del boicot
absoluto como la del boicot selectivo acompañado de
acciones concretas contra el país opresor y sus
aliados. Lo que no podemos aceptar es la participación
acrítica en una "fiesta" en medio de la guerra.
l Los avances legales que los movimientos
gay-lésbico-trans han logrado en Israel se aplican
sólo a las y los israelíes -a las palestinas, los
palestinos y otras/os árabes que viven en el
territorio ocupado por Israel y que son lesbianas,
gays, bisexuales o trans, no se les reconocen esos
derechos. Cuando un derecho les es reconocido sólo a
algunas y a algunos, no se llama derecho: se llama
privilegio. Como personas comprometidas con los
derechos humanos y con la justicia social, no
festejamos los privilegios: luchamos contra ellos,
porque los privilegios son los que sustentan la
discriminación.
l Nuestra postura de condena al estado de Israel y sus
acciones no puede confundirse con anti-semitismo. No
condenamos a ninguna persona o colectivo por su
pertenencia étnica, racial, religiosa o nacional:
condenamos acciones discriminatorias, racistas y
violatorias de lo derechos humanos, cualquiera sea la
pertenencia étnica, racial, religiosa o nacional de
quienes las perpetren, las defiendan o las toleren.
Admiramos a todas las personas que, pudiendo disfrutar
de los privilegios de ser ciudadanas/os israelíes, han
elegido en cambio el camino de la resistencia, como
las Mujeres de Negro, los objetores de conciencia del
ejército israelí, Daniel Barenboim y la East-Western
Divan Orchestra, y tantas otras-tantos otros, así como
a sus aliadas/os fuera de Israel, como Jewish Voice
for Peace.
l Sabemos que los regímenes fundamentalistas
religiosos -católicos, protestantes, judíos y
musulmanes- cercenan brutalmente los derechos de las
mujeres, los gays y bisexuales, las personas trans e
intersex. El mejor contrapeso que puede oponérsele a
los fundamentalismos es una sociedad civil fuerte y
diversa, cuyo desarrollo sólo es posible en paz. En la
guerra y bajo ocupación, los derechos de las mujeres,
los gays y bisexuales, las personas trans e intersex,
son los primeros que se sacrifican ante la causa de la
liberación nacional. Por eso, por los derechos de las
mujeres, los gays y bisexuales, las personas trans e
intersex en Palestina y en Israel, estamos contra la
ocupación y contra la guerra.
El estado de Israel va a utilizar la celebración
del Orgullo -como lo hicieron los militares argentinos
con el Mundial de Fútbol de 1978- para recaudar dinero
y mostrarse ante el mundo como un país abierto y
tolerante, en oposición a sus "bárbaros" vecinos, a
los que no está mal invadir si ese es el precio para
llevarlos a la "civilización" y a la "democracia"
(como en Afganistán y en Irak). Por eso, decimos;
l
NO EN NUESTRO NOMBRE
l
NO AL ORGULLO BAJO LA OCUPACIÓN
l
NO APOYAMOS EL "ORGULLO MUNDIAL" EN JERUSALÉN
l
NO PARTICIPAMOS DEL "ORGULLO MUNDIAL" EN JERUSALÉN
ALITT (Asociación Lucha por la Identidad Travesti y
Transexual)
MULABI - Grupo de Trabajo por los Derechos Sexuales en
América Latina
Recibimos adhesiones personales e institucionales en:
mulabigtlds@yahoo.com.br
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