Una visión sobre las categorías sexo-políticas lesbianas
gays bisexuales transgénerxs
Ponencia escrita por Mariana Pessah[1] para presentar durante el
VI FSM, Caracas - Venezuela, 2006.
Para comenzar quiero explicitar lo que considero de vital
importancia, o sea, la postura política desde la cual hablo y
pienso. El título: Categorías sexo-políticas, no trata ni de
diversidad sexual ni del movimiento gay. ¿Por qué?
¿Qué entendemos por Diversidad sexual?: como su expresión lo
indica, habla de diversas sexualidades sin especificar ninguna.
Podríamos, entonces, entender que el término se está refiriendo a
las lesbianas, gays, etc.; pero también podríamos entender que se
refiere a los violadores, abusadores, paidófilos. ¿Porqué no?
¿Qué cosa los excluye? ¿No son, a caso, diversas sexualidades?
¿Y el Movimiento gay?: cuando se usa la palabra gay, se está
haciendo una referencia a los homosexuales masculinos,
invisibilizando y excluyendo a las lesbianas, transgénerxs,
bisexuales. Este nombre, tampoco habla de ninguna actitud
politizada pudiendo confundir la lucha de transformación social
por una simple lucha por la identidad.
Por eso quiero comenzar por la cuestión del lenguaje y su
importancia en el proceso de transformación y re-creación de una
nueva sociedad, ya que lo considero una pieza clave en nuestra
comunicación y por ende, en nuestras acciones y pensamientos. Con
estos pre-supuestos quiero desarrollar algunas discusiones sobre
la diferencia radical entre Movimiento por identidad y Movimiento
por transformación social. Finalmente, mis propuestas
relacionadas a los grupos sexo-políticos y su papel
revolucionario en conjunto con otros movimientos sociales.
1) El lenguaje en sí, ¿es sexista?
Como escribe la filóloga Teresa Meana en un librito maravilloso
Porque las palabras no se las lleva el viento, ella dice: "Dado
que el lenguaje no es un hecho biológico y natural sino una
adquisición cultural y todo lo que es cultura es añadido, y por
tanto, modificable por la voluntad de las personas, podemos
alterarlo ya que al retocar la lengua se retoca la mentalidad y
retocando la mentalidad se retoca la conducta" (.) "A la hora de
plantear estrategias para evitar un uso androcéntrico y sexista
de la lengua, debemos recordar que lo masculino se considera como
lo universal y lo femenino como lo particular".
De aquí se desprende que, sexistas o no, son las personas que lo
utilizan, no el lenguaje. Existiendo un vocabulario tan rico, con
una inmensa variedad de palabras, ya sean neutras o específicas,
si se eligen aquellas que se refieren al colectivo masculino,
cuando quiere referirse al conjunto de la humanidad, se está
optando por invisibilizar y/o excluir a las mujeres. Un caso muy
común es cuando se habla del hombre en lugar de la humanidad, o
de las personas; otro ejemplo puede ser cuando se llama
americanos, en lugar de decir estadounidenses a las personas que
habitan en ese país. América es un continente y americanxs somos
todas las personas que nacimos en él, si le damos la exclusividad
a un único país, nos estaremos auto colonizando.
2) ¿Identidad o transformación social?
Claramente hay dos corrientes, una que lucha por la Identidad y
otra que lucha por la Transformación Social.
Identidad: Lucha por la inclusión a un mundo previamente
establecido, pensado y construido por otras personas. El objetivo
no es cambiar el mundo sino incorporarse a él. Una de las
principales luchas de este movimiento son las leyes de matrimonio
y unión civil; va pidiendo tolerancia y aceptación para una
identidad sexual diferente a la norma. A través de leyes,
haciendo lobby, visibilizando personalidades del "jet-set" y con
las marchas del orgullo, hoy ya despolitizadas.
Si pensamos que hoy Brasil tiene la mayor marcha del Orgullo del
mundo, bien lo podríamos asociar, también, al mayor carnaval. Una
diferencia interesante que podríamos mencionar aquí, que aunque
interna, no por ello menos simbólica, es que si bien la ciudad
por excelencia del carnaval es Río de Janeiro, la de la Gran
Marcha es San Pablo. No es un dato indiferente mencionar que el
evento se desarrolla a lo largo de la Av. Paulista que es el
mayor centro financiero de América Latina y del Caribe, y uno de
los más importantes del mundo. Esto es interesante para ver uno
de los caminos que está tomando el Movimiento LGBT. Está siendo
funcional al capitalismo y cada día más empresas se vuelven a ese
sector para "ofrecerles" servicios.
La Gran Marcha, hoy en día, es una mega empresa bancada por
firmas importantes que no están interesadas en cambiar el
sistema, sino en sostenerlo.
Las personas LGBT que asisten a la marcha, en su mayoría gays y
travestis, salen a la calle y se sienten libres por un día, eso
al sistema le sirve para no cambiar nada de cuajo y seguir
manteniéndolas bajo control. La libertad, si es tal, no tiene
plazos de duración. Pero estas personas a lo largo de este día,
experimentan una falsa libertad y se sienten muy rebeldes. Así,
es como se produce la rebeldía controlada[2]. Es una ilusión
óptica que hace que ellas experimenten en ese momento, la
sensación de ser rebeldes y libres. Pero antes de la media noche
deben volver a sus hogares, a sus armarios oscuros y conformarse
con la felicidad de un único día al año, antes de que sus
carrozas vuelvan a ser los zapallos de todos los días.
Transformación social: Desde este lugar nos proponemos utilizar
nuestra sexualidad diferente de la norma como herramienta de
lucha. Entendemos que para haber transformación social, la acción
debe ser radical desde la raíz[3], para ello vamos a luchar por
tomas de conciencia, cambios de comportamiento y actitud en la
construcción de una sociedad en la que el solo hecho de existir,
nos da el mismo derecho que a cualquier otra persona sin
preguntarle su orientación sexual, sin mirar el color de su piel,
y sin distinción de sexos.
Sería una incongruencia luchar por igualdad de derechos a los de
una sociedad que queremos cambiar. ¿Iguales derechos a los de
quiénes? ¿De los hombres violadores de mujeres en una sociedad
misógina y sexista, con jueces que cuestionan primero a la mujer
violada y luego, tal vez, al violador? ¿A una sociedad que amplía
día a día la desocupación aumentando las empresas privadas de
seguridad? ¿O los derechos que da una sociedad que utiliza el
dinero de los impuestos, para mantener una iglesia católica
apostólica y romana, quien defendió a los milicos asesinos de la
dictadura militar, y castiga las relaciones entre personas del
mismo sexo pero defiende a los curas paidófilos y abusadores de
menores?
Nuestra lucha tiene un objetivo en el cual la toma de conciencia
y cambios de comportamiento son fundamentales; nunca por la
tolerancia y la aceptación. Aquí estamos frente a una nítida
diferencia, ya que estos últimos son cambios aparentes, pero no
dejan de ser puro maquillaje. Los cambios de conciencia, y de
comportamientos, son cambios radicales desde la raíz. O sea, que
llegan a la esencia y la transforman, no la suavizan
momentáneamente creando una situación de poder de pan para hoy y
hambre para mañana, política que tiene varios organismos
internacionales como la ONU, el FMI, el Banco Mundial, grandes
organismos disfrazados de buenistas, que lo que hacen es
continuar con la muerte de las personas.
Al pedir tolerancia y aceptación se le entrega la decisión a la
otra persona, juntamente con la dignidad. Nosotrxs merecemos
respeto por el solo hecho de existir, es un principio humano, no
cultural. Desde el momento que no pidamos permiso, que nos lo
tomemos, que trabajemos nuestras conductas y deseos, estaremos
trabajando para revolucionar el mundo.
Creo que es mejor invertir las energías en cambiar, imaginar una
nueva sociedad e ir construyéndola que estar pidiendo,
otorgándole poder a quien no respetamos y encima, tener que
sentarnos a esperar los resultados de su decisión.
En lugar de construir leyes de casamiento que continúan el modelo
de la heterosexualidad obligatoria, las feministas autónomas la
cuestionamos. Relaciones monogámicas basadas en leyes
patriarcales, donde la propiedad privada y la reproducción
económica tienen un protagonismo esencial, las cuestionamos y nos
preguntamos qué pasa con las relaciones abiertas desde el marco
teórico del feminismo.
En lugar de luchar para legalizar el matrimonio entre personas
del mismo sexo, con todo lo que implica una "herencia" tan
pesada, nosotras imaginamos una nueva sociedad. Eso implica
también, entre otras cosas, crear un nuevo lenguaje y nuevas
concepciones. Habilitar nuevos ángulos de dónde mirar el mundo, y
para qué. Por ejemplo, la palabra familia, tiene un claro peso
heterosexual e inclusive religioso. Si en lugar de utilizarla,
nos referimos a un núcleo afectivo, cuyxs integrantes puedan o no
vivir bajo el mismo techo, estamos empezando a imaginar,
construir y habitar nuestra nueva sociedad. Esta propuesta
plantea una actitud creativa hacia la vida, en la cual no
seguimos modelos, sino que los cuestionamos y somos hacedoras de
nuestras vidas.
Nosotras partimos del principio de que lo que determina un núcleo
afectivo son las afinidades y no los lazos sanguíneos. El mío
está compuesto por muchas amigas que, inclusive, viven en
ciudades y países diferentes al mío, compartimos la misma lucha y
nos une el mismo color de sangre, el rojo pasión.
Estos núcleos, por lo tanto, tienen construcciones específicas
que, ante todo, no pueden someterse a normas de comportamiento,
ni a intereses económicos ni convenciones sociales.
Pensar una nueva sociedad, implica una actitud de rebeldía
constante, irreverencia y creatividad; pero también, una enorme
responsabilidad y coherencia para ver que el presente que estamos
construyendo se parezca al futuro que queremos habitar.
3) Los grupos sexo-políticos y su papel revolucionario
Queda claro entonces que los grupos, o categorías sexo-políticas
son las personas Lesbianas Gays Bisexuales y Transgénerxs que
luchan con conciencia política para cambiar esta sociedad.
En un contexto como lo es el Foro Social Mundial, con la
presencia de tantos grupos y movimientos, debemos aprovechar la
posibilidad de entrelazar nuestras luchas. Hay algunos
movimientos sociales o causas que deben ser transversales, cosa
que se consiguió durante el I Foro Social de las Américas en
Quito-Ecuador y lamentablemente, en este VI FSM y II FSA, la
definición que se hace en los ejes temáticos puede ser tomada
como políticamente light pudiéndose entender sin un claro
contenido revolucionario.
El movimiento LGBT aparece explícitamente en el eje 4 como
"Identidades de género y diversidad sexual". Entiendo que hay
personas que se sienten identificadas y muy bien contempladas en
identidades de género, pero a lo largo de esta ponencia dejo
claro porqué no podemos seguir hablando de diversidad sexual y
sí, tenemos que tener una posición mucho más provocadora y
transformadora para que todxs lxs aktivistas nos sintamos
contempladxs dentro de la categoría "Sexo - Política".
¿Porque empiezo hablando de entrelazar nuestras luchas? Vamos a
imaginar que llegue un día utópico en el cual esté legalizado el
matrimonio entre personas LGBT, se puedan adoptar niñas y niños y
ya no halla discriminación. Se habrá acabado la razón de existir
de esa línea del Movimiento LGBT que lucha por sus propios
derechos. Pero mientras tanto el femicidio seguirá avanzando, el
agua se seguirá privatizando, las personas del campo seguirán
luchando para obtener autonomía de los grandes capitales y Nike
seguirá explotando niñxs pobres de este sistema, y por supuesto,
el ALCA pisándonos la cabeza a todxs.
Siguiendo en la línea de transformación social, quiero ampliar la
idea de las luchas y hacer otras dos subdivisiones.
- La primera: continuar haciendo mesas y reuniones entre personas
del mismo movimiento social aprovechando la presencia de aktivistas de diferentes países y ciudades, por ejemplo, una mesa
sobre el Movimiento LGBT en América latina y el Caribe.
- La segunda: entre diferentes personas de diversos movimientos
sociales, hacer ponencias y debates entrelazando, las diferentes
luchas, visibilizando de esta manera, nuestra causa común que es
la Transformación Social, la subversión de este orden opresor y
asesino, en el cual ya no hacen falta campos de concentración
para matarnos, porque con el "invento" del FMI y las deudas
externas - ya pagadas varias veces -, nuestros pueblos se van
muriendo de hambre simultáneamente en varios lugares sin precisar
de tantos súbditos, ni de lugares específicos como en la Alemania
de Hitler.
Si pusiéramos nuestras energías en ver cómo se preparan los
movimientos sociales para la revolución, o qué aporta cada
movimiento a una nueva sociedad, podríamos hacer una mesa en la
que participen diferentes aktivistas de variados movimientos
sociales, por ejemplo: lesbianas feministas, afro descendientes,
personas del MST, docentes, zapatistas, aktivistas que se
dediquen a la ecología y los graves problemas que tiene este
planeta, etc.
Aquí quiero demostrar que los grupos estamos unidos en la fuerza
y en la lucha y que cada uno tiene una herramienta diferente;
nuestro caso es una sexualidad diferente a la norma, pero la
lucha es la misma, cambiar esta sociedad, luchar por otro mundo.
La "excusa" del Movimiento Sin Tierra, es conseguir tierras, pero
también tiene una lucha anti-capitalista, el EZLN tiene una lucha
que viene llevando a cabo hace varios años por otra sociedad.
Si yo hubiera nacido simplemente como una persona de clase media
y blanca no llevaría mi lucha marcada en el cuerpo, pero la vida
me hizo mujer dentro del patriarcado, lesbiana en una sociedad
cuya norma es la heterosexualidad obligatoria, inmigrante en un
país que no iguala mis derechos a los de las personas nacidas en
Brasil.
Mi "deformación profesional" como fotógrafa, me hace siempre ver
otros ángulos de la vida. En lugar de ser víctimas, podemos
considerar que nos están dando servidas las herramientas para que
le demos vuelta la tortilla al sistema.
Se trata de cambiar el factor común denominador, o para decirlo
de otra manera, el ángulo de visión, es decir, dejar la idea
identitaria por un rato de lado y pensar en la transformación
social como un todo y vivirla tridimensionalmente. Ver varios
aspectos juntos sin fragmentar nuestras luchas, porque nosotras y
nosotros no somos seres fragmentadxs a la hora de vivir,
trabajar, luchar y gozar.
Creo que en este VI FSM, tenemos que ponerle palabras a la famosa
frase "Otro mundo es posible"; desde qué lugar soñamos ese mundo
para poder concretar, ir hacia él. Necesitamos primero "verlo",
dibujarlo en nuestras mentes, saber cómo es para poder pasar a la
acción y construir los caminos necesarios que nos lleven a él.
Estamos muy cerca, cada vez más, nuestra lucha está aquí, entre
nosotrxs.
El tiempo se nos acaba, el oxígeno se agota, pero nuestras
energías están listas para un cambio. Lo necesitamos porque de no
hacerlo, ya sabemos lo que sucederá con nosotrxs; seremos taladxs
como los árboles del Amazonas, esos que durante años fueron el
pulmón de América latina y hoy, ya son casi un viejo recuerdo en
una foto del Nacional Geografic. El momento es ya, es ahora que
este mundo nuestro está empezando a surgir, con nuestras energías
y ganas de libertad, de bailar, de sentir, porque la felicidad es
un derecho humano, y también, es divino.
Manos a la obra, nuestro compromiso es pensar y hacer.
Quiero agradecer las contribuciones de Clarisse Castillos en
forma de charlas cotidianas y sugerencias.
Bibliografía consultada:
- Meana Suárez, Teresa: Porque las palabras no se las lleva el
viento - Por un uso no sexista de la lengua. Ajuntament de Quart
de Poblet.
Notas:
[1] Mariana Pessah: artista y aktivista lesbiana
feminista-autónoma, integrante del grupo Mulheres Rebeldes -
Porto Alegre / Brasil.
radicaldesdelaraiz@yahoo.com.br
[2] El término de rebeldía controlada, lo explico más
extensamente en el texto "Algunas reflexiones sobre el movimiento
LGBT"
http://www.creatividadfeminista.org/articulos/2005/lesb_05_mariana.htm
[3] Decir radical desde la raíz es ciertamente redundante ya que
etimológicamente la palabra radical, indica un cambio desde la
raíz; pero dado el mal uso que se le da a la palabra, opto por
visibilizar su significado.
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