Coyuntura de retroceso en el debate sobre
aborto en el Brasil
El CLAM se une a las organizaciones de los
movimientos de mujeres, ONG´S que trabajan en el
campo de los derechos reproductivos y líderes
del movimiento por los derechos humanos, en la
manifestación de repudio a las modificaciones
recientemente anunciadas en el texto del III
Programa Nacional de Derechos Humanos (PNDH 3),
en el aparte que trata sobre la despenalización
del aborto en el país. Expresamos también
nuestro apoyo al Plan, firmado en diciembre de
2010 por ministros, ministras y por el
presidente Luís Ignacio Lula da Silva. Vale la
pena recordar que en el documento original el
Programa se propone "apoyar la aprobación el
proyecto de ley que despenaliza el aborto,
considerando la autonomía de las mujeres para
decidir sobre sus cuerpos" y recomienda al Poder
Legislativo la "adecuación del Código Penal para
la despenalización del aborto", además de
garantizar "su cumplimiento y facilidad de
acceso" y "la extensión de normas permisivas
para la práctica de aborto legal conforme los
compromisos asumidos por el Estado brasileño en
el marco de la Plataforma de Acción de Pekín".
En seguida, se propone también a "considerar el
aborto como tema de salud pública, con la
garantía del acceso a los servicios de salud
para los casos previstos en ley".
Según las declaraciones del ministro de la
Secretaría Especial de Derechos Humanos (SEDH),
Paulo Vannuchi, es decisión del gobierno alterar
dichas acciones del Programa, tres meses después
de firmado el Plan.
Como una de las 66 organizaciones que firman la
carta electrónica enviada al ministro Paulo
Vanucci el día 15 de marzo, resaltamos que los
cambios en aquellas partes del texto no fueron
resultado de alguna negociación con los
movimientos sociales brasileños, tal como
sugieren notas divulgadas en los medios de
comunicación nacionales en los últimos días.
Entendemos que el III PNDH no es un documento
construido solamente por la Secretaría Especial
de Derechos Humanos (SEDH), sino que es
resultado de 50 Conferencias y, por eso,
cualquier alteración en su texto debería ser
discutida colectivamente con los movimientos de
derechos humanos y los sectores del gobierno que
participaron de su construcción y redacción.
Por tal motivo, defendemos la legitimidad del
PNDH3 en lo que concierne a los derechos de la
mujer para decidir sobre una gestación no
deseada o no prevista. Entendemos que las
actuales modificaciones afectan las condiciones
de un país laico y expresan la posición del
gobierno en ceder a las presiones de sectores
religiosos, particularmente a la jerarquía de la
Iglesia Católica, que mantienen una posición
milenaria de irrespeto a la autonomía de las
mujeres para decidir sobre sus propios cuerpos.
Recordemos que reconocer los derechos
reproductivos como derechos humanos fue una
conquista de la humanidad. Ceder a presiones,
despreciando los años de lucha de las mujeres
brasileñas y de sectores progresistas en el
intento por garantizar condiciones dignas de
procreación, significa un retroceso por parte de
nuestro gobierno.
PEDIMOS RESPETO A LOS
DERECHOS HUMANOS DE LAS MUJERES
CENTRO LATINOAMERICANO DE SEXUALIDADE Y DERECHOS
HUMANOS (CLAM/UERJ)
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