ALARMANTE INFORME DE MUJERES AUTOCONVOCADAS
ROSARIO (MAR) SOBRE ABORTOS INSEGUROS
El embarazo no deseado y la pobreza
Ocho mujeres egresan por día de centros de salud
públicos después de haber sido hospitalizadas
por
abortos realizados en condiciones inseguras.
Muchas son niñas o adolescentes.
Por Sonia Tessa
A tres meses de las muertes evitables de Carina,
de 30 años, y Perla, de 24, que se produjeron el
20 y 21 de febrero en el hospital provincial de
Rosario por complicaciones de abortos realizados
en condiciones inseguras, el colectivo Mujeres
Autoconvocadas Rosario (MAR) elaboró un informe
donde consigna que 8 mujeres egresan cada día de
centros de salud públicos después de haber sido
hospitalizadas por esta causa. El dato más
alarmante indica que el 21,5 por ciento de las
hospitalizaciones corresponden a niñas y
adolescentes de 10 a 19 años. Santa Fe es la
segunda provincia en Argentina con este
porcentaje
de abortos considerados de “alto riesgo” por la
edad de las gestantes, sólo superada por Chaco.
MAR traza un diagnóstico: “El aborto inseguro es
un problema de justicia social que discrimina a
las mujeres pobres, dado que no tienen
posibilidad
de lograr una atención segura, exenta de riesgos
para su salud y su vida”. Este trabajo
fue entregado a los 19 senadores provinciales y
a
la vicegobernadora Griselda Tessio, ya que la
Cámara alta provincial debe tratar el proyecto
de
la diputada del SI Alicia Gutiérrez para
convertir
en ley la Guía para el Mejoramiento de la
Atención
Post Aborto.
En 2007, fueron 2.766 las mujeres hospitalizadas
por complicaciones de abortos en la provincia de
Santa Fe. De ellas, 42 tenían entre 10 y 14
años,
y 552 de 15 a 19. En este sentido, el documento
elaborado por MAR advierte que “los subregistros
y
la ausencia de consulta por temor a la consulta,
son algunos elementos que conforman la llamada
‘cifra negra’ que no figura en los registros
oficiales”. Es decir que ese número es
indicativo
para dar cuenta de la magnitud de esta
situación.
Otro dato para dar cuenta del problema de salud
pública es que los centros de salud públicos
tienen 18 hospitalizaciones post-aborto por cada
100 partos.
Tras la muerte de Carina y Perla, a las que el
10
de marzo pasado se sumó Ana, en el hospital
regional de Reconquista, el ministerio de Salud
provincial manifestó la voluntad de poner en
práctica la guía elaborada por un grupo de
expertos y expertas cuando Ginés González García
era ministro de Salud de la Nación. Gutiérrez
había presentado en 2006 un proyecto de ley para
que esa guía sea adoptada por la provincia. Se
trata de un completo indicativo para una
atención
humanizada y asesoría a mujeres que recurren al
hospital público. La iniciativa original perdió
estado parlamentario sin ser tratada, pero el
año
pasado Gutiérrez insistió, y logró su aprobación
en Diputados en septiembre.
“Quisimos hacer un documento estadístico, que
elabora y refiere los datos oficiales, para dar
cuenta de la importancia de este problema de
salud
pública. Y recurrimos a esta ley estancada en la
comisión de salud del Senado, por eso nos fuimos
presentando en distintas instancias. Llegamos a
la
comisión de Salud de Senadores, donde tuvimos
muy
buena recepción”, indicó Marité Yanos, de MAR,
quien junto a Silvina Boschetti se ocupó de
sensibilizar a los senadores. El proyecto obtuvo
dictamen favorable de la comisión de Salud de
Senadores la semana anterior, y tenía
preferencia
para ser tratado el jueves pasado, pero por
“cuestiones técnicas” se pospuso para la próxima
semana. Sin ocultar su decepción, Yanos confió
en
“la palabra dada por los senadores”. Para la
activista de MAR, “es importante que este
proyecto
se convierta en ley”, ya que de ese modo, “ser
profesional de la salud pública implicará estar
en
concordancia con
la normativa vigente”. Es decir que los
profesionales de la salud tendrán la obligación
de
brindar una atención humanizada a las mujeres.
Se
acabarán los “¿Qué te hiciste? Mirá que te
denuncio” que son habituales en los servicios de
salud.
Además de recurrir al poder legislativo, las
militantes de MAR pidieron audiencias con las
autoridades de Salud. La secretaria del área,
Débora Ferrandini, les manifestó la voluntad
política del gobierno provincial. Sin embargo,
desde MAR aspiran a conseguir la ley. “Para
nosotras es fundamental, implica que hay una
voluntad del ministerio de implementar una
resolución, pero una ley le da el valor que
establece la Legislatura, se indica que debe ser
aplicada e implementada en todos los efectores
de
salud. En la provincia tenemos 700 efectores
públicos”, indicó Yanos. Además, la ley genera
una
continuidad, más allá de la voluntad política
del
gobierno de turno.
La guía establece tres protocolos, de
orientación, de diagnóstico y tratamiento de la
emergencia post-aborto y otro para la
anticoncepción post-aborto. “Está indicando que
debe darse una consejería y brindar a las
pacientes externadas alternativas
anticonceptivas,
además de derivarlas al Programa de Salud Sexual
y
Reproductiva. Se completa con un anexo que es un
compendio administrativo sobre derechos sexuales
y
reproductivos”, indicó Yanos, quien subrayó que
la
guía establece “cómo deben recibir a la paciente
en el centro de salud, cómo diagnosticarla, cómo
informar, como orientar y cuáles son los
procedimientos, estamos hablando del trato
humanizado y la debida contención que debe
brindar
cada profesional a la mujer. Se enmarca en el
respeto de los derechos reproductivos”.
Si la semana próxima el Senado aprueba la guía,
Santa Fe será la primera provincia del país que
tenga esta herramienta con carácter de ley. Para
Yanos, “la guía y las expresiones del ministro
(de
Salud, Miguel Angel Cappiello) para que ningún
profesional deba denunciar a las mujeres son
alentadores”. En la Argentina, el aborto está
penalizado con 1 a 4 años de prisión, y el temor
a
ser denunciadas es muchas veces letal para las
mujeres pobres que debieron recurrir a precarios
métodos anticonceptivos. Por eso MAR integra
también la Campaña Nacional por el Derecho al
Aborto.
El mismo trabajo establece que “la falta de
responsabilidad oficial para promover medidas de
prevención del aborto obliga a los estados a
destinar importantes recursos para tratar sus
complicaciones. Las consecuencias de la muerte
de
las mujeres en el desarrollo de las familias y
las
comunidades no son valoradas en la dimensión que
tienen”.
La historia de Carina, la joven de Empalme
Graneros que falleció el 20 de febrero pasado,
es
paradigmática, ya que 36 horas antes de llegar
al
hospital provincial había concurrido al
Centenario, pero allí sólo le prescribieron
ibuprofeno. El temor a la sanción penal –y
social-
hace que la mayoría de las veces las mujeres no
digan el motivo de su consulta. “La celeridad
del
tratamiento salva vidas. Si hubiera existido
esta
herramienta, tal vez Carina hoy estaría viva”,
indicó Yanos.
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